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Lo
mejor y lo peor de la universidad
Los
compañeros y la cafetería son lo mejor de la universidad. Así se manifiestan
los estudiantes en una encuesta, que ha llevado a cabo la Facultad de
Estadística de la Universidad Complutense de Madrid.
Ni
las asignaturas, ni los profesores, ni los conocimientos que puedan adquirir,
para estos jóvenes la calificación de sobresaliente (casi un ocho sobre
diez) va a parar a sus compañeros y un aprobado alto (más de un seis)
a la cafetería. Mientras que el profesorado, el exceso de teoría y la
falta de prácticas, la masificación y la pobreza de las infraestructuras
quedan muy mal parados.
En
cuanto al futuro laboral, el 70% de los encuestados lo vislumbra como
muy negro y sólo un 2% lo percibe con optimismo. No obstante, el 23% sólo
quiere trabajar en algo relacionado con su carrera y únicamente el 15%
se conformaría con cualquier empleo.
De
todas formas, a estos jóvenes no parece importarles el vil metal, ya que
confiesan que su principal motivación para acceder al mercado laboral
es la realización personal y, a mucha distancia, obtener una fuente estable
de ingresos.
Este
el horizonte académico y personal que presentan los universitarios a los
miles de aspirantes a compañeros que, estos días, se han presentado a
las pruebas de selectividad, con sus expectativas en lograr una buena
nota, que les permita conseguir una plaza en la carrera deseada.
Manuel
Viñas López
Coslada (Madrid).
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Educación
alimentaria
Según
constatan los últimos informes sobre alimentación, los ciudadanos
de países desarrollados cada vez consumen más la denominada
"comida basura" y sólo el 4% de los adultos sigue una dieta equilibrada.
Este problema se agudiza en niños y jóvenes, de los que
únicamente el 20% toma verdura y el 62% consume fruta todos los
días. Mientras que los expertos afirman que el desayuno debe aportar
el 20% de los nutrientes que el organismo necesita para la actividad diaria,
somos conscientes que la mayoría de los escolares se conforma con
tomar un producto de bollería industrial, que contiene un alto
porcentaje de grasas.
A mi juicio, el espacio idóneo para proporcionar información
sobre nutrición y fomentar hábitos alimenticios saludables
es la escuela, además de prevenir trastornos como la anorexia y
la bulimia, muy frecuentes en la adolescencia.
De igual modo, si la mayoría de los alumnos realiza su comida de
mediodía en el colegio, los menús escolares deberían
constituir un ejemplo de una dieta saludable.
Recientemente
Comunidad Escolar publicó una información sobre un
manual de nutrición saludable, que han editado los Ministerios
de Educación, Sanidad e Interior. Este documento es muy útil
para profesores y para padres, ya que facilita información sobre
la importancia de la alimentación para la salud y en el desarrollo
emocional y psicosocial de los alumnos.
La educación
sobre nutrición se inserta dentro del área transversal de
Educación para la salud, que se puede desarrollar en las clases
de distintas materias. Por ejemplo, en Ciencias Sociales se investigan
los cambios en los hábitos alimentarios de las distintas culturas,
mientras que en Ciencias Naturales se analizan dietas partiendo del menú
semanal del comedor escolar.
Hábitos
alimentarios y sus posibilidades educativas, alimentación saludable,
diseño de dietas, conservación y preparación de los
alimentos y educación del consumidor son algunos de los temas más
interesantes que recoge este manual. Pero también incluye otras
actividades más lúdicas, como la elaboración de un
bizcocho, que los alumnos pueden practicar en clase.
Pero, no sólo
se debe educar sobre nutrición en la escuela, sino que considero
que la familia y el entorno deben asumir su responsabilidad sobre la alimentación
de los niños y jóvenes.
Juliana
Pozas Sánchez
Madrid.
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