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Madrid.
G. ARIANES
La Federación
de Trabajadores de la Enseñanza de UGT (FETE-UGT) ha realizado
un "Informe sobre la situación en materia de prevención
de riesgos laborales en los centros educativos públicos de educación
Infantil y Primaria". Su principal finalidad es analizar la situación
real de dichos centros y las condiciones de trabajo específicas
de su personal, docente y no docente. Y también conocer el nivel
de aplicación de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales,
evaluar el nivel de conocimiento sobre la misma e identificar los elementos
conflictivos en los centros, y conocer las "carencias de formación
e información" de los trabajadores del sector en materia preventiva.
El estudio
se ha realizado a nivel nacional, y recoge las respuestas a 467 cuestionarios
validados en otros tantos colegios de todas las comunidades autónomas,
38 entrevistas en profundidad y 5 grupos de discusión en los que
han participado 30 expertos en prevención de riesgos laborales
junto a profesionales de la enseñanza. Han participado todos los
trabajadores de esos centros, y el último objetivo del trabajo
es la elaboración de una Guía de Buenas Prácticas
para los trabajadores de la enseñanza que, según se afirma
en el propio informe, "están sujetos a su propia especifidad
en materia de salud y riesgos laborales".
El 68% de los
encuestados afirman conocer la existencia de la Ley de Prevención
de Riesgos laborales, pero la mayoría de ellos desconocen su contenido.
En general, el 66% dicen no haber recibido ningún tipo de información
y el 78% no haber tenido formación relativa a riesgos asociados
a su actividad laboral. Y el 76% consideran que no se han producido cambios
en su puesto de trabajo por razones preventivas. También en este
caso la percepción de dichos cambios esa superior en el personal
no docente.
Desconocimiento
Un
54% de la muestra conoce la existencia de un plan de Emergencias en su
centro, pero sólo el 35 % están familiarizados con este
tipo de actuaciones. Únicamente el 16% afirman que su colegio posee
la perceptiva Evaluación de Riesgos, el 21% dicen que tiene un
Plan de Prevención y el 19% señalan que se están
tomando realmente medidas de esta naturaleza. Además, el 70% reconocen
que se presta "poca" o "ninguna" importancia a la
prevención.
En definitiva,
las conclusiones de este estudio revelan un desconocimiento generalizado
entre los profesionales de la enseñanza sobre "cómo
actuar frente a riesgos laborales, sobre las medidas preventivas referentes
a su puesto de trabajo, sobre las obligaciones y derechos de la administración
y de los propios empleados, y sobre las medidas a adoptar ante una situación
de riesgo". En este sentido, se destaca que "la capacidad de
reacción del trabajador ante un posible accidente se basa en la
mayoría de los casos en su sentido común, y no obedece a
ningún conocimiento específico que le permita hacer frente
a tales situaciones".
Por otra parte,
la mayoría de los profesores creen que los medios materiales con
los que cuentan para realizar su trabajo son "insuficientes, inadecuados,
escasos y obsoletos". Incluso quienes los valoran como suficientes
dicen que son, al menos, "mejorables". Entre "los factores
que inciden negativamente en el mundo de la docencia" destacan, por
este orden, los problemas sociales de los alumnos (familias monoparentales,
pérdida de valores, etc.), los psicológicos y psicosociales
de los docentes (estrés, depresiones, ansiedad,…), y las dificultades
económicas de los profesionales y las que afectan a la dotación
de los centros.
Problemas
También
hablan de los problemas derivados de la inmigración, en referencia
a las dificultades idiomáticas y de integración de estos
alumnos; de su problemática laboral, especialmente la inestabilidad
derivada del interinaje; y de la escasa valoración que dicen tener
por parte de la sociedad. A continuación sitúan las situaciones
de conflicto con los padres de sus alumnos, con éstos mismos (casi
siempre en relación con la indisciplina) y con los compañeros,
la escasez de medios humanos y materiales, los problemas burocráticos
y legislativos con la administración, el número de alumnos
por aula, y la necesidad de mejorar las instalaciones.
Todas estas
carencias influyen negativamente en la "salud psicológica"
de los docentes. Su "salud física" se ve condicionada
por las afecciones de espalda, las relacionadas con la voz y las consideradas
"estacionales", como gripes y catarros, muy frecuentes por el
hecho de compartir un espacio durante un tiempo prolongado con los estudiantes,
lo que favorece la transmisión y contagio de este tipo de enfermedades.
Y sin olvidar los problemas derivados de la "movilidad e itinerancia",
sobre todo en las áreas geográficas donde la dispersión
de centros es mayor y cobran incidencia los riesgos de accidente, especialmente
de tráfico. Por todo ello, FETE-UGT afirma que los profesores creen
de forma unánime que "hay que considerar la salud laboral
como un elemento específico de la negociación colectiva".
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