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Madrid.
G. ARIANES
La Fundación
Vodafone ha organizado un seminario sobre “Nuevas Tecnologías, Nuevos
Lenguajes”, que ha reunido en Madrid a expertos lingüistas, técnicos,
psicólogos, filósofos y profesores, para analizar el impacto de las incipientes
tecnologías en las formas de expresión cotidianas, “que ha creado progresivamente
un nuevo lenguaje cada día más común entre los usuarios de comunicaciones
móviles”. También han colaborado la Secretaría de Estado de Cultura del
MECD, el Instituto Cervantes, la Real Academia Española de la Lengua y
el Consejo Superior de Investigaciones Científicas.
Todas estas
instituciones son conscientes del éxito, especialmente entre jóvenes y
adolescentes, de los mensajes cortos de texto a través de teléfonos móviles
e Internet, que incluso permiten unir voz, imagen y texto. Y de que eso
ha propiciado la creación de un lenguaje propio basado en signos y abreviaturas
que, junto con el auge de los “chats” vía Internet, está desarrollando
nuevas formas en la comunicación y en las relaciones personales. Por todo
ello, la principal finalidad de este encuentro ha sido transmitir los
cambios introducidos por la nueva sociedad de la información. Y “las oportunidades
que para todos ofrecen hoy las comunicaciones móviles y los servicios
de transmisión en movilidad”.
La ministra
de Educación, Pilar del Castillo, ha presidido la inauguración del seminario
destacando su importancia, dado que “las nuevas tecnologías originan muchos
cambios, algunos muy acelerados, que nos desbordan con frecuencia. Y uno
de los ámbitos que más se ha visto afectado por ellos es la comunicación,
especialmente el lenguaje”. En este sentido, ha dicho que su impacto en
la vida cotidiana “es enorme. Hay nuevos canales de comunicación, como
la pantalla de un ordenador o de un teléfono móvil, a través de los que
se producen cada segundo miles de mensajes SMS utilizados en su mayoría
por adolescentes en proceso de formación lingüística. Y hay que analizar
esa revolución constante”.
Solidaridad
El
seminario se ha celebrado en la sede del CSIC cuyo presidente, Emilio
Lora-Tamayo, ha manifestado que “estamos en un proceso de globalización
en el que la técnica marca el camino, y debemos decir sí al desarrollo
científico y tecnológico, pero no a cualquier precio. La solidaridad debe
ser una obligación social”. Y el presidente de la Fundación Vodafone,
Manuel Entrecanales, ha recordado que “los jóvenes utilizan hoy un lenguaje
propio y tienen su léxico, los nuevos símbolos del “chat” y los mensajes
de móvil, que vamos haciendo nuestros. Se trata de una lengua paralela,
que ya no es efímera”.
Por su parte,
el director académico del Instituto Cervantes, Jesús Antonio Cid, ha afirmado
que “la frontera entre el lenguaje natural y los nuevos lenguajes tecnológicos
ya no existe, porque éstos hay que traducirlos siempre a las lenguas tradicionales
para entenderlos”. Pero también ha advertido que “una lengua que no esté
en Internet será una lengua que no exista”, y ha manifestado su convicción
de que “el español tiene garantizado su valor de uso y de símbolo, aunque
tal vez cojea un poco todavía en la introducción del pie tecnológico”.
En el seminario
han participado también expertos como el profesor e investigador del Instituto
de Filosofía del CSIC, Javier Echevarría, quien ha reconocido que en las
comunicaciones por móviles continúan primando “aspectos irrelevantes y
triviales, pero la comunicación habitual trata sobre los mismos temas”.
El economista y catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, José
B. Terceiro, se ha referido a “los escritores que intrépidamente siguen
aferrados a las máquinas de escribir, son esclavos de una tecnología obsoleta,
e insisten en defender una imposible unión entre literatura y tecnología”
cuando, en su opinión, esta última provocará “un renacimiento de la escritura
manual”.
Caos
lingüístico
El
académico y catedrático de Historia de la Ciencia en la Universidad Autónoma
de Madrid, José Manuel Sánchez Ron, cree que “estamos importando un lenguaje
estúpido del mundo anglosajón” y asistimos a “un caos lingüístico y un
empobrecimiento de la lengua por el abuso de iconos”. Pero dice que Internet
y las lenguas tradicionales están condenadas a entenderse”. También el
escritor y catedrático de instituto José Antonio Marina considera que
la necesidad de mensajes cortos en los “chats” aboca a “un proceso de
endurecimiento del lenguaje”, y que “no hay dogma más peligroso que afirmar
que una imagen vale más que mil palabras”.
Por contra,
el secretario de la Real Academia Española de la Lengua, Guillermo Rojo,
se ha mostrado más optimista al afirmar que las nuevas tecnologías “generan
torrentes de palabras nuevas, y algunas proporcionan útiles instrumentos
para trabajar sobre el lenguaje”. Ha hablado de las nuevas iniciativas
da la institución relacionadas con este campo, como la creación de documentos
y diccionarios electrónicos. Y ha dicho que “será estupendo” poder acceder
al Diccionario de la RAE desde un teléfono móvil.
El encuentro
se ha completado con mesas redondas sobre “Análisis psicológico de las
nuevas formas de comunicación” y “La Filosofía y el binomio Lenguaje-Tecnología”.
En definitiva, todos los participantes han mostrado una cierta preocupación
por el abuso de iconos, imágenes y mensajes en el lenguaje juvenil, que
pueden empobrecer la expresión escrita. Pero también han reconocido los
aspectos positivos de la “comunicación continua y permanente” y de la
necesidad de una “comunicación especial”.
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