Usar ordenadores en las aulas beneficia a los alumnos
Un estudio del Instituto IDEA recomienda modificar el sistema de evaluación
El Instituto de Evaluación y Asesoramiento Educativo (IDEA) ha realizado el estudio Tecnología y aprendizaje. Investigación sobre el impacto del ordenador en el aula, con la colaboración del grupo editorial SM. En él que han participado 1.602 alumnos de Matemáticas y Ciencias Sociales de 3º de la ESO y sus respectivos profesores, divididos en dos grupos por cada materia a los que daba clase el mismo docente. Uno de ellos (grupo “experimental”) recibía las clases en el aula de informática, mientras que el otro (grupo “de control”) con el libro de texto habitual.
Los estudiantes creen que el uso del ordenador les ayuda a intere- sarse por las materias y mejora las relaciones con los compañeros. (Foto: Rafael Martínez)

Madrid. G. A.
Los profesores Elena Martín y Álvaro Marchesi han coordinado este trabajo comparativo realizado durante el curso 2002-2003. Para realizar esta investigación se han preparado materiales digitales en las dos unidades didácticas de cada área seleccionada y se ha impartido un curso de formación con los profesores. También se han realizado pruebas de conocimiento a los escolares, y cuestionarios sobre creencias y expectativas de docentes y alumnos en tres momentos sucesivos: al comienzo del estudio, en una fase intermedia y al final del mismo, así como entrevistas con todos ellos.
El estudio se ha realizado a partir de un modelo teórico estructurado en torno a cinco dimensiones: los profesores, el alumno individual, las relaciones entre los alumnos, los contenidos y las condiciones de la enseñanza. A partir de este modelo, se ha analizado el impacto de la utilización del ordenador en el proceso de enseñanza y aprendizaje. Todo ello referido a los cambios que supone en las creencias y en las actitudes de los profesores y en las actitudes y expectativas de los alumnos; la influencia de los contenidos multimedia e interactivos; el efecto diferencial del aprendizaje en los estudiantes en función de sus conocimientos previos y motivación; el impacto del uso de las TIC en las relaciones entre alumnos, y el análisis de las condiciones que facilitan o dificultan su utilización.

Flexibilidad metodológica

Un considerable porcentaje de los profesores que han participado en la experiencia consideran que el uso de ordenadores en las aulas ofrece una mayor flexibilidad metodológica, ayuda al mantenimiento del orden en las clases, mejora la relación entre los alumnos, y provoca mayor interés de éstos por las materias impartidas. Sin embargo, creen que, a pesar de dichas ventajas, los estudiantes aprenden más en el aula tradicional.
Según los autores del informe, esto puede ser debido a que los profesores emplean habitualmente un sistema de enseñanza y aprendizaje “caracterizado por la existencia de un texto escrito, con unos conceptos que deben ser tratados y memorizados, con unos ejercicios que deben ser realizados para que el alumno adquiera las destrezas necesarias, y una evaluación que se ajusta a los contenidos de la unidad didáctica correspondiente. Y cuando este esquema se altera, como puede suceder en la enseñanza con ordenador, los docentes desconfían de que sus alumnos hayan aprendido lo suficiente”.
La gran mayoría de los profesores creen que es necesario el libro de texto aunque se cuente con material digital. Y tienen la sensación de que su preparación para enseñar con materiales digitales ha mejorado a lo largo de la experiencia, mientras que se ha reducido su percepción de que si utilizan el ordenador es señal de buena preparación.

Señal de calidad

Por su parte, los escolares dicen que el uso del ordenador es señal de calidad de la educación, y destacan que les ayuda a interesarse más por la materia impartida, mejora las relaciones con sus compañeros y permite adaptar la enseñanza a las necesidades de cada alumno. Pero también opinan que el aprendizaje es mayor en el sistema de enseñanza tradicional. La práctica totalidad tienen ordenador en su casa, y la mayoría lo utiliza entre dos y siete horas a la semana, principalmente para jugar.
Curiosamente, en la comparativa entre los grupos de análisis desataca la conclusión de que “los alumnos más conflictivos, los que tienen menos conocimientos y escaso interés por las materias, se ven beneficiados por el uso del ordenador (grupo experimental), frente a los estudiantes en su misma situación que han aprendido en el aula habitual”.
Por todo ello, los autores del trabajo han llegado a la conclusión de que la utilización del ordenador en la enseñanza “es posible y beneficiosa”, y el principal obstáculo para su incorporación positiva en el aula es el sistema tradicional de evaluación. También consideran que el ordenador debe incorporarse “de la mano del libro de texto”, y su utilización en la enseñanza de las diferentes materias sólo es posible si los alumnos pueden usarlo habitualmente, de lo que deducen que “la dotación de ordenadores en las aulas normales es la estrategia adecuada”. Por último, recuerdan que “la preparación de los profesores a través de la experiencia es fundamental”.

 

arriba