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Madrid.
G. A.
La Confederación
Española de Centros de Enseñanza (CECE) ha celebrado en Santiago de Compostela
el “31 Congreso de la Enseñanza Privada” entre el 16 y 19 de octubre,
para debatir sobre el tema “Libertad y Calidad. Escuelas del Siglo XXI”.
La LOCE, su desarrollo normativo y su puesta en marcha en las distintas
comunidades autónomas han tenido un tratamiento especial en este encuentro,
en el que también se han tratado la integración de alumnos con discapacidades
o la implantación de las nuevas tecnologías en la escuela.
La presidente
de la CECE, Isabel Bazo, ha afirmado durante la presentación de este Congreso
que “es una falacia el planteamiento que hacen los defensores de la enseñanza
pública, cuando afirman que los conciertos suponen un desvío de dinero
a los centros privados en detrimento de los públicos”. En su opinión,
“no hay tal desviación sino igualdad de oportunidades para las familias,
que son las que se benefician de la concertación de los centros, y es
la única manera de que no se vea cercenado su derecho a elegir la educación
que quieren para sus hijos”.
En la inauguración
del Congreso, el consejero de Educación de la Xunta de Galicia, Celso
Currás, ha recordado que ésta fue la primera comunidad autónoma que subvencionó
la Educación Infantil, en 1990, además de llegar en el curso 1992-93 a
“importantes acuerdos para mantener el empleo en los centros privados
y concertados”. Y ha prometido su apoyo “tanto la educación pública como
la privada”. Por su parte, la secretaria general de Educación del MECD,
Isabel Couso, ha agradecido “la actitud responsable de la CECE” ante las
reformas que ha promovido el Ministerio, se ha referido al derecho a la
libertad de enseñanza que viene expresamente citado en el artículo 27
de la Constitución, y ha recordado que el 32,6% de los escolares estudian
en colegios concertados.
Informatización
Los trabajos
de este Congreso se han estructurado en torno a talleres prácticos, sobre
tecnología, calidad, formación profesional, integración y la LOCE. Y conferencias
impartidas por relevantes personalidades del ámbito educativo, como el
presidente del Consejo Escolar del Estado, Alfredo Mayorga, quien ha afirmado
que “urge acabar con el enfrentamiento entre la escuela pública y la privada”.
Y ha añadido que hay que fomentar la participación en los centros de todos
los estamentos de la comunidad educativa, especialmente la familia que
“es un factor insustituible”.
El presidente
del ITE de la CECE, Mariano del Castillo, se ha referido a la informatización
de la escuela, y ha recomendado crear en los centros “puestos clave relacionados
con la tecnología”. Ha señalado que el perfil ideal es el del educador
que sepa informática, y ha informado que “la CECE forma cada año a cerca
de 30.000 docentes, lo que demuestra que el personal de los centros no
rehuye la formación”.
El profesor
de la Universidad de Salamanca, Miguel Ángel Verdugo, ha explicado que
“la integración de niños con necesidades educativas especiales es un proceso
largo que hay que acometer a medio plazo, ya que los resultados tardan
en verse de manera efectiva”. En su opinión, el éxito en la integración
pasa, entre otros aspectos, por las actitudes positivas y la formación
adecuada del profesorado, la colaboración y aportación de recursos por
parte de la administración, y la vinculación y colaboración con la comunidad
educativa.
Por todo ello,
la CECE pide a las fuerzas políticas “un acuerdo social sobre la educación,
que excluya a la escuela de la liza política y salvaguarde su papel esencial
para toda la sociedad”. En las conclusiones del Congreso, se afirma que
“escuela pública y privada constituyen modos constitucionales de dar respuesta
a la libertad de elección de las familias en materia de educación. Por
tanto deben proponerse estrategias sociales y políticas que presenten
esas opciones a la sociedad, y las dignifiquen de forma conjunta”.
Ayudas
Además, la
CECE reclama a las administraciones educativas “ayudas a la modernización
de la escuela concertada en campos como el bilingüismo, la informatización
y la puesta a punto de los centros escolares”. Y dotación de “puestos
clave de la organización escolar”, como orientadores, expertos en informática
y directivos. Insiste al exigir la renovación de la política de conciertos,
“adecuándolos a los gastos reales en las diversas partidas”, y extendiéndolos
al Bachillerato y la FP de Grado Superior.
El Congreso
de la CECE solicita la eliminación del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI)
para los centros, un “amplio margen de autonomía y libertad” para que
puedan establecer un proyecto educativo propio, y medidas y recursos para
propiciar la motivación y el reconocimiento social de los docentes. Por
último, considera que deben crearse aulas de enlace concertadas para atender
a los inmigrantes, e incrementar los medios, el personal de apoyo y la
formación del profesorado dedicados a la escolarización de alumnos con
necesidades educativas especiales.
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