“La situación de la educación en el mundo es dramática”
Katarina Tomasevski, relatora especial de la ONU, presenta en Madrid su libro El asalto a la Educación
La relatora especial de la ONU Katarina Tomasevski, que ha presentado recientemente en Madrid su libro El asalto a la Educación, advierte de la dramática situación de la educación en el mundo, y denuncia el compromiso “vago y genérico” de la ONU en su objetivo de garantizar la educación gratuita y universal en todo el mundo.
Katarina Tomasevski, durante la presentación de su libro en Madrid. (Foto: EFE)

Madrid.
Katarina Tomasevski, relatora especial para el Derecho a la Educación de la Comisión de Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas (ONU), y autora del libro El asalto a la Educación, editado recientemente por Intermón-Oxfam, advierte de la “dramática situación de la educación en el mundo”. En el transcurso de una entrevista concedida a la agencia Efe, denuncia que la ausencia del derecho a la educación “es el origen de la ausencia de libertad, y deriva en situaciones como la esclavitud o la militarización de la infancia”.
Tomasevski, profesora de Derechos Internacional y de Relaciones Internacionales en la Universidad de Lund (Suecia), lamenta que los compromisos de la ONU para tratar la educación gratuita en todo el mundo sean “vagos y genéricos”.
A los citados y graves problemas de la esclavitud y la militarización de niños, añade el “drama” de los matrimonios infantiles, y el hecho de que niñas con 10 u 11 años “sean vendidas y pierdan, además del derecho a disfrutar de su niñez y a su educación, cualquier perspectiva de construir su propia vida”.
Tomasevski, que asistió a la presentación de su libro en Madrid, denuncia en éste que el coste económico que supone garantizar la educación ha motivado que se renuncie a tratar ésta como un derecho humano, y que a menudo se silencien las consecuencias de no brindarlo. Asimismo resalta en la entrevista la ausencia de compromisos concretos a favor de la educación, que contrasta con la sensibilidad que, a su juicio, demuestra la comunidad internacional hacia asuntos como la protección del medio ambiente.

Educación “aceptable”

La relatora especial de la ONU advirte también que en muchos países los niños no acuden a la escuela si sus padres no tienen dinero para costearla, y que en otros son los propios niños los que tienen que trabajar para costear su propia educación, e insiste en la necesidad de que la educación que se imparte “sea aceptable”, ya que en algunos países, como Cuba, Venezuela o China, los indicadores educativos “son muy altos, pero la enseñanza está muy ideologizada”.
Tomasevski cree que el derecho a la educación debe ser además “accesible para los niños inmigrantes”, y asegura a este respecto que “muchos países están violando la obligación de escolarizar a todos los niños que se encuentran en su territorio”. A su juicio, la situación más dramática se registra en el África subsahariana, ya que sólo hay tres países de ese área (Suráfrica, Botswana y Seychelles) que garantizan la educación primaria gratuita, y en otros, como Congo o Angola, la única opción de los niños varones es trabajar como soldados, y para las niñas el matrimonio.
Tomasevski valoró, sin embargo, el avance parcial registrado durante las últimas décadas en el ámbito educativo, y que “todo el mundo asuma ya que la educación tiene que ser gratuita”. Entre estos avances citó el caso de Uganda, y la decisión de este país de destinar todo el dinero de la deuda condonada a crear un sistema de educación primaria gratuita, así como que los gobiernos de Kenia y Tanzania hayan impulsado actuaciones similares.
A este respecto, Tomasevski destacó que “sin dinero, ningún objetivo es posible, pero sólo con dinero no se alcanzará si cada gobierno no se compromete con la educación”, y citó como ejemplo el caso de Pakistán, que cuenta con ayudas para la educación y sin embargo la inversión en esta materia no alcanza el 1% de su PIB.
La relatora especial de la ONU, experta independiente, recordó que entre los objetivos del milenio que se ha fijado la ONU figura el de garantizar la educación gratuita para todos los niños en el año 2015, y advirtió que muchos países “no pueden esperar tanto tiempo”. Aún así, Katarina Tomasevski se definió como “una optimista incurable”, y señaló que “todos los logros en materia de derechos humanos se han conseguido cuando la sociedad se ha movilizado”.

 

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