El lenguaje, los “chats”
y los mensajes “por móvil”
Seminario sobre el impacto de las nuevas tecnologías en la comunicación cotidiana y las relaciones personales
El abuso de iconos, imágenes y abreviaturas entre los usuarios de comunicaciones móviles, sobre todo entre los adolescentes, originan
nuevas formas de comunicación que pueden empobrecer el lenguaje escrito, aunque éste e Internet están condenados a entenderse. Esa es la principal preocupación de un grupo
de expertos, que han debatido sobre el impacto de las nuevas tecnologías en las formas de expresión cotidianas.
Pilar del Castillo cree que hay que analizar la “revolución constante” que supone la emisión de mensajes a través de ordenadores y teléfonos móviles, sobre todo entre adolescentes “en proceso de formación lingüística”. (Foto: Rafael Martínez)

Madrid. G. ARIANES
La Fundación Vodafone ha organizado un seminario sobre “Nuevas Tecnologías, Nuevos Lenguajes”, que ha reunido en Madrid a expertos lingüistas, técnicos, psicólogos, filósofos y profesores, para analizar el impacto de las incipientes tecnologías en las formas de expresión cotidianas, “que ha creado progresivamente un nuevo lenguaje cada día más común entre los usuarios de comunicaciones móviles”. También han colaborado la Secretaría de Estado de Cultura del MECD, el Instituto Cervantes, la Real Academia Española de la Lengua y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas.
Todas estas instituciones son conscientes del éxito, especialmente entre jóvenes y adolescentes, de los mensajes cortos de texto a través de teléfonos móviles e Internet, que incluso permiten unir voz, imagen y texto. Y de que eso ha propiciado la creación de un lenguaje propio basado en signos y abreviaturas que, junto con el auge de los “chats” vía Internet, está desarrollando nuevas formas en la comunicación y en las relaciones personales. Por todo ello, la principal finalidad de este encuentro ha sido transmitir los cambios introducidos por la nueva sociedad de la información. Y “las oportunidades que para todos ofrecen hoy las comunicaciones móviles y los servicios de transmisión en movilidad”.
La ministra de Educación, Pilar del Castillo, ha presidido la inauguración del seminario destacando su importancia, dado que “las nuevas tecnologías originan muchos cambios, algunos muy acelerados, que nos desbordan con frecuencia. Y uno de los ámbitos que más se ha visto afectado por ellos es la comunicación, especialmente el lenguaje”. En este sentido, ha dicho que su impacto en la vida cotidiana “es enorme. Hay nuevos canales de comunicación, como la pantalla de un ordenador o de un teléfono móvil, a través de los que se producen cada segundo miles de mensajes SMS utilizados en su mayoría por adolescentes en proceso de formación lingüística. Y hay que analizar esa revolución constante”.

Solidaridad

El seminario se ha celebrado en la sede del CSIC cuyo presidente, Emilio Lora-Tamayo, ha manifestado que “estamos en un proceso de globalización en el que la técnica marca el camino, y debemos decir sí al desarrollo científico y tecnológico, pero no a cualquier precio. La solidaridad debe ser una obligación social”. Y el presidente de la Fundación Vodafone, Manuel Entrecanales, ha recordado que “los jóvenes utilizan hoy un lenguaje propio y tienen su léxico, los nuevos símbolos del “chat” y los mensajes de móvil, que vamos haciendo nuestros. Se trata de una lengua paralela, que ya no es efímera”.
Por su parte, el director académico del Instituto Cervantes, Jesús Antonio Cid, ha afirmado que “la frontera entre el lenguaje natural y los nuevos lenguajes tecnológicos ya no existe, porque éstos hay que traducirlos siempre a las lenguas tradicionales para entenderlos”. Pero también ha advertido que “una lengua que no esté en Internet será una lengua que no exista”, y ha manifestado su convicción de que “el español tiene garantizado su valor de uso y de símbolo, aunque tal vez cojea un poco todavía en la introducción del pie tecnológico”.
En el seminario han participado también expertos como el profesor e investigador del Instituto de Filosofía del CSIC, Javier Echevarría, quien ha reconocido que en las comunicaciones por móviles continúan primando “aspectos irrelevantes y triviales, pero la comunicación habitual trata sobre los mismos temas”. El economista y catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, José B. Terceiro, se ha referido a “los escritores que intrépidamente siguen aferrados a las máquinas de escribir, son esclavos de una tecnología obsoleta, e insisten en defender una imposible unión entre literatura y tecnología” cuando, en su opinión, esta última provocará “un renacimiento de la escritura manual”.

Caos lingüístico

El académico y catedrático de Historia de la Ciencia en la Universidad Autónoma de Madrid, José Manuel Sánchez Ron, cree que “estamos importando un lenguaje estúpido del mundo anglosajón” y asistimos a “un caos lingüístico y un empobrecimiento de la lengua por el abuso de iconos”. Pero dice que Internet y las lenguas tradicionales están condenadas a entenderse”. También el escritor y catedrático de instituto José Antonio Marina considera que la necesidad de mensajes cortos en los “chats” aboca a “un proceso de endurecimiento del lenguaje”, y que “no hay dogma más peligroso que afirmar que una imagen vale más que mil palabras”.
Por contra, el secretario de la Real Academia Española de la Lengua, Guillermo Rojo, se ha mostrado más optimista al afirmar que las nuevas tecnologías “generan torrentes de palabras nuevas, y algunas proporcionan útiles instrumentos para trabajar sobre el lenguaje”. Ha hablado de las nuevas iniciativas da la institución relacionadas con este campo, como la creación de documentos y diccionarios electrónicos. Y ha dicho que “será estupendo” poder acceder al Diccionario de la RAE desde un teléfono móvil.
El encuentro se ha completado con mesas redondas sobre “Análisis psicológico de las nuevas formas de comunicación” y “La Filosofía y el binomio Lenguaje-Tecnología”. En definitiva, todos los participantes han mostrado una cierta preocupación por el abuso de iconos, imágenes y mensajes en el lenguaje juvenil, que pueden empobrecer la expresión escrita. Pero también han reconocido los aspectos positivos de la “comunicación continua y permanente” y de la necesidad de una “comunicación especial”.

 

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