Mientras
Magazul
introduce a los niños en el
mundo mágico
de los cuentos,
la confección
de un libro colectivo
Viaje a través de la literatura
El Plan de Animación Lectora se inserta en el Programa Biblioteca-Escuela que, desde 1998, desarrollan 26 centros de cinco ciudades. Fomentar el hábito de la lectura y consolidar la biblioteca pública son los objetivos de este proyecto, que lleva a cabo la Fundación Bertelsmann, en colabora- ción con ayuntamientos
e instituciones educativas.

Escolares de 3 a 12 años participan en un Plan
de Animación Lectora
de la Fundación Bertelsmann

estimula su creatividad y favorece
el trabajo
en grupo.
(Foto: Rafael Martínez)

Madrid. ROSAURA CALLEJA
Dentro del Programa Biblioteca-Escuela surge el Plan de Animación Lectora que se publica en dos volúmenes, uno para los niños de Educación Infantil y Ciclo Inicial de Primaria y otro para los escolares 8 a 12 años que cursen los Ciclos Medio y Superior.
Según responsables de la Fundación, esta propuesta  presenta al libro como enlace natural con el mundo de la imaginación y el conocimiento. José María González, director del Programa Biblioteca-Escuela, manifiesta su convencimiento del papel protagonista de la palabra escrita “como canal privilegiado de comunicación, que facilita el libre desarrollo personal y el acceso a formas abiertas y diversas de pensamiento”.
Elaborado por y para maestros de Infantil y Primaria, esta propuesta didáctica se ha diseñado como un itinerario que va desde los 3 a los 12 años y donde se han valorado la creatividad, la imaginación, la originalidad y, fundamentalmente, la comprensión y la expresión. Estas actividades se pueden realizar individualmente, en pequeños grupos y de forma colectiva.
Elvira Novell, coordinadora de contenidos, puntualiza “hemos procurado despertar el interés de los alumnos por la lectura, partiendo del juego y la ilusión, con la intervención de personajes de cuento y creando un entorno de criterio y de magia”.
Para esta especialista, el Plan de Animación Lectora debe separarse del resto del currículum escolar, aunque se aproxime al área de lengua y expresión visual y plástica. Con su puesta en marcha, “se pretende proporcionar un espacio específico de fomento de la lectura, diferenciándolo de la lectura individual o colectiva y reforzar el papel del libro como instrumento básico de apoyo, ampliando su radio de acción a otras áreas distintas de la de lengua”, aclara.

El baúl

Libros para leer, mirar, tocar, jugar y manipular, pero también libros para descubrir, investigar y buscar información se encuentran en el baúl, que puede estar en el aula o desaparecer, pero conservando la sorpresa y la magia. A modo de biblioteca móvil, constituye un auxiliar de la biblioteca del aula. El baúl contiene los libros más especiales, que sirven de base para realizar las distintas actividades, así como títeres, disfraces o juegos.
Como elemento identificador y símbolo del Plan se presenta Magazul, personaje que domina el País de los libros y que representa la magia de la lectura. Elvira Novell explica que aparece como personaje de carne y hueso al iniciarse el Plan, a comienzos de curso y en alguna actividad específica.
“Hemos escogido a Magazul por su carácter mágico y viajero que nos lleva al misterio, a la noche, a las estrellas, junto con sus amigos La Bruja Simpática o el Ratón de Biblioteca”, revela.

Elementos

El Plan de Animación Lectora presenta, como uno de sus elementos fundamentales, la biblioteca, que puede ser la de la localidad, el barrio o la escolar, pero debe constituir un lugar de encuentro, donde los niños pueden acudir solos, en grupo o acompañados de sus padres.
Este programa se canaliza a través de 14 sesiones por curso, con una duración de dos horas por sesión.
Cada actividad se ha recogido en una ficha que contiene los elementos gráficos necesarios para facilitar una rápida visualización de la actividad, la sesión a la que pertenece, duración, objetivos básicos y los elementos y materiales precisos para su ejecución. Para desarrollar la expresión oral, visual y plástica aporta juegos, títeres, láminas y naipes.

Selección bibliográfica

En cuanto a la selección bibliográfica se han valorado el vocabulario, el tema, la presentación y las ilustraciones. Los autores de esta propuesta inciden en la importancia del vocabulario, ya que la adquisición del lenguaje es gradual, por lo que el nivel de vocabulario de un libro ayuda a determinar el segmento edad adecuado. Otro de los elementos es el tema, dado que cada edad tiene sus motivaciones y sus inquietudes, existe un espacio para la fantasía, los conflictos sociales o bien para la realidad.
En cuanto al tratamiento que el autor proporciona a sus palabras, estos expertos puntualizan que es mucho más fácil leer una historia relatada en forma lineal, con unos personajes concretos y limitados, que otra que presente historia paralelas.
Por último, hacen referencia a las ilustraciones, “esas imágenes que para los niños son las que cuentan la historia y para los mayores ayudan a descansar de la lectura, manteniendo el ritmo y acompañando al texto”. A su juicio, se deben elegir imágenes bellas, sugerentes, que respeten la historia, pero que desencadenen la imaginación.

Infantil y Ciclo Inicial

El Plan diseñado para Educación Infantil y Ciclo Inicial de Primaria se plantea como una sola unidad, ya que la mayoría de los centros programa las actividades con una visión global de las dos etapas. No obstante, el primer nivel de  Infantil, que corresponde a niños de 3 años, cuenta con un número menor de sesiones.
Las primeras actividades familiarizan a los niños con el personaje clave Magazul y sientan las bases del uso del Baúl. La ilustración constituye un elemento esencial del libro y en estos ciclos adquiere un papel relevante.
“Pintar, dibujar y crear a la manera de...” es una actividad que refuerza el análisis de elementos propios y diferenciadores de cada ilustrador, mientras que el trabajo con títeres proporciona un recurso sencillo, al alcance de los maestros.
Con una presencia constante en la literatura infantil, los “Cuentos de animales” personifican cualidades y defectos humanos. La igualdad de género, la aceptación de uno mismo y la superación de los miedos son algunos de los valores que se pueden trabajar en clase, así como la convivencia y la solidaridad.
De igual modo, con los cuentos universales los niños descubren otros mundos y culturas y desarrollan la aceptación y enriquecimiento en la diversidad y la tolerancia.
Una de las actividades más atractivas se concreta en la realización de un libro colectivo, un instrumento básico para conocer el proceso de escritura, ilustración y edición, además de constituir una fuente de creatividad y un efecto cohesionador en el grupo-clase.

Ciclo Medio

Estructurado de forma diferenciada, en el primer nivel del Ciclo Medio la mayor parte de las sesiones se centra en los cuentos tradicionales del folclore popular y el repertorio más clásico representado por Andersen, Grimm o Perrault. A partir de estas narraciones, se introduce la descripción de personajes, jugando a crear otros nuevos o provocando enredos.
En esta etapa, el lenguaje escrito tiene un papel fundamental y es conveniente realizar actividades que profundicen en este aspecto y que sirvan para una mayor comprensión del lenguaje literario, que despierte el placer de la lectura.
Para este nivel se ha diseñado una actividad denominada “La clase va de compras”, que consiste en el intercambio con otros lectores y presenta la librería como espacio cultural. Además, de los cuentos, los alumnos trabajan con poemas, recetas de cocina, noticias, cartas o cómics.

Ciclo Superior

El Ciclo Superior cierra el Plan de Animación Lectora en la Escuela y, en él, se recopilan los aspectos fundamentales tratados en los anteriores. Según especifica Elvira Novell, estos alumnos, en plena pubertad, presentan una notable dispersión de intereses, por lo que las actividades se programan en función de estas características y se concretan en el conocimiento de ellos mismos y su entorno inmediato.
Tomando con base obras narradas en primera persona, como “El pequeño Nicolás”, “Adrian Mole” y “Manolito Gafotas”, la propuesta consiste en la elaboración de un diario personal, donde los escolares recogen sus impresiones.
Paralelamente a ello, siguen trabajando los temas de los ciclos anteriores: la narración, la descripción de personajes y lugares, pero aplicando estos temas a su entorno inmediato. Asimismo, en este ciclo continúan con las actividades lúdicas en torno a la literatura y los juegos se centran en dos autores básicos: Roald Dahl y Gianni Rodari.
Mejorar las bibliotecas públicas y fomentar el hábito lector son los objetivos de la Fundación Bertelsmann, que se creó a finales de 1995. A través de proyectos innovadores, con una duración entre 3 y 5 años, desarrolla vías de cooperación con instituciones y profesores de los ámbitos cultural y educativo.
Escuelas, asociaciones y otras entidades pueden acceder al Plan de Animación Lectora, que tiene un coste de 12 euros, en concepto de gastos de envío.

 

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