El presente artículo es una respuesta a la Tribuna de Opinión que, bajo el título “Niveles de conocimiento y calidad
educativa” y firmada  por Adrián Candela, apareció publicada
en el número 750 de COMUNIDAD ESCOLAR, y en él
el autor expresa sus discrepancias en relación con la exposición formulada en la citada colaboración.

Selección temprana
y calidad educativa

Adrián Carra Sainz de Aja
Catedrático de Artes Plásticas y Diseño

A  propuesta  de reforma  peda-

gógica del articulista es formulada sin ambages al final de su texto:“Las agrupaciones homogéneas, selectivas y tempranas del alumnado según capacidad intelectual, deben ser imperativas e inaplazables, principalmente, porque los alumnos son intelectualmente desiguales”. Previamente había advertido que quienes se oponen a esto,” se resisten a reconocer las consecuencias deterministas que se derivan de la existencia de genes como el FOXP2, el LIMkinasse1 y el IGF2R, vinculados a los desórdenes del lenguaje, la visión espacial o a una inteligencia general elevada”. Y esto viene exigido por “un mundo tecnológico y globalmente competitivo, necesitado como nunca de personas bien preparadas y formadas”.
De este planteamiento se derivan:
1.- Que la “inteligencia general elevada” es mensurable y que deriva de una particular carga genética.
2.- Que es misión de la escuela el seleccionar a los poseedores de tal característica.
3.- Que, al deber ser temprana, ha de ser el cuerpo de maestros el que se encargue de la selección.
4.- Que la sociedad precisa acelerar e intensificar la formación de sectores seleccionados de su alumnado en habilidades intelectuales complejas.

Marco legal vigente

Lo primero que hay que destacar es que esta propuesta se sitúa fuera del marco legal vigente, y requeriría la modificación de la LOGSE. Lo que la escuela debe garantizar es el desarrollo pleno y equilibrado de la personalidad de los alumnos (Artículo 1 a de la LOGSE). Las habilidades intelectuales a las que hace referencia, si acaso fuesen acotables y mensurables fidedignamente y a edades tempranas, sólo son una parte de las capacidades y habilidades que la escuela, de hecho, desarrolla. Del conjunto de objetivos que tiene encomendada la Educación Primaria en la LOGSE sólo tres se podrían encuadrar en lo que el autor liga a una inteligencia general elevada, el resto componen la parte de la educación y la formación que vincula los alumnos a la sociedad y los desarrolla como individuos, posean o no una inteligencia general elevada. Si de este periodo formativo debiera derivarse una selección temprana basada en la capacidad intelectual, como postula el artículo, y dadas las capitales consecuencias que se derivarían de esta selección, deberían reorganizarse por completo sus contenidos, ofreceríamos a los alumnos un modelo hombre o mujer muy discutible y difícilmente estaríamos en condiciones de integrar el flujo de población escolar emigrante.
¿Para qué requiere una homogeneidad intelectual? Es posible que un clima de elevada competencia suponga un estímulo y que en un entorno muy rico el desarrollo de determinadas capacidades se intensifique, también es así en los gimnasios, los negocios, etc. Pero inevitablemente aquellos grupos compuestos por individuos con problemas de aprendizaje verán empobrecido el clima del aula y agravados sus problemas. Por tanto, lo que la escuela estaría haciendo sería privar a unos alumnos del estimulo que supone un compañero más capaz. Así, a la vez que selecciona y crea ambientes enriquecidos, selecciona igualmente ambientes empobrecidos.
Es paradójico que al articulista no le parezca grave la masificación de las aulas porque le parece demostrado que reducir el número no mejora el resultado, y, sin embargo, si quiera separar a los que obtienen peores resultados de los alumnos más brillantes. Que le quede claro que a la hora de medir los rendimientos del sistema nacional de enseñanza habría que sumar los de ambos grupos y hacer media proporcional.

Problemas de aprendizaje

Por otro lado, como los problemas de aprendizaje no tienen una única causa común en la falta de talento, que este es un tema más complicado. Al segregarlos tendremos mayores dificultades para dilucidar qué es falta de capacidad y qué un retraso en la adquisición de determinada competencia. A no ser, claro está, que el articulista sostenga que un análisis genético del individuo dirimiría la cuestión.
Antes de entrar en Secundaria un niño no está en condiciones de decidir por si solo cual quiere que sea su formación, pero la escuela primaria tampoco puede hacerlo por él. Encomendar a los maestros la elección de aquellos destinados a recibir una enseñanza superior  y aquellos que deben limitarse a una enseñanza de grado medio o a cumplir solo la escolarización obligatoria, supone una tremenda injusticia con respecto al niño, pues le juzgan sobre un tema de capital importancia para su vida mucho antes de que esté en condiciones de saber de qué le están juzgando, y es una insoportable carga para los maestros, que se agrava si, como en el ejemplo alemán que propone el articulista, se recortan las posibilidades posteriores del alumno de vencer un juicio negativo contrario a sus deseos.
Por último, que la sociedad sea muy competitiva no debe llevarnos, además, a adelantar el pistoletazo de salida hasta los diez o doce años, como en Bremen o la Baja Sajonia, lugares que cita. Modelos de enseñanza menos competitivos han obtenido resultados más brillantes que Alemania en las comparativas que se han hecho.

Agrupación no selectiva

La agrupación no selectiva (integradora) de niños con diferentes capacidades y aptitudes es el grupo adecuado para educar la personalidad de mujeres y hombres armónicamente desarrollados en sus diferentes potencialidades, de hombres y mujeres solidarias, y es el modelo de aula que la sociedad democrática necesita para formar a sus ciudadanos.
Debe ser que participo de esos dogmas de fe igualitarista, decimonónicos y acientíficos que el articulista desprecia. En otras circunstancias, profesores como yo, confortablemente de acuerdo con los principios básicos de la LOGSE, es decir, defendidos por la ley no haríamos caso de estos ataques. Pero la LOCE ha introducido en la enseñanza medidas que se dirigen en la dirección que este artículo defiende, y ahora que afortunadamente ha sido sometida a revisión, es el momento de defender la escuela pública de estas posturas que me abstengo de calificar.

 

arriba