Segundo ciclo sobre Cultura,
política y educación
Manuel Cruz, Jurjo Torres y Vicenç Navarro debaten sobre los valores democráticos en una mesa redonda organizada por FIES

Madrid.
"Valores democráticos y ciudadanía en un mundo en cambios" es el título de la tercera mesa redonda del nuevo ciclo sobre Cultura, política y educación que organiza la Fundación de Investigaciones Educativas y Sindicales (FIES). En ella han participado el catedrático de Filosofía Manuel Cruz, el catedrático de Didáctica Jurjo Torres, y el catedrático de Sociología Vicenç Navarro.
Para el filósofo Manuel Cruz, la responsabilidad es uno de los valores fundamentales de la democracia, "ya que en los regímenes que no son democráticos los poderosos son responsables ante Dios y ante la historia, pero nunca ante los ciudadanos, que es una virtud puramente cívica". Según dijo, la democracia es el territorio inequívoco de la política, en lo que coinciden tanto los sectores procedentes del autoritarismo conservador como la izquierda que viene de la tradición de la tercera Internacional. Cruz cree que la democracia debe reinventarse y actualizarse constantemente para hacer frente a las amenazas cambiantes que la acechan. "Me atrevería a decir que el peligro mayor es pensar la democracia en clave política o apolítica. La primera desencadena una lucha descarnada por el poder, que termina por convertirse en un fin en sí mismo. La segunda, enmascarada de diferentes maneras como mercado, liberalismo u otras, lleva a vaciar la democracia de política". En opinión de este catedrático de Filosofía, la política genera también numerosos inconvenientes, como el hecho de que se sustraigan del debate político muchas cuestiones -la violencia, las pensiones, la política exterior...- o que algunos parlamentarios acusen a otros de tocar determinados temas para hacer electoralismo, "algo sorprendente si se tiene en cuenta que son los periodos electorales el momento sagrado de esta particular religión civil que es la democracia". Cruz terminó su intervención destacando la necesidad de defendernos y defender la democracia como lucha contra los mecanismos de exclusión que existen en nuestra sociedad. "La reflexión debe comenzar en este punto y valorar por encima de todo la condición de ciudadano, que es aquel que, ni más ni menos, tiene derecho a tener derechos".

La educación, un mercado

Jurjo Torres, catedrático de Didáctica de la Universidad de La Coruña, consideró que una de las grandes responsabilidades encomendadas a la escuela es precisamente la construcción de una ciudadanía, algo que, en su opinión, está siendo desvirtuado por las ideologías conservadoras y neoliberales "que tienden más a formar consumidores que ciudadanos críticos". En este sentido, crítico las tres últimas leyes aprobadas por el Gobierno -LOU, Ley de FP y Ley de Calidad- "que utilizan terminologías como privatización, competitividad, excelencia, evaluación y otras que nos dan la clave de cómo van a construir la nueva educación". Torres dijo que para justificar la reforma educativa el Gobierno aduce razones como la falta de autoridad del profesorado, el fracaso escolar o la violencia en las aulas, sin analizar causas como unos contenidos educativos mal seleccionados, estrategias didácticas inadecuadas, falta de recursos, escasa formación docente o formas de evaluación incorrectas. "Todos estos factores se ocultan a la ciudadanía, a la que se dice que vivimos en una sociedad donde hay igualdad de oportunidades y donde, por tanto, la diferencia va a depender de las capacidades y esfuerzos de cada uno, de la cultura del esfuerzo". Según sus palabras, con estas formulaciones "vamos a un sistema claramente clasista, donde la educación será como la Bolsa de valores, las familias invertirán para el futuro y los alumnos se agruparán en cuatro clases diferentes de centros: educación especial, educación para superdotados, enseñanza privada y, por último, enseñanza pública".

El Estado del bienestar

Por su parte, Vincenç Navarro habló sobre su lucha antifranquista y su largo exilio en Suecia, Gran Bretaña y Estados Unidos, del que regresó hace seis años para integrase en la vida española. También se refirió a su libro Bienestar insuficiente, democracia incompleta, "un texto -dijo- que tiene mucho que ver con los derechos de la ciudadanía y con la insuficiencia de nuestro Estado de bienestar". Para su autor, el grado de desarrollo de un país se mide por indicadores como el gasto social sobre el producto interior bruto, que en España es del 19% mientras que en el resto de Europa es del 28%. Según las cifras aportadas por Navarro, el gasto social durante la dictadura era ridículo con respecto a Europa y se fue corrigiendo paulatinamente durante los Gobiernos socialistas, pero desde 1994 el recorte de estos gastos lleva una curva descendente y el déficit en este terreno con respecto a la mayoría de países de la UE es cada vez más grande. "Lo más sorprende es que las cifras no propicien un debate político que denuncie el deterioro de los servicios públicos". Este catedrático de Sociología también denunció el déficit de este país en cuanto a memoria histórica y el silencio de los medios de comunicación sobre la dictadura, la Guerra Civil, la República o los desaparecidos. "Hay que educar a la juventud en cuanto a su historia y recordarles de dónde venimos para que sepan dónde ir. Y para ello tenemos que colaborar todos", concluyó Navarro.
La cuarta y última mesa redonda de este segundo ciclo sobre Cultura, política y educación se celebrará en el Círculo de Bellas Artes el próximo 20 de mayo con el título "Crítica social y compromiso cotidiano". En ella intervendrán los escritores Lorenzo Silva y Lourdes Ortíz y el titular de la cátedra de la Unesco Paz y Derechos Humanos Vicenç Fisas.

 

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