El exceso de televisión entorpece
el aprendizaje de la lectura

Entre los múltiples efectos nocivos asociados con el excesivo consumo de televisión -omnipresente «niñera electrónica»- se suma ahora un precoz precio a pagar en materia educativa. De acuerdo a un amplio estudio publicado esta semana por la Fundación Kaiser de Estados Unidos, los niños que crecen en hogares donde la televisión está encendida a todas horas presentan dificultades adicionales a la hora de aprender a leer e iniciar con éxito su vida escolar.
Este documentado trabajo pone de manifiesto hasta qué punto las nuevas generaciones se están criando en un ambiente multimedia. A partir de una muestra de familias norteamericanas, con datos fácilmente extrapolables a otros países desarrollados, se ha documentado cómo los menores entre seis meses y seis años invierten más de dos horas diarias frente a la TV, los videojuegos u ordenadores personales, cantidad de tiempo dentro de su infantil rutina similar a la que se destina a jugar fuera de casa o tres veces superior a la invertida en la lectura de libros.
Ante hogares cada vez más digitalizados, el estudio de la Fundación Kaiser ha detectado que un tercio de los menores de seis años en EE.UU. dispone de televisores dentro de sus dormitorios que utilizan sin supervisión paterna. Al mismo tiempo, una de cada tres familias norteamericanas vive en casas donde la pequeña pantalla apenas descansa. En esos hogares con sobredosis de TV, solamente un 34 por ciento de los niños entre 4 y 6 años son capaces de leer, en comparación con el 56 por ciento de menores en familias con menos distracciones electrónicas.

«Experiencia basura». A juicio del doctor Henry Shapiro, especialista de la Academia Americana de Pediatría, estos datos son bastante preocupantes porque desde el punto de vista del desarrollo infantil ver televisión a solas es una «experiencia basura» que no se puede comparar al valor interactivo asociado con juegos, lecturas o la comunicación familiar. Para este doctor, la tecnología tiene aspectos positivos pero al final «todo depende del papel de los padres como responsables del crecimiento personal y aprendizaje de sus hijos».
Este «déficit» de contacto humano no se limita únicamente al excesivo consumo de televisión. De acuerdo al estudio de la Fundación Kaiser, un tercio de los niños norteamericanos entre cuatro y seis años pasa una hora al día frente a ordenadores personales. Los videojuegos son la otra gran tentación para estos niños pequeños, con mayor incidencia entre varones. Para Vicky Rideout, principal autora de esta investigación, queda clarísimo que lo que hasta ahora era habitual entre adolescentes empieza a serlo entre pequeños todavía con pañales (...)

Pedro Rodríguez
ABC. 30 de octubre de 2003.

 
arriba