Preparar ciudadanos para el mundo del trabajo
Pilar del Castillo clausura un Congreso sobre Formación Profesional y Cualificaciones
Pilar del Castillo ha afirmado durante su intervención que la educación y la formación deben superar
el marco de la escuela y combinar aprendizaje reglado y no reglado, escolar y extraescolar”. (Foto: Rafael Martínez)
Existe una correlación entre crecimiento, empleo y formación, por lo que hay que “preparar a los ciudadanos para que se desenvuelvan en el mundo del Trabajo”. Así lo ha manifestado la ministra Pilar del Castillo durante la clausura de un congreso, en el que se han presentado los trabajos que se están realizando para elaborar un Catálogo Nacional de las Cualificaciones Profesionales, cuya principal finalidad es ordenar un sistema integral de formación profesional que responda a las demandas sociales y económicas.

Madrid. G. A.
Los Ministerios de Educación y de Trabajo y Asuntos Sociales han organizado recientemente un “Congreso sobre Formación Profesional y Cualificaciones Profesionales”, en el que han participado representantes de las administraciones nacionales y autonómicas y de los agentes sociales, así como autoridades del ámbito educativo de los países de la Unión Europea y de organismos comunitarios. “Una formación profesional de calidad para un empleo de calidad” ha sido el lema de este encuentro, en el que se han presentado los trabajos que se están desarrollando para la elaboración del Catálogo Nacional de las Cualificaciones Profesionales, una de las principales medidas de desarrollo de la Ley Orgánica de Formación Profesional.
Este Catálogo está siendo elaborado por más de 400 personas en colaboración con expertos en cada materia, reunidos todos ellos en 23 grupos de trabajo correspondientes a cada una de las familias profesionales. Su principal objetivo es “ordenar sistemáticamente las cualificaciones identificadas en el sistema productivo y la formación asociada a las mismas, atendiendo a los requerimientos del empleo”. También pretende la ordenación de un sistema integral de formación profesional, cualificaciones y acreditación, “que responda con eficacia y transparencia a las demandas sociales y económicas”, lo que requiere una correspondencia entre dichas cualificaciones y las necesidades del mercado de trabajo.

Garantía de competitividad

Ha inaugurado oficialmente el Congreso el secretario de Estado de Educación y Universidades del MECD, Julio Iglesias de Ussel, quien ha destacado la importancia de promover el interés por la formación profesional, ya que ésta supone “una garantía de competitividad del país” y una apuesta por “la autonomía y la identidad personal”. Y ha coincidido con la directora general del INEM, Dolores Cano, al destacar la necesidad de “invertir en capital humano”, para lo que esa preciso que la FP “alcance el desarrollo que merece un país del nivel económico de España”.
Los organizadores han planteado este Congreso como “un lugar de análisis y reflexión sobre todos los aspectos que nos permitan alcanzar una FP de calidad”, según ha afirmado durante el acto de clausura la ministra de Educación, Pilar del Castillo. “Junto con este objetivo -ha añadido- perseguimos también conseguir empleos de mayor calidad para todos, porque el empleo es uno de los factores que aporta mayor estabilidad a las sociedades y, en definitiva, a las personas”.

Crecimiento y empleo

Según la ministra, “existe una estrecha correlación entre crecimiento, empleo y formación. Eso hace que debamos preparar a los ciudadanos para que se desenvuelvan en el mundo del trabajo y multipliquen el valor de su trabajo en las empresas, en las administraciones, en las situaciones de autoempleo o en cualquier otra dedicación”. En su opinión, “ese proceso requiere de la formación y estar cualificado. Se necesita también iniciativa, capacidad empresarial, sentido de la innovación y el cambio, entre otros aspectos”.
Pilar del Castillo se ha referido al “punto de inflexión” que supuso el Consejo de Lisboa para los sistemas europeos de educación y formación. Y ha añadido que “la formación profesional quedó desde entonces situada a la altura de las nuevas necesidades de la economía y del mercado de trabajo”. Una formación, a su juicio, vinculada a las nuevas tecnologías, “que son las que nos adentran en la sociedad y en la economía del conocimiento”.
Por ello, la ministra considera que “la educación y la formación tienen hoy, necesariamente, que ir más allá del marco escolar, y combinar aprendizaje reglado y no reglado, escolar y extraescolar, formal e informal, dirigido y autónomo”, para transformarse en educación permanente y adaptarse a los cambios de la sociedad y del sistema económico. Ello requiere una educación general, “orientada al desarrollo de las capacidades básicas”, y una formación profesional que la complemente y “prepare para el ejercicio de una profesión”.

 

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