Paseo por el
en el Museo de Antropología
Una exposición presenta la evolución del hombre a través de la alimentación
"¿Gustas?", era la propuesta del Museo Nacional de Antropología para los estudiantes que visitaban la exposición organizada dentro de la Semana del Gusto. Los alimentos, la elaboración y la comida han sido las áreas temáticas de esta muestra, que conjugaba alimentación y cultura.
Voluntarios de la tercera
edad explican a los alumnos la ruta de la alimentación
en distintas culturas,
desde el origen de los productos hasta la mesa. (Fotos: Rafael Martínez)

Madrid. ROSAURA CALLEJA
Divulgar la importancia de la alimentación y el sentido del gusto era la finalidad de la V edición de la Semana del Gusto, organizada por el Instituto de Estudios del Azúcar y la Remolacha (IEDAR). Con un programa de 200 actividades, que ha llegado a colegios, hospitales, museos, mercados y cines, se pretendía provocar una reflexión sobre la importancia de la alimentación y el sentido del gusto, no sólo en su aspecto nutricional, sino también como manifestación cultural en los ámbitos social, educativo, artístico, económico y gastronómico.
Dentro del programa de actividades, "El Gusto y la Alimentación en el Arte" constituía un recorrido por diversos museos nacionales, para presentar obras que permiten conocer la evolución en la historia de la alimentación del hombre. Pinturas rupestres y su reflejo de la caza; utensilios empleados por las culturas romana y árabe o bien refinadas piezas y vajillas del siglo XVIII, además de objetos populares ayudaban al visitante a reflexionar sobre la implicación de diferentes culturas en la forma actual de alimentación.

La visita

Un grupo de alumnos de 1º de los bachilleratos Científico-Tecnológico y Biosanitario del Colegio Joyfe, de Rivas Vaciamadrid, ha elegido el Museo Nacional de Antropología para recorrer la exposición temporal sobre alimentación y cultura.
Vicente Caballero, profesor de Filosofía, justifica la elección de este museo, por el enfoque de las unidades didácticas que giran en torno a la naturaleza: "en el aula demuestro que la teoría de la evolución se detiene a través de la cultura. El principio de que sólo sobrevive el más fuerte ya no funciona, sino que el hombre con sus inventos y con ciencias, como la medicina, es capaz de proteger a los más débiles", aclara.
En sus clases, este profesor analiza que "el ser humano se diferencia de los animales en que detiene una ley natural y, tras los periodos prehistóricos, la historia comienza cuando las sociedades empiezan a progresar y aparecen unos factores que determinan su dinamismo y su interrelación". Caballero describe a sus alumnos la importancia de la alimentación y subraya que cocinar es una conquista cultural y establece un progreso, de forma que "la humanidad gana terreno a la naturaleza".

Diversidad cultural

Este museo, el primero de carácter antropológico de España, ofrece al visitante una visión global de la cultura de diferentes pueblos, donde se pone de manifiesto la riqueza y diversidad de las civilizaciones del mundo; además de favorecer la comprensión intercultural y promover la tolerancia hacia otros pueblos.
Para ilustrar el recorrido por la exposición el programa de voluntarios de la tercera edad del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte facilita guías, que conducen a los visitantes por los distintos espacios que reúnen piezas y objetos de los cinco continentes.
Desde una calabaza zulú, hasta un molinillo de Filipinas, pasando por una tetera china o ajuares domésticos, esta exposición evidencia que los alimentos, desde la producción, pasando por la cocina hasta llegar a la mesa, articulan un lenguaje propio, con un significado concreto en las diferentes sociedades.

Normas y rituales

A través de las distintas piezas y objetos, los estudiantes perciben que el gesto de la comida genera normas de actuación y formas de ingesta precisas, adaptándose a su medio natural y estableciendo códigos de relaciones sociales e incluso rituales para el consumo de los alimentos. Una zona destacada se dedica a la sobremesa, que representa una parte específica de este lenguaje e introduce productos con valores que se alejan de lo puramente nutritivo. Vasos, cántaros, botellas, pucheros, pero también cuberterías y vajillas, esta muestra presenta objetos procedentes de Marruecos, China, Alemania, Filipinas, Paraguay, Brasil y México, entre otros países.
En los distintos espacios se incluyen unos paneles explicativos con datos que relacionan alimentación y cultura. A lo largo del recorrido, los jóvenes descubren que la alimentación contiene un significado más que biológico: se trata de un lenguaje portador de valores, incorporando normas y costumbres concretas para cada pueblo y un elemento fundamental que define una cultura.

Trastornos alimentarios

Ante trastornos de alimentación como la anorexia y la bulimia, que inciden principalmente en adolescentes y jóvenes, Vicente Caballero manifiesta que entre sus alumnos se originan dos casos contrapuestos: por una parte, los que piensan en comer continuamente y, por otro, aquellos obsesionados por la imagen. "A la hora de comer, se rigen por lo que les apetece o por el aspecto físico que quieren ofrecer, obviando la salud", puntualiza.
Este profesor valora especialmente los aspectos didácticos y divulgativos de la Semana del Gusto, porque "evaluamos los conocimientos basados en la ciencia, las matemáticas o la física, y rechazamos la educación en alimentación". Si en la Semana del Gusto enseñan a los alumnos a distinguir los sabores básicos, "ya Aristóteles establecía una clasificación sobre lo cocido, lo crudo, lo salado, lo húmedo, configurando una ciencia del gusto. Para nuestra cultura, sólo es ciencia aquello que se puede medir y contar matemáticamente, cuando debería existir un verdadero saber del buen gusto".
Acostumbrados a vivir en una sociedad moderna, Caballero revela que los jóvenes creen que el mundo siempre ha sido así y las clases de Historia les parecen "cuentos chinos". Con esta visita a la exposición, "pretendo que mis alumnos comprueben lo duro y difícil que ha sido la vida para otras culturas en otras épocas históricas", concluye.

 

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