Especies únicas

El Museo Soumaya de México exhibe en Madrid obras centrales del arte mexicano y europeo
Excepcional y sorprendente en el conjunto de la oferta artística de la América Hispana, el Museo Soumaya de México es en estos días en Madrid
un embajador consecuente del respeto y el
amor que este país ha desarrollado hacia las
distintas culturas que forman parte de su memoria.

Madrid. JULIA FERNÁNDEZ
Acierto de comprador, gusto de esteta y afán socializante son las bases que concurren en la creación de una colección particular de arte con vocación pública y que en el caso de Carlos Slim –el hombre más rico de Iberoamérica, según  la

revista Forbes- dejan suelto el principal soporte que da carácter al conjunto de obras que desde 1994 se reúnen en el Museo Soumaya de México y que no es otro que un inmenso interés en el especial destino histórico de un México que recibe a partir del siglo XV la influencia cultural que España lleva con la conquista y que logra más tarde el singular proceso de fusión con sus propias raíces simbólicas para crear el arte novohispano y las escuelas retratistas del siglo XIX: historia de un pueblo, de una sensibilidad y de una evolución artística. México plural y rico en la historia y en el arte que estos días presenta en nuestro país el selecto grupo de obras escogidas entre las más de 10.000 piezas que este atípico coleccionista ha ido agrupando en las últimas décadas y que son el fondo permanente de un Museo que es el baluarte de una familia y de un modelo de quehacer cultural: veintisiete ciudades mexicanas –además de museos de Estados Unidos, Sudamérica, Europa y Asia- han acogido sus exposiciones con temas tan diversos como Auguste Rodin (la colección más importante del mundo, después de la del museo de París); El arte de los calendarios mexicanos del siglo XX; La estampa devocional; Representaciones barrocas de las alegorías del Sagrado Corazón; Retratos de familia del siglo XIX o Moda en México del siglo XVII al XIX.

Principales escuelas

La exposición que ahora nos llega gracias al acuerdo de reciprocidad alcanzado con el Banco Bilbao Vizcaya Argentaria –que mantiene este año su exposición de “Joyas del BBVA” viajando por diversos países iberoamericanos- presenta a través de sus 71 piezas el principal hilo argumental que ha generado esta colección desde sus inicios: 31 pinturas europeas clásicas de los siglos XV, XVI, XVII y XVIII, con representación de las principales escuelas del Viejo Continente (italiana, francesa, española, flamenca y alemana) y 40 obras novohispana, mexicanas y otras procedencias (siglos XVII al XIX), seleccionadas por los profesores Alfonso E. Pérez-Sánchez y Benito Navarrete –en el caso de las escuelas europeas- y por el también profesor Gustavo Curiel –arte novohispano y mexicano-.
Una presencia especial de la pintura flamenca –preferida por el coleccionista- marca el significativo conjunto europeo con el que da comienzo la exposición del Palacio Marqués de Salamanca de Madrid en el que no sólo se encuentran piezas deslumbrantes de esta escuela como un Vanitas de Jacob Marrell, un retrato de Van Dick o una delicada escena de Brueghel el Joven, sino también de pintura germánica –con composiciones de Cranach el viejo o Daniel Gran-; pintura italiana –con artistas como Maestro Carmignano, Tiziano, Tintoretto o Vitale- o de la escuela española, representada desde los primitivos del siglo XV al siglo XVIII y que cuenta con grandes de la historia clásica del arte español: Murillo, Ribera, Zurbarán, Sánchez Coello, El Greco...

Biombos novohispanos

La excepcional colección que el Museo Soumaya tiene del arte novohispano deja constancia en esta muestra con algunas obras de los más notables maestros del virreinato de la Nueva España, como Juan Larrea, del que se exhibe su fascinante biombo Las cuatro partes del mundo, de finales del siglo XVII, una de las obras más impactantes de la exposición y que se acompaña de piezas firmadas por Cristóbal de Villalpando o Miguel Cabrera, ejemplos todos de la importante colección de biombos que atesora el Museo, además de otras obras anónimas o firmadas que son ejemplos de cultura y forma de vida en el virreinato –como la excelente Visita del virrey al canal de la Viga y pueblo de Ixtacalco, de Pedro Villegas, o las esculturas dieciochescas guatemaltecas de madera estofada y policroma; piezas de arte plumario y “encochados”, técnicas muy características del mundo novohispano.
El cierre de este primer recorrido de España por el Museo Soumaya pone el foco en el capítulo más desconocido en nuestro país del retrato y el paisaje mexicanos del siglo XIX y nos descubre  una expresión propia de enorme riqueza iconográfica representada en sus diversas escuelas locales y de cuya libertad y grandeza son buen ejemplo la obra de Hermenegildo Bustos o de Roque Pelegrín Clavé. Son las últimas piezas de este asombroso muestrario de joyas del Museo Soumaya de la Ciudad de México.

 

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