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Madrid. ROSAURA CALLEJA
Para
este catedrático de la Universidad de Murcia, Nueva York constituye el
ejemplo de ciudad moderna, civilizada y cosmopolita. “Nueva York es la
forma emblemática de la capacidad integradora de la modernidad, la forma
de construir una ciudad, extraordinariamente plural, compleja, pero que
atiende todas las necesidades humanas. En un marco de tolerancia, mantiene
un sentido de ley, de civismo y de paz en el seno de personas muy diferentes”.
Coger
el autobús, ver la publicidad, acudir a discotecas, pero, también, a museos
y bibliotecas son actividades comunes para los jóvenes. En este sentido,
José Luis Villacañas propone que los estudiantes se formulen preguntas
para “conectar con la estructura de sentido de la ciudad”. “Que se paren
a pensar sobre las actividades cotidianas que realizan de forma inconsciente”
y concluye que “ese nivel de autoconciencia o reflexión es lo que propone
la filosofía”.
A
su juicio, los jóvenes rechazan la filosofía porque se ven obligados a
interpretar “los lenguajes de los filósofos”, que les resultan abstractos.
Mitos comunes
En
consecuencia, recurre a los mitos que, en la actualidad, ofrecen la literatura
o el cine. “Esto es poco ortodoxo en relación con los manuales tradicionales,
pero el cine forma parte de nuestra gran cultura y rechazar su utilización
escolar, cuando ofrece un lenguaje comprensible, fácil y atractivo, me
parece una incongruencia”.
De
igual modo, “un relato breve de Franz Kafka sirve para analizar una institución
autoritaria frente a una democrática”. Como tesis básica, el libro propone:
“sólo si penetramos en la lógica de las instituciones que organizan nuestro
presente, estaremos en condiciones de ser ciudadanos activos”. No obstante,
estas instituciones son otras tantas formas de canalizar los clásicos
temas filosóficos en el mundo contemporáneo.
Mientras
constata que “no hay verdad sin universidades, ni belleza sin museos,
ni riqueza sin empresas, ni justicia sin instituciones políticas”, asegura
que moverse de forma integrada en las instituciones permite “ejercer la
crítica y una revisión de las formas de funcionamiento cívico”.
Educación y formación
José
Luis Villacañas establece una diferencia entre formación y educación y
opina que “nuestro sistema de enseñanza ha confundido estos conceptos,
ha exonerado a los responsables de la educación y ha transmitido a los
encargados de la formación unas competencias mucho mayores”.
“La
educación deben asumirla los padres”, subraya, porque al sistema educativo
le corresponde la formación de unos alumnos, que deben acceder “con una
mínima capacidad para entender los contenidos que se les van a impartir”.
Uno
de los capítulos hace referencia a “la casa” y, para este autor, “mientras
la casa no sea objeto de reflexión en este país, los hábitos cívicos peligran”.
Seguidamente aclara: “una reflexión sobre la casa, hace a un país con
calidad de vida, con posibilidades culturales y de progreso”. Este profesor
universitario revela que al sistema educativo acceden “personalidades
desestructuradas, con déficit de formación e incapaces de entender lo
que están haciendo”.
Catedrático
de Filosofía Moral, José Luis Villacañas imparte clases en la Universidad
de Murcia. Entre otros, ha publicado Historia de la Filosofía Contemporánea,
La Filosofía del idealismo alemán y una biografía de Jaime I el Conquistador.
Además de su trayectoria docente, este autor reconoce que, en su último
libro, ha resultado determinante su experiencia como padre.
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