Carlos Martínez reclama más recursos
para el CSIC

Madrid. Carlos Martínez, presidente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), quiere convertir este organismo en un ente jurídico “mas ágil” y para ello ha enviado al Ministerio de Educación y Ciencia un anteproyecto de ley que modificaría su marco legal con el fin de dotarlo de mayor autonomía, según informaciones de agencia.
Durante un acto celebrado el pasado 1 de junio, el presidente del CSIC se mostró partidario de apostar por que los avances científicos reviertan en la sociedad y resulten competitivos para generar riqueza y empleo. Para ello, se requiere una mayor colaboración entre el CSIC y el resto de instituciones públicas, con la iniciativa privada, además de una mejor coordinación entre las distintas instituciones y organizaciones que se dedican a la investigación, dijo Martínez.
Según explicó, el CSIC debería tener mas capacidad de actuación en aspectos relacionados con la contratación de personal, que en su opinión, no debería ser solo de funcionarios, y el Consejo debería disponer además de mayores recursos económicos. Para agilizar su actividad, se requeriría un nuevo estatuto legal, una petición de la que el CSIC ha informado ya al Ministerio de Educación y Ciencia, con la finalidad de que se tramite en las Cortes.

Retribuciones. El presidente del CSIC también informó de su compromiso con los representantes de los trabajadores del Organismo para intentar equiparar las retribuciones del personal, sin limitarlo al implicado en la investigación, a las que se perciben en la universidad. Su objetivo, dijo, es efectuar los incrementos retributivos en dos fases, una primera durante este ejercicio, y la segunda el año próximo.
Como retos, el presidente del CSIC apostó por “la integración” de todos los colectivos relacionados con la investigación, “la colaboración” entre el conjunto de entes implicados y la “competitividad”, así como por “la excelencia” de las funciones del organismo.
Asimismo, dio a conocer los resultados de una encuesta según la cual solo a uno de cada cinco entrevistados le suenan las siglas del CSIC y que tres de cada cuatro que las conocían era gracias a los medios de comunicación. El sondeo se inició con entrevistas a 1.500 personas de las 300 admitieron conocer qué era el CSIC, con lo que finalmente se amplió la muestra para dotarla de mayor credibilidad a otras 500 que sabían de antemano qué era el consejo superior de investigaciones científicas. De este colectivo de 800 personas que admitió conocer el papel del CSIC, el 83% piensa que la ciencia y la tecnología conllevan mas beneficios que desventajas y la mayoría asocia al CSIC con el calificativo de “excelencia”. Por otra parte, el 63 por ciento de los que admite saber que es el CSIC piensa que España sufre un retraso en investigación respecto con los países del entorno y el 90 por ciento cree que habría que destinar mas recursos a la misma.

Hay que “enseñar” la tecnología
antes que aplicarla

Madrid. “La tecnología no es sólo una mera aplicación del saber, constituye en sí misma una de las formas del conocimiento que debería ser enseñada antes que aplicada, para mejorar y facilitar su uso”, según ha afirmado el doctor en Filosofía por la Universidad Complutense de Madrid (UCM), José Luis González Quirós, durante un Congreso sobre “Ciencia, Tecnología y Educación”, celebrado recientemente en Madrid. Organizado por la Fundación Iberdrola, la Fundación General de la UCM y la Fundación Europea Sociedad y Educación, este encuentro a un reconocido plantel de expertos, para debatir sobre la importancia de las soluciones educativas para favorecer la adquisición de una cultura científica y tecnológica.
El profesor González Quirós, que también colabora con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha impartido una conferencia sobre “La tecnología y la mala educación”, y ha advertido que “para que las tecnologías no engañen ni dominen hay que pensarlas a fondo, y no hay que perder de vista en qué consisten, independientemente de lo que hagamos con ellas”. También cree que la enseñanza “debería procurar que las tecnologías susciten tanto asombro como la propia realidad natural, porque si ésta es más compleja de lo que la imaginación puede alcanzar, las tecnologías son infinitamente más interesantes que sus manuales de uso”.

Descubren que la inactivación de un gen podría ser causante del Alzheimer

Madrid. La enfermedad del Alzheimer podría tener su origen en la inactivación de un gen que desencadena una neurodegeneración, según un equipo de investigadores internacionales, liderado por el científico Carlos Saura, del Instituto de Neurociencias de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB).
La inactivación de los denominados genes de las presenilinas se ha experimentado en ratones de laboratorio que han servido como modelo para el estudio del Alzheimer en humanos, según ha explicado Carlos Saura, que ha publicado el descubrimiento en la revista científica “Neuron”. Saura afirmó que “el descubrimiento ha sido totalmente inesperado, porque hasta ahora se suponía que la alteración que provocaba el Alzheimer era precisamente la contraria, es decir, un exceso de actividad de los genes de las presenilinas”.
En declaraciones a la agencia Efe, Carlos Saura precisó que “desde 1995 se sabe que el Alzheimer familiar hereditario está causado mayoritariamente por mutaciones de los genes de las presenilinas, pero se pensaba que la alteración de estos genes causaban el Alzheimer por un aumento de su función”.
Según el estudio del Instituto de Neurociencias de la UAB, las presenilinas regulan un grupo de genes que intervienen en el proceso de formación de la memoria, y sugiere que en las primeras etapas de la enfer4medad se produce un descenso de la actividad de las presenilinas que provoca un desequilibrio en los procesos celulares que controlan la memoria y que desencadenan la muerte neuronal.
Carlos Saura ha resaltado que “este descubrimiento abre nuevas perspectivas para la terapia y la prevención del Alzheimer”, una enfermedad neurodegenerativa que afecta a unas 400.000 personas en España y que hasta ahora no tienen un tratamiento específicamente efectivo.

El trastorno por déficit de atención (TDA-H)
es hereditario en un 57% de los casos y afecta principalmente a los varones

Madrid. El trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad (TDA-H) afecta principalmente a los varones y tiene un componente hereditario es un 57% de los casos, según un estudio presentado recientemente en Valladolid durante la celebración de una jornada regional sobre este problema de salud.
El estudio, presentado por su autor, José Ramón Valdizán Usón, jefe del Servicio de Neurofisiología del Hospital Miguel Servet de Zaragoza, fue realizado con una muestra de 170 niños de ambos sexos, atendidfos en primera consulta entre los años 1998 y 2002, a los que se efectuaron numerosas prubas diagnósticas y cuestionarios de desatención e hiperactividad, dirigidos tanto a sus familias como a sus colegios.
Valdezán destacó que entre los muchachos con este trastorno “existe un marcado predominio de los niños, cinco por cada niña, aunque posiblemente las bases funcionales sean semejantes en ambos sexos, al no existir diferencias significativas en las edades de comienzo”. Asimismo, Valdezán señaló que “la predisposición genética es mayor entre los varones”.
El TDA-H se define como un trastorno de origen neurológico caracterizado por comportamientos que interfieren la evolución óptima de la vida del niño y es emergente en las sociedades desarrolladas, con una prevalencia en España de entre el 3% y el 5% en el segmento de población de 3 a 14 años.

 
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