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Madrid.
ROSAURA CALLEJA.
Verónica
y Luisa, dos inquietas alumnas de cuatro años, no parpadean ante
la pantalla de su ordenador. Esta clase resulta novedosa para ellas y,
según Antonio Santos, su profesor de Informática, estos
niños están acostumbrados a la televisión y los vídeos,
pero no al ordenador y los juegos les apasionan. En el Colegio "García
Morente" los alumnos asisten al aula de Informática desde
los cuatro años, "porque desarrollan la psicomotricidad con
el manejo del ratón y fijan la atención que, por lo general,
es muy dispersa", afirma. Ubicado en Entrevías, uno de los
barrios madrileños con mayores dificultades sociales, este centro
de Educación Infantil, Primaria y primer ciclo de ESO acoge una
población escolar que presenta unas características especiales.
En el presente curso, de los 150 alumnos, el 90% pertenece a la etnia
gitana y, además, están escolarizados cuatro marroquíes,
tres sudamericanos y una rumana. En el entorno del colegio conviven núcleos
chabolistas, con viviendas de realojo y sus vecinos presentan itinerancia
poblacional, déficits socioeconómicos y culturales y muchos
alumnos proceden de familias desestructuradas o en conflicto.
Compensación
e integración
Natividad
Cilla, directora del CP "García Morente", precisa que
el centro participa en el Programa de Compensación Educativa desde
el curso 1982-83 y en el Programa de Integración de Alumnos con
necesidades educativas especiales, asociadas a discapacidad psíquica,
desde el curso 1991-92. Recientemente, ha sido distinguido con un premio
a programas dirigidos a la compensación de desigualdades en la
educación, que otorga el Ministerio de Educación, Cultura
y Deporte.
Mientras que
en el curso 1994-95, el 50% del alumnado pertenecía a la comunidad
gitana, el año 2001-02 esta cifra alcanzó el 81% de los
aproximadamente 200 escolares, de los cuales una buena parte acude al
centro en transporte escolar, desde el asentamiento chabolista de "Santa
Catalina". "Esta evolución revela que el colegio se ha
convertido paulatinamente en un guetto escolar, ya que la extracción
social de sus alumnos no se corresponde con la del entorno en el que se
ubica", explica.
Según
aclara la directora, el alumnado se ha caracterizado tradicionalmente
por su acusada heterogeneidad curricular en cada grupo de edad, su alto
grado de absentismo escolar, su tendencia a generar conflictos de convivencia
y su déficit de percepción de la utilidad del aprendizaje
escolar para la vida diaria. Por lo que las actuaciones educativas que
el equipo docente ha desarrollado en los últimos diez años
van encaminadas a paliar los efectos de estas dificultades. Natividad
Cilla, que se incorporó al colegio hace ocho años, reconoce
que "este alumnado engancha y nuestro trabajo docente es distinto
al que se pueda llevar a cabo en un centro "normal".
Movilidad
del profesorado
El
profesorado se caracteriza por su notable movilidad y en los últimos
cursos la mayoría de los profesionales estaban en situación
de interinidad. De los 18 profesores que integran la plantilla, algunos
se comparten con otros centros, como los especialistas en Educación
Física, Inglés o Compensatoria.
En el curso
1995-96 se puso en marcha el agrupamiento flexible por niveles de competencia
curricular de los alumnos de Primaria y Secundaria Obligatoria, para el
aprendizaje de la comunicación escrita las matemáticas.
De igual modo,
durante el curso 1997-98, cuando el 75% del alumnado era de etnia gitana,
se emprendieron actuaciones para abordar la tendencia a la conflictividad.
En el marco del Programa "Convivir es vivir" de la Comunidad
de Madrid, se diseñó el Programa de fomento de la conducta
prosocial, que se articula en torno a programas de mejora de habilidades
sociales, de educación en valores, de mediación en conflictos
de convivencia y de seguimiento del riesgo de violencia escolar.
Desdoble
de unidades
Una
de las medidas que se llevaron a cabo en el curso 1999-2000 fue la reestructuración
organizativa, que se canaliza a través "Del apoyo especializado
al desdoble de unidades", por la que los alumnos de cada ciclo se
agrupan en tres niveles, por competencia curricular y edad, pudiéndose
producir traslados de grupo durante el curso académico. En consecuencia,
la actividad docente de la Primaria se organiza en torno a nueve niveles
educativos. Otra de las líneas de actuación se concreta
en "Del profesor-tutor al tutor-profesor", donde cada docente,
independientemente de su especialidad, imparte el currículo completo
a un grupo de alumnos reducido por desdoble. De este modo, cada alumno
permanece con el mismo profesor y en la misma aula durante gran parte
de la jornada escolar.
"Las ventajas
del desdoble de unidades, de la difuminación de especialidades
docentes y del predominio de la tutoría sobre la docencia con alumnos
de estas características, colaboran claramente con el Programa
de fomento de la conducta prosocial a la mejora de la convivencia escolar
e incrementan el aprendizaje al facilitar los procesos de enseñanza",
constata Natividad Cilla.
Diversificación
curricular
Paralelamente
a ello, el curso 1999-2000 se puso en marcha la reorganización
del currículo ordinario, por lo que se elaboró una ruta
curricular diferente a la oficial, que se materializa en una diversificación
curricular para todos los escolares de Primaria. "Uno de los objetivos
es evitar la bajada de niveles, especialmente contraproducente, a su juicio,
para niños en situación generalizada de desventaja social",
reconoce.
Natividad Cilla
indica que la comparación estadística de los resultados
académicos obtenidos, antes y después de las reestructuraciones
organizativa y curricular, constata una mejora del aprendizaje de los
alumnos, especialmente en Lengua Castellana y Literatura, Matemáticas
y Conocimiento del Medio Físico, Natural y Social.
Asimismo, el
equipo docente del centro se ocupa de actuaciones de Compensación
Educativa Externa, que se canalizan en la prevención, seguimiento
y control del absentismo escolar, acogida de niños, coordinación
con los servicios socioeducativos del sector, apoyo al Plan de Acción
Tutorial con relación a la familia y educación no formal,
mediante la realización de actividades cooperativas.
Escolarización
temprana
No
obstante, esta profesora de Matemáticas asegura que no se obtienen
resultados a corto plazo, pero si a largo plazo y, a su juicio, es prioritario
intentar que los niños acudan a clase desde los 3 años,
para que se habitúen y pidan a sus padres que les lleven al colegio.
"Si los niños asisten a clase desde edades tempranas, luego
es muy difícil que abandonen el sistema educativo", subraya.
Para fomentar
la lectura en niños de 3 a 12 años, el proyecto "El
bibliocarro" intenta responsabilizarles sobre el cuidado de los libros
y su utilización como medio de entretenimiento y aprendizaje. "Este
proyecto pretende trasladar la idea del "bibliobus" al colegio
y una vez que el bibliocarro llega a las aulas, los tutores distribuyen
los libros en su biblioteca de clase y facilitan a los escolares fichas
de comprensión lectora, libro de lectores, calendario de visitas
y permanencia de los libros y fichas de control de préstamo fuera
del colegio", describe la directora.
Prevención
del absentismo
Uno
de los proyectos novedosos que desarrolla este centro es el Plan de prevención
del absentismo escolar "Engánchate al tren del cole".
Situado en la planta baja del edificio, este tren consta de 10 vagones
de grandes dimensiones que representan los meses de octubre a junio. Las
fotografías de los alumnos que no han faltado a clase "suben"
al vagón correspondiente. Mientras estas imágenes permanecen
expuestas a la vista de padres, profesores y compañeros, al finalizar
el mes el equipo directivo entrega un diploma de honor a los niños
que asisten con regularidad o que han reducido su absentismo escolar.
"Todos
estamos de acuerdo en la relación existente entre absentismo y
rendimiento y su vinculación directa con el fracaso escolar y con
la desestructuración de clases, porque la falta de continuidad
de alumnos o la incorporación tardía de otros, impide que
el grupo-clase sea estable y se producen conflictos que afectan a todo
el centro. Por ello, si conseguimos que sean los mismos alumnos quienes
se sientan motivados y deseen engancharse al tren del cole, conseguiremos
que la prevención del absentismo sea más efectiva",
concluye Natividad Cilla.
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