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La Fundación Canal
muestra a través de
una exposición un recorrido por el agua en las artes escénicas
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Madrid. MARGARITA GIRON
Desde
que el poeta latino Marcial calificara las naumaquias como el espectáculo
escénico más grandioso de la antigüedad, el agua ha formado parte de la
evolución y desarrollo del teatro, la ópera y el circo. También del cine,
que en los últimos cien años la ha convertido en escenario de películas
tan emblemáticas como Titanic, 20.000 leguas de viaje submarino
o Rebelión a bordo. |
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El
objetivo de esta singular muestra, que lleva por título “Agua a escena”,
es descubrir la evolución de la presencia acuática a lo largo de la historia
del teatro, la ópera, el circo y, más recientemente, el cine; así como
en espacios naturales modificados para la representación. Están presentes
desde las naumaquias latinas
a los más
avanzados sistemas hidráulicos e informáticos de hoy.
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“Agua
a escena” destaca la indisociable relación entre cultura y agua, para
lo cual utiliza maquetas, grabados, música, proyecciones audiovisuales,
reproducciones y todo tipo de documentos y objetos, así como las maquinarias
que han permitido realizar escenas de sorprendentes efectos acuáticos,
como las detalladas en la Enciclopedia de Diderot y D’Alambert. Muestra
también modernas escenografías como las empleadas para simular las “olas”
en el acto inaugural de las Olimpiadas de Barcelona en 1992.
La
exposición, que ha sido visitada por cientos de personas, se completa
con numerosas proyecciones, y con un rincón dedicado a la relajación y
documentación sensorial a través de un montaje audiovisual de producciones
teatrales, operísticas y cinematográficas, que se suceden al ritmo de
reconocidas obras musicales inspiradas en el agua y fusionadas con efectos
sonoros acuáticos.
Bloques temáticos
La
muestra se articula en seis bloques temáticos que, de manera transversal,
analizan las distintas formas en las que el agua ha sido teatralizada,
filmada o utilizada como escenario.
Uno
de los bloques propone un recorrido por las iconografías básicas del mundo
marino, desde la mitología clásica a través de dioses marinos como Neptuno
y Venus, hasta las mas sofisticadas fieras del cine contemporáneo como
el monstruo de la Laguna Negra, Moby Dick o Tiburón.
Otro
de los bloques temáticos presenta una selección de las diversas embarcaciones
utilizadas a lo largo de la historia en las artes escénicas, desde los
mascarones de Giacomo Torelli en el siglo XVII, a los acorazados de Meyerhold
en “Roar China”, pasando por los diseños modernistas de Fellini en su
película Y la nave va.
Las
naumaquias también tienen un apartado en la exposición, mostrando como
el agua controlada y canalizada ha sido espacio para la representación
de batallas ficticias, desde la antigüedad grecolatina, hasta los modernos
“peplum” cinematográficos. En este sentido, la última gran naumaquia realizada
en “versión seca” fue la recreación del nacimiento del mar Mediterráneo
por parte del grupo teatral “La Fura dels Baus” en los Juegos Olímpicos
de Barcelona en 1992.
El ingenio a escena
Otra
parte de la exposición recoge el ingenio de los escenógrafos para reproducir
dentro de la caja teatral el movimiento de embarcaciones, olas y cascadas,
mostrando algunas de las maquinarias que han hecho posibles los efectos
náuticos, atmosféricos y marinos a lo largo de la historia de las artes
escénicas. Pernos, poleas, escotillones y fermas simulaban el incesante
movimiento del agua. También los espejos de gran tamaño jugaron un papel
fundamental. Se utilizaban colocados ligeramente inclinados hacia el espectador
de forma que reproducían la decoración en sentido inverso, garantizando
el asombro ante el efecto visual.
La
muestra, organizada por Angel Martínez Roger, ha reunido por primera vez
fondos de importantes museos como el Institut de Teatre, El Teatro Real,
el Museo Nacional de Teatro, la Filmoteca Nacional y la Fundación Barcelona
Olímpica.
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