|
Madrid.
G. ARIANES
El pasado 14
de octubre se celebró en “II Día Europeo de los Padres y la Escuela”,
organizado por la Asociación Europea de Padres de Alumnos (EPA). Este
organismo nació en 1985 durante un congreso celebrado en Roma, con la
participación de representantes de las principales federaciones y confederaciones
de padres de los países de la UE. Después se han ido incorporando organizaciones
de Bulgaria Chipre, Eslovaquia, Hungría, Islandia, Malta, Noruega y Polonia.
Tiene su oficina social en Bruselas y, según sus dirigentes, representa
a más de cien millones de padres en todo el continente.
La Comisión
y el Parlamento europeos han colaborado en esta celebración, junto a Ministerios
y Consejerías de Educación y otros organismos y asociaciones vinculados
con la enseñanza. En Madrid, la ministra Pilar del Castillo ha presidido
un acto institucional en la Sede del MECD, en el que el vicepresidente
de la EPA, Diego Barroso, ha recordado que los principales objetivos de
esta jornada son “promover la implicación de los padres en la educación
de los niños, y destacar que la colaboración entre las familias y los
profesores es esencial para la calidad de la enseñanza y para facilitar
el desarrollo integral de los alumnos”. Además, ha pedido a las autoridades
competentes que garanticen el derecho fundamental de los padres para elegir
libremente la educación que quieren para sus hijos.
Soportes
fundamentales
También
ha participado el presidente de la Confederación Nacional Católica de
Asociaciones de Padres (CONCAPA), Manuel Contreras, quien ha afirmado
que el sistema educativo debe sustentarse en dos soportes fundamentales:
los profesores y los padres. Y ha propuesto “una política familiar que
vaya más allá del carácter meramente asistencial, y apueste por promover
la responsabilidad de los padres como primeros responsables de la formación
de sus hijos”.
La ministra
de Educación ha manifestado que “dar una educación a los niños es responsabilidad
de los padres, pero éstos no pueden organizar todos los aspectos para
que sus hijos reciban la mejor formación posible. No pueden disponer de
los medios y recursos necesarios, que competen a la escuela y a los poderes
públicos, para que todas las personas tengan las mismas oportunidades
de formarse, independientemente de su condición social y económica”.
Nuevas
necesidades
Y
ha añadido que “en la sociedad actual las familias tienen que afrontar
una serie de responsabilidades que no tenían hace treinta o cuarenta años.
Hoy los niños reciben gran cantidad y variedad de información, y para
sus padres es mucho más difícil darles una formación sana y equilibrada.
Por tanto, la necesidad que tienen hoy de ayuda, de asistencia y de recursos
para educarlos es mucho más acusada”.
Por ello, Pilar
del Castillo ha anunciado que el MECD está estudiando “una línea de trabajo
para vincular a profesores, padres y alumnos en los servicios de orientación
y tutorías en los centros docentes”. Esta iniciativa se enmarca en el
plan especial de formación y apoyo al profesorado, que ella misma presentó
ante el Consejo de Ministros el pasado 12 de septiembre. E incluirá diversas
actividades como proyectos piloto, cursos y seminarios, para favorecer
“la incorporación eficaz de los padres en las escuelas”.
|
|
|