Un Real Decreto ordena la
Formación Profesional Específica
La normativa refuerza el módulo de formación en centros de trabajo
Esta norma legal refuerza la formación en centros de trabajo y adapta los módulos a las demandas de la sociedad, además de preparar a los alumnos en nuevas especialidades, que adquieren relevancia para la convergencia europea.
Los estudiantes realizarán prácticas tuteladas en empresas. (Foto: Rafael Martínez)

Madrid. R.C.
El Consejo de Ministros aprobó en su reunión del pasado día 5, el Real Decreto por el que se establece la nueva Ordenación General de la Formación Profesional Específica.
Este nuevo marco normativo conlleva la modificación de la ordenación básica de la Formación Profesional existente, que consta de 142 títulos de FP Específica, que deben ser revisados, para ajustarse a la ordenación establecida en las nuevas leyes y por el Catálogo Nacional de Cualificaciones Profesionales.
En consecuencia, los nuevos ciclos formativos se elaborarán con módulos ligados al Catálogo y con otros módulos de interés para la cualificación profesional de las personas en las nueva sociedad del conocimiento, que precisan mayor formación de acuerdo con los requerimientos de cada perfil profesional en áreas como orientación y relaciones laborales, la prevención en riesgos laborales, las tecnologías de la información y de la comunicación y otras como el conocimiento de idiomas, el autoempleo y la creación y gestión de empresas, que constituyen instrumentos esenciales para garantizar la movilidad en el trabajo y contribuir al progreso personal y social.

Prácticas tuteladas

En este Real Decreto, se refuerza también el módulo de Formación en Centros de Trabajo, que ha sido una experiencia muy positiva por vincular directamente la FP con la empresa. Antes de concluir sus estudios, todos los alumnos realizarán obligatoriamente este módulo, a través de prácticas tuteladas en empresas relacionadas con su especialidad. De este modo, incrementarán su formación práctica y se introducirán en el mundo laboral.
De igual modo, esta normativa ordena los títulos de Técnico y Técnico Superior de Formación Profesional Específica, correspondientes a las distintas familias profesionales y se determinan los aspectos que incluyen las enseñanzas comunes de los ciclos formativos.
Asimismo, se especifican las diferentes vías de acceso a la Formación Profesional y las características de la prueba de grado medio y grado superior, con validez en todo el territorio nacional, así como las convalidaciones de módulos formativos y de las prácticas que lleven a cabo los estudiantes.

Experiencia laboral

La adaptación de las ofertas formativas a los alumnos con necesidades educativas especiales y la actualización de los títulos de FP también figuran en esta norma legal, además del procedimiento de convalidaciones y de reconocimiento de la experiencia laboral y la organización de las enseñanzas de FP para adultos.
Tanto el Consejo General de la FP, como la Conferencia Sectorial de Educación y el Consejo Escolar del Estado han emitido su informe favorable, así como esta norma legal cuenta con el apoyo del Consejo Estado.
Con las reformas educativas, que ha emprendido el Gobierno durante esta legislatura, entre las que se encuentran la Ley de Calidad y la de Formación Profesional, se ha creado un nuevo marco, cuyos ejes fundamentales son la integración de un sistema de formación profesional, cualificaciones y acreditación, que garantiza una oferta formativa de calidad, actualizada permanentemente y adecuada a las necesidades de la sociedad y del mercado de trabajo.
Una de las principales medidas de desarrollo de la Ley de FP ha sido la aprobación del Catálogo Nacional de las Cualificaciones Profesionales, que vinculará la formación y el empleo. Las primeras 97 cualificaciones fueron ratificadas por el Consejo de Ministros el pasado 20 de febrero.

 

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