Los alumnos van a la oficina
Esta sección está abierta a todos aquellos profesores que realizan trabajos de innovación en el aula, unidades didácticas, proyectos interdisciplinares o que pongan en marcha nuevos métodos de aprendizaje en clase. Los textos, de una extensión máxima de tres folios, deben llegar en disquete a COMUNIDAD ESCOLAR (Alcalá, 34. 6ª planta. 28071 Madrid), o a nuestra dirección de correo electrónico.

Un instituto ceutí monta un Taller de Gestión Administrativa para
el desarrollo de prácticas en esta área de la Formación Profesional

La presente experiencia, desarrollada en el Instituto “Puertas del Campo” de Ceuta, tiene como objetivo acercar a los alumnos de Formación Profesional Específica, y más concretamente en el ámbito de la Gestión Administrativa, a la realidad profesional
que van a encontrar y a
desenvolverse en situaciones reales de trabajo, partiendo del convencimiento de que “a trabajar se aprende trabajando”.

Es curioso observar que en la mayoría de los ciclos formativos de Formación Profesional los alumnos cuentan con laboratorios o talleres en los que desarrollar prácticas durante el desarrollo del curso. Muchos institutos en los que se imparte formación profesional cuentan con talleres de carpintería, mecánica, matricería, etc., que con mejor o peor éxito pretenden simular el entorno de trabajo que se encontrará el futuro profesional. Sin embargo, en los ciclos formativos de grado medio de Gestión Administrativa no se pone a disposición de los alumnos el equivalente al taller o laboratorio, que sería  en este caso una oficina.
Durante el curso 2002-2003 estuve encargado de impartir el módulo Gestión Administrativa de la Compraventa Ciclo de Grado Medio de Gestión Administrativa en el grupo de la tarde del Instituto “Puertas del Campo” de Ceuta.
Con el fin de complementar los aspectos prácticos del módulo y aprovechando el horario mencionado, hemos utilizado la secretaría del propio Instituto como “taller”. Para ello, en la tercera evaluación, embarqué a los alumnos en lo que yo denomino “ejercicio combinado”, es decir, un ejercicio en el que se repasa casi toda la materia vista en el curso en la primera y segunda evaluación, pero de una forma totalmente práctica.
El ejercicio consiste en que los alumnos forman 8 grupos, que habrán de desarrollar las tareas propias del departamento de gestión de compras y el departamento de ventas correspondiente a 8 empresas distintas. En el desarrollo del ejercicio los alumnos habrán de trabajar con las técnicas administrativas que ya han estudiado a lo largo del curso en este y en otros módulos, es decir, habrán de solicitar ofertas, realizar pedidos, confeccionar albaranes y facturas, rellenar libros oficiales, etc. Y todo ello mediante el empleo de los conocimientos vistos previamente sobre correspondencia comercial, legislación del IVA, formularios, archivo, etc.[1]   
Y con el fin de completar el ejercicio los alumnos han utilizado herramientas como fotocopiadora, máquina de escribir electrónica y manual, equipos informáticos (procesadores de texto, Internet, correo electrónico, ...), fax, etc.
Este tipo de prácticas además permite orientar a los alumnos en aspectos tales como la salud laboral (posición correcta frente al teclado o la pantalla de ordenador, iluminación del puesto de trabajo, etc.), así como la realización de un trabajo ordenado y limpio.

Desarrollo

Dada la escasa actividad en el Instituto por la tarde me permitió dar a los alumnos total libertad de movimiento por el centro, pudiendo estar en clase, en la oficina, en el Departamento de Informática, en la sala de profesores, o en otras aulas, ya que las distintas herramientas a utilizar están repartidas en varias dependencias del centro. La única restricción impuesta es que habrían de entregar el trabajo en una fecha determinada y debidamente archivada toda la documentación empleada. Con ello se consigue que se responsabilicen, que unos alumnos exijan a otros para que realicen los trabajos, incluso han aprendido la importancia que tiene saber trabajar en grupo.
Como en toda situación de trabajo pueden surgir conflictos, y ésta no ha estado exenta. En parte por la escasez de medios (contábamos sólo con 4 máquinas de escribir electrónicas y 3 equipos informáticos con acceso a Internet que permitieran imprimir ), y en parte, porque los alumnos al principio acometieron los trabajos con un cierto desorden. Ante estos pequeños conflictos, este profesor se ha limitado a observar los comportamientos y aconsejar individualmente a los grupos para que ellos mismos alcanzaran la mejor solución negociada. Con ello creo haber conseguido que los alumnos mejoren en sus habilidades para la resolución de los conflictos que surgen en las situaciones reales de trabajo. Por tanto, el ejercicio ha ido más allá de unas prácticas administrativas, para entrar en el terreno de un ejercicio social en el que los alumnos han tenido que poner en práctica sus habilidades o refinar aquellas poco adecuadas para el trabajo en grupo.
El ejercicio está abierto para poderse adaptar a las condiciones de cada grupo y a los materiales y equipos con los que cuente cada centro. Incluso, se puede ampliar a otros módulos, así por ejemplo, sería muy interesante que los alumnos realizaran los asientos contables correspondientes a las operaciones que están realizando, que los alumnos desarrollen sus propios formularios de facturas, albaranes, etc.

Evaluación

Este es el segundo curso que pongo en práctica el ejercicio combinado, por lo que las conclusiones obtenidas de la evaluación se amplían a los dos cursos últimos cursos.
Por otra parte, la evaluación del ejercicio ha tenido un doble aspecto. En cuanto a la realizada por los alumnos mediante encuesta han sido ambos cursos muy similares, y se pueden resumir en las siguientes: En el aspecto negativo, los alumnos se quejan de que en algún caso se ha visto paralizado su trabajo por el retraso de otro grupo. Como aspectos positivos, los alumnos señalan que “ha sido muy interesante”, “ha sido divertido y entretenido”, y que “todo el curso habría de haberse desarrollado mediante la realización de ejercicios similares”.
 En cuanto a la evaluación del trabajo de los alumnos la realicé siguiendo dos métodos. El primero, mediante anotaciones en un “cuaderno de incidencias”: la asistencia de los alumnos, puntualidad en la entrega de los trabajos, la implicación de los miembros del grupo, el correcto uso de las herramientas y equipos, la colaboración entre grupos y, en general, cualquier hecho que pudiera tener relevancia para la evaluación.
Y el segundo, mediante el estudio de la documentación elaborada, valorando aspectos tanto técnicos como formales, así por ejemplo, he valorado tanto la correcta cumplimentación de una letra de cambio, como la limpieza, que esté correctamente archivada, etc..
Las anotaciones en el cuaderno de incidencias las ha mantenido reservadas, aunque las he utilizado para comentar con los alumnos las mejoras experimentadas o los aspectos que han sido deficientes, en el desarrollo del ejercicio.
El estudio de la documentación elaborada por los alumnos lo realicé en presencia de cada grupo, por lo que me permitió ir comentando con los alumnos aquellos aspectos que se podrían haber mejorado.
En ocasiones los programas y los profesores nos proponemos como objetivo que los alumnos alcancen un determinado nivel en cuanto a conocimientos un tanto rebuscados (Derecho Civil, Derecho Mercantil, legislación del IVA, etc.) cuando después nos encontramos que en la práctica los alumnos tienen grandes limitaciones en el uso de herramientas tan comunes como es la máquina de escribir o el manejo del correo electrónico, o que no sepan rellenar un sobre de correos. Con este tipo de prácticas se pretende acercar al alumno al entorno real de trabajo, familiarizándose con las herramientas y equipos que más adelante habrán de usar en las empresas que los contraten.

[1] En la página  http://roble.cnice.mecd.es/~agop0030  pueden encontrar el texto del ejercicio completo y todos los formularios utilizados  (~: se forma con Alt-126).

 

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