En esta sección se publicarán las cartas dirigidas por correo o vía electrónica. El tema será libre y no deberá superar las 30 líneas. COMUNIDAD ESCOLAR se reserva todos los derechos para seleccionar, extractar y publicar las cartas recibidas. Para colaborar es necesario enviar nombre y dos apellidos y el DNI, datos que se mantendrán en absoluta reserva
comunidad.escolar@educ.mec.es

 
     
   

El balance de las Enseñanzas Artísticas

El balance de gestión en esta legislatura, que ha dado ha conocer la ministra Del Castillo ha sido incompleto. En su toma de posesión prometió una nueva Ley de Centros de Enseñanzas Artísticas. Con ello se hubiera terminado con la indefinición jurídica y académica que actualmente sufren los Conservatorios Superiores de Música, Danza y Arte Dramático. Ante esta falta de atención y una política clara respecto a estas enseñanzas por parte del Gobierno, algunas Comunidades Autónomas han optado por no esperar mas y crear al margen del Ministerio sus propios centros artísticos como en Cataluña, País Vasco o Aragón. A mi modo de ver el Ministerio es el que tendría que llevar la iniciativa .

Joaquín Castells Canet
Córdoba

 
     
   

El problema del fracaso
y abandono escolar

Parece ser que el problema del fracaso escolar no sólo preocupa a la comunidad educativa española. Los Ministros de Educación y Cultura de la UE, en su última reunión, han decidido tomar cartas en el asunto y elaborar una resolución que intente paliar los altos porcentajes de fracaso y de abandono de los estudios. Si en nuestro país esta tasa se sitúa en torno al 29%, la media en los estados comunitarios es de un 18%. Para atajar este problema, el Consejo de Ministros europeo va a arbitrar una serie de actuaciones con la finalidad de reducir este porcentaje hasta el 10% en el año 2010.
Los profesores somos conscientes de que numerosos factores propician que los alumnos salgan del sistema educativo a los 16 años sin tener el certificado de secundaria obligatoria, el más básico. En primer lugar, nuestro propio colectivo, pero también influyen la falta de medios en los centros e incluso el marco legal. No obstante, a estos condicionantes podemos añadir otros de origen social, como que el porcentaje más alto de fracaso escolar se produce en zonas socialmente desfavorecidas. La reflexión más sensata se concretaría en que si los factores desencadenantes son múltiples, las soluciones también deben serlo.
Dada mi experiencia profesional, me permito ofrecer algunas propuestas como fomentar la motivación de los estudiantes y una mejor formación del profesorado, que le permita afrontar la diversidad del alumnado. Otra medida, que me parece imprescindible, es apoyar el aprendizaje desde los primeros años de escolarización, ya que evitaría lagunas de formación en niveles más avanzados.
Pero una de las iniciativas que, en mi opinión, es fundamental se concretaría en el fomento de la lectura. Los alumnos que no leen, no aprenderán a expresarse ni verbalmente, ni por escrito, ni conocerán las reglas más elementales de la ortografía. Por ello, espero que las campañas de promoción de los hábitos de lectura, que viene desarrollando el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, alcancen los objetivos previstos y se traduzcan en que los resultados académicos de nuestros alumnos sean equiparables con el nivel más alto de los países europeos.

Manuel Martín Rodríguez
Badajoz.

 
     
   

Arbitraje escolar

La convivencia en las aulas es uno de los temas que más nos preocupa a los docentes. El clima de violencia que se respira en la calle se ha trasladado a los centros, donde insultos, broncas y agresiones se producen con una alarmante frecuencia. Por ello, como educador, felicito a la Generalitat de Cataluña que desarrolla un programa de mediación de conflictos entre los estudiantes de medio centenar de centros.
Esta novedosa iniciativa presenta la posibilidad de que los implicados en un problema puedan resolver sus diferencias ante otro compañero, que actúa como árbitro. La entusiasta aceptación de este programa se atribuye a que los protagonistas solucionan el conflicto entre ellos, sin la intervención de un adulto y, además, saben que no van a ser juzgados o castigados.
Los estudiantes eligen a los árbitros, pero no por su expediente académico, sino por cualidades como la empatía, la observación o la capacidad de análisis. Posteriormente, a los seleccionados se les proporciona un curso de formación en técnicas y estrategias de comunicación.
Sin embargo, la experiencia de la mediación no se limita al ámbito escolar, sino que se puede extrapolar al entorno familiar o poner en práctica con los amigos, ya que los chicos aprenden a dialogar y a comprender al contrario.
La evaluación de esta experiencia no puede ser más positiva, ya que, para estos alumnos, lo que tiene prestigio ahora es hablar en lugar de discutir o insultarse.

José Luis Gómez Doménech
Sitges (Barcelona).

 
       
arriba