El Senado insta a la mejora de la formación científica en Secundaria
Una ponencia de la Cámara Alta detecta deficiencias en estos estudios
y eleva una serie de recomendaciones para su potenciación
En el Informe Final de la Ponencia de Estudio del Senado sobre la situación de las enseñanzas científicas en la Educación Secundaria, dado a conocer recientemente, se analiza pormenorizadamente la realidad de estas materias y, ante las deficiencias detectadas, se precisan y formulan una serie de propuestas y recomendaciones para la mejora de la formación científica en este nivel educativo.

Madrid.
La Ponencia de Estudio sobre la situación de las enseñanzas científicas en la Educación Secundaria, constituida en el seno de la Comisión de Educación, Cultura y Deporte del Senado, a propuesta del Grupo Parlamentario Popular, presentó el día 19 de junio a los medios de comunicación, en la sede de la Cámara Alta, su Informe final, en el que se analiza la situación actual de las citadas enseñanzas y se elevan una serie de propuestas y recomendaciones para subsanar las deficiencias detectadas en la formación científica de nuestro actual sistema educativo.
En la exposición de motivos de la moción aprobada para la constitución de la Ponencia de Estudio, en febrero de 2001, se especificaba que “el nivel de conocimientos científicos de los alumnos que ingresan en la Universidad ha sufrido un descenso alarmante en los últimos años, posiblemente por la inadecuación y reducción de los contenidos impartidos en las etapas educativas precedentes, tal como ha sido señalado por las Reales Sociedades de Física y Química”.
Asimismo, se indicaba en la citada moción que “en la actual y futura sociedad de la información y del conocimiento no sólo se debe tener información sino que es necesario que los alumnos estén dotados de capacidad para interpretarla y, sobre todo, para comprenderla; en una sociedad moderna, las disciplinas científicas (Física, Química y Matemáticas) son fundamentales para abordar los retos científicos y tecnológicos del siglo XXI”.

Compromiso social

En el capítulo de conclusiones de la Ponencia se precisa que “la apuesta por la Ciencia y su divulgación debe ser un compromiso social que corrija el descenso detectado en el nivel de conocimiento científico de los alumnos que terminan la Enseñanza Secundaria y en el número de estudiantes que optan por la vía científica en su formación, evitando así que pueda llegar a verse comprometido en el futuro el desarrollo científico y tecnológico de nuestro país”.
Los aspectos educativos que tienen materias como la Física, las Matemáticas y la Química justifican, según la Ponencia, “la necesidad de una formación científica básica para toda la población”, ya que estas materias “estimulan el desarrollo del pensamiento abstracto; proporcionan una concepción precisa del papel que el ser humano ocupa en el universo a la luz de los conocimientos actuales; desarrollan la creatividad intelectual, el espíritu crítico, la libertad de pensamiento basada en elementos de juicio objetivos y contrastables, el sentido de la responsabilidad individual y, en definitiva, fortalecen el ejercicio de la democracia”.
En el apartado de conclusiones de la Ponencia se señala asimismo que “los profesores son los agentes activos del sistema educativo, y en consecuencia es imprescindible mejorar sustancialmente la formación inicial, y también la formación permanente, de los profesores mediante programas en los participen no sólo los Centros de Formación del Profesorado, las Universidades y los diferentes Organismos Públicos de Investigación, sino también, y de forma fundamental, dada la rápida evolución de las ciencias, las Sociedades Científicas”.
“En suma -se especifica en la Ponencia- resulta necesario resolver los problemas detectados en el área de las ciencias en la etapa secundaria, fomentando el interés por su conocimiento y el valor del esfuerzo personal, particularmente importante en el estudio de estas asignaturas, que requieren un conocimiento acumulativo”.
En concreto, en la Ponencia se proponen una serie de medidas que solucionen las deficiencias de la formación científica en el sistema educativo actual y que “logren hacerlo competitivo con nuestro entorno europeo para evitar comprometer el futuro desarrollo económico y social de nuestro país”.

Propuestas y recomendaciones

1.      Instaurar métodos adecuados de enseñanza y estudio que permitan combatir la desmotivación y el fracaso en los estudiantes, y despierten la curiosidad y el interés científico.
2.      Desarrollar hábitos de trabajo personal que formen la voluntad y desarrollen las aptitudes de reflexión y razonamiento, imprescindibles para el estudio de las disciplinas científicas.
3.      Propiciar el conocimiento y dominio del lenguaje científico, mediante la perfecta comprensión del léxico de cada una de las materias.
4.      Acostumbrar a los alumnos al empleo de hipótesis, recopilación y utilización de pruebas, y al diseño de investigaciones y procesos científicos, evitando caer en memorismos inútiles.
5.      Estimular en el alumno la curiosidad y la creatividad, cualidades fundamentales en el conocimiento científico.
6.      Dotar a todos los centros educativos de laboratorios, no sólo de Física y Química, sino también de Ciencias Naturales, donde los alumnos puedan desarrollar las capacidades de observación, reflexión y experimentación, fundamentales para el estudio y el conocimiento de las ciencias.
7.      En el horario lectivo de las materias de carácter experimental, deberá figurar un número de horas obligatorias de prácticas de laboratorio.
8.      Superar la tradicional separación entre ciencias y letras, y tener presente el referente humanístico en la enseñanza de las ciencias, considerando el conocimiento científico como parte fundamental de la historia del hombre.
9.      La prueba final evaluatoria de Bachillerato deberá diseñarse de manera que las cuestiones planteadas valoren aspectos prácticos y creativos en el alumno, por encima de otros meramente memorísticos.

Recomendaciones en relación con el profesorado

1.      Aumentar los contenidos de ciencias, especialmente de Matemáticas, y también de Física y Química, en la formación inicial de los maestros.
2.      En la formación inicial de los licenciados en Ciencias que se dedicarán a la Enseñanza Secundaria:
a) Contemplar contenidos de Didáctica en las licenciaturas de Matemáticas para los futuros profesores de Secundaria, aprovechando el programa de homogeneización que surge de la Declaración de Bolonia; estos contenidos podrían impartirse en un segundo ciclo como una especialidad de Didáctica Matemática (ya existentes en algunas Facultades de Matemáticas). A la vez, debería haber unos contenidos en Ciencias (fundamentalmente en Física) en los primeros cursos de licenciatura.
b) Las licenciaturas de Física y Química, en las que no existe tal tradición, deberían contemplar la creación de especialidades de Didáctica.
3.      Mejorar la formación continuada del profesorado a través de una mayor coordinación entre las ofertas de las Comunidades Autónomas y del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, de la creación de un centro de coordinación por parte del Ministerio, y de la evaluación permanente de los cursos, con el correspondiente seguimiento sobre la consecución de objetivos. Sería útil la participación de las Sociedades Científicas en el diseño e impartición de los cursos de formación continua, como agentes transversales encargados de velar por su adecuación a los constantes cambios científicos.

Recomendaciones complementarias

1.      Fomentar la creación de infraestructuras científicas (parques naturales, jardines botánicos, museos y casas de la ciencia).
2.      Fomentar la creación de organizaciones juveniles de carácter científico.
3.      Establecer cauces de relación y de colaboración entre el ámbito docente y el investigador.
4.      Seguir impulsando los intercambios con alumnos y profesores de distintos países para contribuir a la creación del espacio europeo educativo y científico.
5.      Impulsar la divulgación científica a través de los medios de comunicación y de las instituciones públicas y privadas.
6.      Impulsar y apoyar las Sociedades Científicas, fomentando su colaboración con las autoridades educativas.
7.      Encomendar al Gobierno el seguimiento periódico de las conclusiones de esta Ponencia con la participación de las Sociedades Científicas que han colaborado en su desarrollo.

Todas estas recomendaciones de carácter académico y pedagógico se hacen respetando en todo caso las competencias que tienen atribuidas las Comunidades Autónomas en materia educativa.

 

Las asignaturas científicas, Física, Química y Matemáticas, son, según el informe del Senado, materias fundamentales en la etapa Secundaria, y su presencia debe ser reforzada. (Foto: Rafael Martínez)
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