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Madrid.
JULIA FERNÁNDEZ
Un Juan Gris
no conocido para la España contemporánea pero extraordinariamente familiar
para la sociedad de comienzos del siglo XX es el dibujante que asoma estos
días su ironía, sutileza y arte en las salas del Museo Nacional Centro
de Arte Reina Sofía en la muestra “Juan Gris y la prensa”; un magnífico
traductor en imágenes de las situaciones singulares que iban produciéndose
poco a poco en el escenario social y cultural del nuevo siglo; un estilista
depurado que navega entre el Simbolismo y su propia voz artística. “Estamos
ante el Juan Gris antes de Juan Gris, en su prehistoria, en sus trabajos
iniciales anteriores a su decisiva contribución al crisol del cubismo
-afirmaba Juan Manuel Bonet, director del Museo, en la presentación- Hemos
recogido de forma exhaustiva su trayectoria como ilustrador, en la que
el pintor desarrolla su talento para la sátira y contribuye, como muchos
humoristas, a la vanguardia. Es la prehistoria de un artista de honda
raíz española olvidado por su país y consagrado luego en Francia”. Una
prehistoria que completa una visión acerca del pintor y, también, de su
época.
Estreno mundial
La
exposición de estos trabajos del pintor como ilustrador en los medios
de prensa es la primera entrega del gran recorrido expositivo que prepara
el Museo Reina Sofía sobre su trayectoria artística y que tendrá lugar
en el 2005, bajo la dirección de Paloma Esteban, responsable también del
montaje actual que ahora se nos presenta: 90 dibujos, realizados entre
1904 y 1912, sobre soporte de papel, y 90 números originales de las publicaciones
para las que fueron realizados los dibujos, además de abundante documentación
bibliográfica y revistas de la época en las que el artista colaboraba
con sus obras. Un conjunto que nunca antes se había logrado reunir, estudiar
y exponer y que representa en su estreno mundial una extraordinaria aportación
al completar el bagaje que ya existía sobre Juan Gris.
Las piezas
que conforman la muestra –que está financiada por Unicaja y viajará posteriormente
a Málaga- proceden de colecciones privadas y museos españoles y franceses,
con una aportación singular de Emilio Ferré –48 obras de las 90 expuestas-,
el mayor coleccionista de la obra de Juan Gris en el mundo, y son una
buena representación del total de los 650 dibujos y viñetas tipográficas
que llegó a realizar el pintor en su colaboración con 22 periódicos diferentes,
9 españoles y 13 franceses.
Un montaje
didáctico –que confronta los dibujos originales con las revistas en que
fueron editados- refleja no sólo una época de grandes novedades sociales
y culturales sino también el propio proceso de evolución del pintor, desde
sus primeros dibujos a los 17 años en la revista literaria ilustrada editada
en Madrid Papel de Estraza –en la que por primera vez utilizaría su seudónimo
“Juan Gris”- a sus intuiciones precubistas que se hacen visibles en dibujos
como uno publicado en la revista L´Assiette au Beurre, en una calle que
está construida en un punto de inflexión entre su primer periodo y el
cubista, pasando por sus aportaciones humorísticas, culturales y artísticas
en las españolas Renacimiento Latino, Gran Mundo, Sport, ¡Alegría!
Y las francesas Le Rire, Le Frou-Frou, Le Cri de Paris,
Papitu, Le Témoin... Toda una pequeña gran historia de casi
nueve años de trabajos en prensa, de 1904 a 1912, que han sido también
el motivo de búsqueda, análisis y síntesis de Raymond Bachollet, autor
del libro-catálogo Juan Gris, dibujante de prensa. De Madrid a Montmartre
, dedicado por su autor a la memoria de Georges González-Gris, hijo
del artista y autor del prefacio de esta obra, recientemente fallecido,
al que Juan Manuel Bonet dedicó también la muestra.
Un artista de excepción
El
hecho de ser el Museo Reina Sofía el que exhiba esta obra temprana de
Juan Gris renueva su papel en la valoración de uno de los pintores centrales
del siglo XX español e internacional, partícipe de la revolución que supuso
el cubismo para la expresión artística y dueño de una prodigiosa manera
de comprender el espíritu de los objetos que él representaba, pero que
fue ignorado en su país natal siempre: hasta su muerte en 1927 nadie sabía
casi de su existencia y tan solo en 1985 se le empieza a reconocer a través
de una muestra que le dedicaría la Biblioteca Nacional, mientras era ya
para el mundo del arte internacional uno de los más importantes pintores
de su siglo, con obra en todos los mejores museos del mundo.
El Reina Sofía
atesora en estos momentos 19 pinturas y cinco dibujos de José Victoriano
González, Juan Gris, además de poseer en depósito otras 5 pinturas y
un dibujo cedidos por Telefónica. En sus salas temporales guarda y muestra
ahora la época en que Gris aún forjaba al pintor Juan Gris.
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