|
Madrid.
ROSAURA CALLEJA
El Centro Loyola,
ubicado en el madrileño barrio de Carabanchel, es un espacio formativo
multicultural, que conjuga la integración social, la inserción
laboral y compensación educativa. Sus alumnos son jóvenes
de 16 a 21 años que no han alcanzado los objetivos de la ESO y
también inmigrantes, que pueden elegir las especialidades de operario
de Mantenimiento básico de edificios, un programa de Garantía
Social, y ayudante de Restaurante-bar, que se financia con fondos de la
Fundación Hogar del Empleado (FUHEM).
A pesar de
que el curso comienza en el mes de noviembre, previamente se desarrolla
un taller de acogida dirigido a los nuevos alumnos que se incorporan al
centro. Sara López, su directora, explica que casi el 80% de los
alumnos son inmigrantes, mientras que el curso pasado el porcentaje era
del 50%. Este incremento es consecuencia del aumento de la población
extranjera en Madrid. "Este curso hay más mezcla de nacionalidades
y tenemos alumnos de Santo Domingo, Ecuador, Colombia, Marruecos, República
de Congo, Sierra Leona, Nigeria y Rumanía, con una franja de edad
entre los 16 y los 17 años", especifica.
Mercado
laboral
Andrei
Ortiz, colombiano de 17 años, ha elegido "camarería" porque
considera que es una salida laboral muy buena para los chicos que no quieren
seguir estudiando y porque "se me da bien dialogar con la gente". Este
joven lleva cuatro años en Madrid y reconoce que es "ambicioso
y me gustaría trabajar en un hotel, además de continuar
mi formación". Su compañero, Fredy Alexander Andrade, de
17 años, nació en Bogotá y eligió "camarería"
porque "le gusta conocer gente y a Madrid acuden muchos turistas".
Dentro de la
especialidad de Operario de Mantenimiento Básico de Edificios,
algunos de los jóvenes que finalizaron este programa el curso pasado
se han incorporado al mercado laboral. Mientras que la mayoría
de los que cursaron ayudante de Restaurante-bar finalizaron sus estudios
satisfactoriamente y de ellos un grupo ha continuado su formación
en la Escuela de Hostelería, tras superar el acceso al grado medio
de Formación Profesional, y otros están trabajando.
Certificación
académica
Al
finalizar el curso, el centro Loyola les entrega una certificación
académica, que les posibilita el acceso al mercado laboral o bien
a grado medio. Para Sara López, lo ideal es que continúen
sus estudios sin interrupción, porque "si encuentran un empleo
es muy difícil que sigan la formación en grado medio", asegura.
El programa
de Acompañamiento a la Inserción Laboral que desarrolla
el centro Loyola está diseñado para jóvenes que finalizan
los estudios y están en proceso de búsqueda de empleo o
bien para los que ya tienen un puesto de trabajo pero demandan orientación.
Paralelamente
a ello, este centro imparte clases de apoyo para la obtención del
graduado escolar y acceso a grado medio. Según precisa Sara López,
el 50% de los alumnos que se ha presentado a estos exámenes ha
obtenido el título de graduado escolar y el resto aprobó
al menos dos asignaturas. Así como, el 60% de los que se examinaron
para acceder a grado medio ha superado esta prueba. Por último,
a las clases de español para inmigrantes asisten alumnos del centro,
pero también tienen cabida extranjeros del entorno.
Equipo
docente
Dos
profesores de Formación Básica y dos de Formación
Específica, además de la coordinadora, integran el equipo
docente del centro Loyola, que cuenta con la colaboración de estudiantes
de Psicología, educadores que desarrollan el programa "Barrio Escuela",
orientado a fomentar hábitos saludables y prevención del
consumo de drogas, y un programa sobre Sexualidad, así como profesionales
del Centro de Salud de Carabanchel realizan charlas sobre enfermedades
de transmisión sexual.
Estos jóvenes
también participan en actividades del distrito, como "La noche
más joven", una iniciativa del Ayuntamiento de Madrid que abre
las puertas del Polideportivo de La Mina las noches del fin de semana
para ofrecer una alternativa de ocio a los jóvenes del barrio.
De igual modo, participan en programas sobre prevención contra
la violencia de género y "Jóvenes contra la Intolerancia".
Prácticas
formativas
Para
llevar a cabo prácticas formativas, los alumnos de mantenimiento
básico de edificios acuden regularmente al Instituto de Enseñanza
Secundaria "Antonio Machado", donde ejecutan pequeños trabajos,
"chapuzas", mientras que los ayudantes de restaurante-bar colaboran en
el servicio de cócteles, desayunos y otras actividades que organiza
la Fundación Hogar del Empleado.
En "Los desayunos
de Loyola" participan los alumnos de los dos programas, el equipo educativo
y, a veces, familiares y educadores, que se reúnen dos veces semanales.
Además de constituir unas prácticas para los chicos del
programa de ayudante de restaurante y bar, esta iniciativa ha contribuido
a crear un ambiente de convivencia e implicar a las familias en el proceso
de aprendizaje de sus hijos.
"En este centro
no se produce un absentismo escolar relevante, a pesar de que los alumnos
extranjeros pueden faltar a clase en alguna ocasión para gestionar
documentos en sus embajadas", revela su directora. "A pesar de que un
año de formación es poco tiempo para compensar las desigualdades
de las que parten estos jóvenes, se ha conseguido un buen nivel
de respuesta en los dos programas", concluye.
|
|