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Madrid. ROSAURA CALLEJA
Hasta
el próximo 14 de marzo, la Biblioteca Nacional acoge “El Lápiz Mágico”,
una exposición interactiva, que reúne 392 obras de los 13 artistas británicos
más prestigiosos, en el campo de la ilustración de libros infantiles y
juveniles.
Desde
el nacimiento hasta la muerte, desde lo mundano a lo fantástico, “Magic
Péncil” gira en torno al dibujo como forma de arte expresiva. Las obras
expuestas resultan familiares a los visitantes, porque figuran en los
libros que se utilizan en las aulas escolares de todo el mundo.
“Poder
contemplar las ilustraciones originales, en lugar de verlas en los libros
impresos, es como estar con alguien en una habitación, en lugar de verlo
en una foto”, afirma Andrea Rose, comisaria de la exposición y directora
de Artes Visuales del British Council, que organiza la muestra en colaboración
con la Biblioteca Nacional.
Para
esta experta, “El Lápiz Mágico” constata cómo los ilustradores actuales
siguen reflejando las preocupaciones contemporáneas con idéntica fuerza
y originalidad y cómo su trabajo, de manera incuestionable, convierte
a nuestra época en una segunda edad dorada de la ilustración británica”.
Selección
Quentin
Blake, autor galardonado con el “Children’s Laureate”, prestigioso premio
británico otorgado a escritores de literatura infantil, ha seleccionado
las obras, con dibujos y cuadros acabados, junto con ejemplos de bocetos,
estudios, maquetas de trabajo y demás materiales.
A
esta exposición acuden diariamente unos 170 estudiantes de 8 a 16 años.
En este sentido, Isabel Fernández, del Departamento de Artes y Literatura
del British Council, subraya que la muestra conjuga diversos elementos
interesantes para un amplio espectro de público, ya que atrae a lectores
de todas las edades, pero también a los interesados por el diseño gráfico
o por el arte de la ilustración. Asimismo, revela que la demanda de visitantes
ha obligado a ampliar el horario y que han recibido solicitudes de universitarios,
como es el caso de los alumnos de Bellas Artes.
Proyecto bilingüe
Un
grupo de cincuenta escolares de 3º de Primaria del Colegio Público “Comuneros
de Castilla” se ha desplazado desde Avila, para recorrer esta exposición.
Este centro desarrolla un proyecto bilingüe, que pusieron en marcha el
British Council y el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte en 1996
y que se desarrolla en 88 centros españoles y británicos. Desde los 3
años, los escolares estudian un currículo bicultural y bilingüe, impartido
por profesores de ambos países. Además, British Telecom Spain organiza
una “comunidad virtual”, que comunica a través de Internet a los 88 centros
que desarrollan este proyecto bilingüe. Este portal permite a alumnos
y profesores intercambiar materiales didácticos y participar en chats,
foros, grupos de trabajo y sesiones de videoconferencia.
Según
Beatriz Armesto, profesora de 3º de Primaria del colegio “Comuneros de
Castilla”, la visita a esta exposición forma parte de las actividades
de fomento de la lectura que se realizan en su centro. “En esta línea
de trabajo, recibimos las visitas de ilustradores o cuentacuentos y los
profesores leemos libros en clase, para que cada alumno realice un resumen
o dibujo de un capítulo, con los que se confecciona un nuevo libro”.
Diversidad de técnicas
Durante
el recorrido, los alumnos comprueban como los tradicionales cuentos de
hadas y fábulas comparten espacio con los dibujos “cross-section” (dibujos
en sección transversal) de Stephen Biesty.
De
igual modo, observan diversas técnicas como el uso del collage y el ordenador
de Lauren Child, la combinación de fotografía y el dibujo fresco de John
Burningham, las estilizadas composiciones de Sara Fanelli y el trabajo
de Posy Simmonds, que combina textos inteligentes con un contenido social.
En
esta muestra también tienen cabida artistas como Patrick Benson, Angela
Barrett o Charlotte Voake, que conservan el sabor de la ilustración infantil
y juvenil tradicional. Por lo que se refiere a los temas, algunos no son
únicamente para el público infantil, como “War Boy” de Michael Foreman,
que refleja la infancia y adolescencia del artista en Lowestoft durante
la Segunda Guerra Mundial, o “When the Wind Blows” de Raymond Briggs,
una parábola visual contra la guerra nuclear.
Para
completar el recorrido, la exposición ofrece un espacio dedicado a la
proyección de un video y un rincón de lectura, donde los visitantes tienen
la oportunidad de consultar una selección de libros con ilustraciones
de estos artistas. Además de divertidos juegos informáticos, acompañados
de unas fichas de actividades especialmente diseñadas para el público
más joven, que les acercan al tema central de la exposición de una forma
activa y creativa.
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