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Para
combatir el fracaso escolar hay que reducir el número de alumnos por aula y
aumentar las plantillas y las dotaciones de los centros, según las propuestas
realizadas en unas jornadas sobre la reforma organizadas por los STEs. Esta
organización pide al MEC un “compromiso valiente por una escuela pública, laica
y democrática”, y pide que
la financiación pública llegue al 7% del PIB.
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Los
STEs piden al MEC más recursos y un “compromiso valiente” para
una escuela pública, laica y democrática
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Madrid.
La Confederación
de STEs-intersindical ha organizado unas jornadas que, bajo el lema “Por
una nueva ley de educación”, ha reunido en Almagro (Ciudad Real) a más
de ciento cincuenta profesores de todo el Estado, para analizar el documento
difundido por el MEC con las líneas generales de la próxima reforma educativa.
Ha inaugurado este encuentro el consejero de Educación de la Junta de
Comunidades de Castilla-La Mancha, José Valverde, quien ha calificado
de “democrática y participativa” la forma en que el Ministerio ha planteado
sus propuestas, en contraposición con la LOCE “que fue impuesta por la
mayoría absoluta del PP en la anterior legislatura”.
También ha
intervenido en el acto de apertura en representación de los organizadores
Augusto Serrano, quien ha planteado la necesidad de un “compromiso social
por la escuela pública, laica y democrática” sustentado en una ley de
financiación de la reforma. Por su parte, el secretario general de Educación,
Alejandro Tiana, ha afirmado que el MEC intentará “combinar la valentía
con la prudencia” en el momento de dar forma definitiva al proyecto de
ley, una vez concluido el debate. También ha manifestado que en aspectos
como la elección de directores de los centros se están recogiendo opiniones
muy contrastadas, y todavía es prematuro determinar cuál será la solución
que se adopte. Y ha vuelto a expresar el deseo del Gobierno de promulgar
una ley que, “recogiendo sensibilidades generales, acabe con los “vaivenes”
del sistema educativo.
Las intervenciones
y debates de estas jornadas se han estructurado en bloques, sobre temas
referidos a la calidad de la educación; los valores y la formación ciudadana;
la educación temprana y la prevención de las desigualdades; las posibilidades
de los centros; la lucha contra las exclusiones en la sociedad del conocimiento;
el protagonismo del profesorado; competencias y saberes para la sociedad
del siglo XXI; y lo que falta en la propuesta del MEC. En este sentido,
los STEs creen que para paliar el fracaso escolar, “que no es otra cosa
que un fracaso del sistema educativo”, hay que reducir el número de alumnos
por aula y aumentar las dotaciones y las plantillas de los centros, “incluyendo
profesionales para la atención a la diversidad del alumnado y para el
trabajo directo con las familias”, y más personal de administración y
servicios.
Más
autonomía
Además,
los STEs quieren que sean las Consejerías de Educación de las comunidades
autónomas las que regulen y gestionen la etapa de Educación Infantil de
0 a 3 años, “dado su carácter educativo”, y que los centros tengan “más
autonomía pedagógica y organizativa, incluso para decidir el modelo de
jornada escolar”. En la ESO proponen la formación de “grupos heterogéneos
reducidos”, potenciar la labor tutorial y la reducir la carga lectiva
del profesorado, reforzar los departamentos de Orientación, apoyar a las
familias de alumnos con necesidades educativas especiales, y que la atención
a la diversidad se realice durante los cuatro cursos de este nivel.
Esta organización
también proponen que cada comunidad autónoma tenga “planes específicos
de acogida e inmersión lingüística para el alumnado inmigrante”, rechazan
“la propuesta del MEC de limitar la capacidad de elección democrática”
de los equipos directivos de los centros, y se oponen igualmente a que
la enseñanza de las diversas religiones y de la asignatura de “educación
para la ciudadanía” formen parte del currículum escolar, “ya que los valores
deben estar en el sistema educativo con carácter transversal”. Por último,
reclaman una Ley de Financiación de la Educación que eleve hasta el 7%
del PIB la inversión en enseñanza.
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