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Madrid.
Las
organizaciones que impulsan la campaña “Por una sociedad laica, la religión
fuera de la escuela”, con el apoyo de algunos parlamentarios y personalidades
del mundo de la cultura, celebraron el miércoles 24 de noviembre, en Madrid,
un acto reivindicativo en el que pidieron al Gobierno “que no ceda ante
la intensa campaña que está desarrollando la Iglesia Católica con la finalidad
de preservar sus históricos privilegios en la escuela y en diversos ámbitos
del Estado”.
Según
información de agencias, unas 160 organizaciones respaldan la campaña
“Por una sociedad laica, la religión fuera de la escuela”, entre las que
figuran CEAPA, Sindicato de Estudiantes, STES-i, IU, Europa Laica, CGT,
PCE, Juventudes Comunistas, Confederación Estatal de MRPs e Izquierda
Republicana.
Estas organizaciones,
integradas en una Plataforma, recuerdan, según se precisa en la convocatoria
del acto reivindicativo, “que la Constitución establece un Estado no confesional,
por lo que exigen que la religión salga fuera del currículo escolar, la
derogación de los acuerdos con el Vaticano, que no se pague el adoctrinamiento
religioso con dinero público y la defensa de una enseñanza científica
y humanista, en donde no se segregue a ningún alumno como consecuencia
de sus creencias”.
La
presidenta de la Confederación Española de Asociaciones de Padres de Alumnos
(CEAPA), Lola Abelló justificó la posición de la plataforma “Por una escuela
laica” precisando que “la existencia de confesiones en los centros educativos
sólo subraya la diferencia cohesional entre grupos creyentes y laicos”,
y añadió que “las autoridades educativas han de apostar por una escuela
laica, libre, sin dogmas, plural y respetuosa con la diversidad”
“Reconversión silenciosa”
Por
su parte, la Confederación Católica de Padres de Alumnos (CONCAPA), en
un comunicado emitido el pasado día 26 de noviembre, advirtió sobre la
"dictadura ideológica" que pretende "imponer" un modelo
laicista para la enseñanza de los valores del Gobierno en la escuela.
El
presidente de CONCAPA, Luis Carbonel, acompañado por el presidente de
la Asociación de Profesores APPRECE, Juan José Huélamo, y los presidentes
de los sindicatos estudiantiles CODES y CES, presentó el manifiesto en
conferencia de prensa e informó de que la organización ha contado cerca
de 900.000 firmas y espera superar los dos millones para que la religión
sea una asignatura evaluable y computable en el expediente académico.
La declaración señala "la reconversión silenciosa
y brutal" que pretende la ministra de Educación, María Jesús San
Segundo, con un tratamiento de la religión católica que puede "dejar
sin empleo" a más de 18.000 docentes.
"Denunciamos
-se señala en el comunicado- el acoso que el Gobierno está ejerciendo
contra todos los profesores de religión católica, algunas veces con la
complicidad de otros profesores y sindicatos, que carecen del coraje o
valor necesario para representar los intereses laborales y profesionales
de este sector".
Asimismo, se asegura que, mientras algunos miembros
del Gobierno "se burlan e insultan" al catolicismo y "discriminan"
a sus profesores, apoyan a otras religiones minoritarias, pese a que algunas
de sus prácticas pudieran ser "inconstitucionales", en alusión
al Islam.
CONCAPA exige al Gobierno que respete sus derechos
y libertades constitucionales, en particular el de las familias a que
los hijos sean educados "conforme a las propias convicciones religiosas
y morales", y desea, además, que la reforma educativa anunciada por
el Ministerio contemple el hecho religioso desde los puntos de vista confesional
y aconfesional.
Carbonel excluyó movilizaciones antes de entregar
la firmas al Gobierno y a la espera de "sentarse" con los responsables
del Ministerio, en particular con la ministra, para hablar de estos planteamientos,
también respaldados por la Plataforma en Defensa de la Asignatura de Religión,
la Coalición Democrática de Estudiantes (CODE) y la Confederación Nacional
de Estudiantes (CES).
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