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Madrid.
G. A.
Los Ministerios
de Educación y de Trabajo y Asuntos Sociales han organizado recientemente
un “Congreso sobre Formación Profesional y Cualificaciones Profesionales”,
en el que han participado representantes de las administraciones nacionales
y autonómicas y de los agentes sociales, así como autoridades del ámbito
educativo de los países de la Unión Europea y de organismos comunitarios.
“Una formación profesional de calidad para un empleo de calidad” ha sido
el lema de este encuentro, en el que se han presentado los trabajos que
se están desarrollando para la elaboración del Catálogo Nacional de las
Cualificaciones Profesionales, una de las principales medidas de desarrollo
de la Ley Orgánica de Formación Profesional.
Este Catálogo
está siendo elaborado por más de 400 personas en colaboración con expertos
en cada materia, reunidos todos ellos en 23 grupos de trabajo correspondientes
a cada una de las familias profesionales. Su principal objetivo es “ordenar
sistemáticamente las cualificaciones identificadas en el sistema productivo
y la formación asociada a las mismas, atendiendo a los requerimientos
del empleo”. También pretende la ordenación de un sistema integral de
formación profesional, cualificaciones y acreditación, “que responda con
eficacia y transparencia a las demandas sociales y económicas”, lo que
requiere una correspondencia entre dichas cualificaciones y las necesidades
del mercado de trabajo.
Garantía
de competitividad
Ha
inaugurado oficialmente el Congreso el secretario de Estado de Educación
y Universidades del MECD, Julio Iglesias de Ussel, quien ha destacado
la importancia de promover el interés por la formación profesional, ya
que ésta supone “una garantía de competitividad del país” y una apuesta
por “la autonomía y la identidad personal”. Y ha coincidido con la directora
general del INEM, Dolores Cano, al destacar la necesidad de “invertir
en capital humano”, para lo que esa preciso que la FP “alcance el desarrollo
que merece un país del nivel económico de España”.
Los organizadores
han planteado este Congreso como “un lugar de análisis y reflexión sobre
todos los aspectos que nos permitan alcanzar una FP de calidad”, según
ha afirmado durante el acto de clausura la ministra de Educación, Pilar
del Castillo. “Junto con este objetivo -ha añadido- perseguimos también
conseguir empleos de mayor calidad para todos, porque el empleo es uno
de los factores que aporta mayor estabilidad a las sociedades y, en definitiva,
a las personas”.
Crecimiento
y empleo
Según
la ministra, “existe una estrecha correlación entre crecimiento, empleo
y formación. Eso hace que debamos preparar a los ciudadanos para que se
desenvuelvan en el mundo del trabajo y multipliquen el valor de su trabajo
en las empresas, en las administraciones, en las situaciones de autoempleo
o en cualquier otra dedicación”. En su opinión, “ese proceso requiere
de la formación y estar cualificado. Se necesita también iniciativa, capacidad
empresarial, sentido de la innovación y el cambio, entre otros aspectos”.
Pilar del Castillo
se ha referido al “punto de inflexión” que supuso el Consejo de Lisboa
para los sistemas europeos de educación y formación. Y ha añadido que
“la formación profesional quedó desde entonces situada a la altura de
las nuevas necesidades de la economía y del mercado de trabajo”. Una formación,
a su juicio, vinculada a las nuevas tecnologías, “que son las que nos
adentran en la sociedad y en la economía del conocimiento”.
Por ello, la
ministra considera que “la educación y la formación tienen hoy, necesariamente,
que ir más allá del marco escolar, y combinar aprendizaje reglado y no
reglado, escolar y extraescolar, formal e informal, dirigido y autónomo”,
para transformarse en educación permanente y adaptarse a los cambios de
la sociedad y del sistema económico. Ello requiere una educación general,
“orientada al desarrollo de las capacidades básicas”, y una formación
profesional que la complemente y “prepare para el ejercicio de una profesión”.
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