Un paso más en el proceso hacia la convergencia europea

La Comisión Académica del Consejo de Coordinación Universitaria, en reunión celebrada el día 24 de febrero, en Zaragoza, ha acogido de forma favorable y positiva el documento marco sobre convergencia europea en la enseñanza superior, presentado por la ministra de Educación, Cultura y Deporte, Pilar del Castillo, el pasado 12 de febrero. El objetivo final de proceso de convergencia es la creación y establecimiento del Espacio Europeo de Enseñanza Superior y su plena vigencia en el año 2010.

El Consejo de Coordinación Universitaria emite un informe positivo sobre el documento marco elaborado por el MECD

La ministra Pilar del Castillo durante la presentación del documento marco sobre convergencia europea en la enseñanza universitaria. (Foto: Rafael Martínez)
 

Madrid.
El documento marco elaborado por el MECD sobre la integración del sistema universitario español en el Espacio Europeo de Enseñanza Superior, que ha recibido el informe positivo de la Comisión Académica del Consejo de Coordinación Universitaria en la reunión celebrada en Zaragoza, recoge las sugerencias efectuadas en seminarios, cursos, reuniones con la comunidad universitaria e informes técnicos que se han venido en el último año sobre esta materia.
Desde hace más de una década, los países miembros de la Unión Europea están trabajando conjuntamente para armonizar los diversos sistemas universitarios, aunando esfuerzos con las propias instituciones de enseñanza superior y con el máximo respecto a la diversidad de culturas y a la autonomía universitaria.
Este documento servirá como punto de partida para abrir un espacio de análisis, debate y reflexión en universidades, administraciones educativas y sociedad para alcanzar la plena integración del sistema universitario español en el Espacio Europeo de Enseñanza Superior, desarrollando de esta forma las previsiones en tal sentido ya contenidas en el Título XIII de la vigente Ley Orgánica de Universidades (LOU).
Las propuestas incluidas en este documento marco se basan en las recomendaciones de la Unión Europea recogidas en la Declaración de Bolonia de 1999, que fija en el año 2010 la fecha de consolidación del Espacio Europeo de Enseñanza Superior, así como en las recomendaciones expresadas en la Declaración de Praga de 2001 y en la Cumbre de Barcelona de 2002.

Propuestas para la integración

El proceso de reflexión y debate abierto con la presentación del citado documento marco responde a dos objetivos básicos expuestos en las recomendaciones recogidas en las Declaraciones anteriormente citadas: la mejora de la calidad de los sistemas universitarios de la Unión Europea y la adecuación de las enseñanzas universitarias a las exigencias de la sociedad del conocimiento.
En este sentido, el documento marco elaborado por el MECD recoge los importantes avances que las universidades españolas han realizado en los últimos años en la consecución de estos objetivos, tales como haber alcanzado una de las tasas de escolarización universitaria más altas de la UE; la creación de nuevos centros universitarios; la realización del proceso de descentralización, tras asumir las respectivas Comunidades Autónomas las competencias en materia de enseñanza universitaria; la ampliación y diversificación de la oferta educativa; la potenciación y valoración de la actividad investigadora; el incremento de la movilidad, nacional e internacional, de profesores y estudiantes, y el positivo desarrollo de los planes de evaluación y mejora de la calidad.
Partiendo de esta base, el documento marco incluye una serie de propuestas para la consecución de la plena integración del sistema universitario español en el Espacio Europeo de Enseñanza Superior.
Las propuestas más destacadas son las siguientes: implantación del sistema de créditos europeos; adaptación de las enseñanzas y títulos oficiales universitarios; creación y establecimiento del suplemento europeo al título, y acreditación académica y calidad.

Implantación del sistema de créditos europeos

El crédito es la unidad de referencia sobre la que se organizan los currículos de los estudios universitarios en la mayor parte de los países europeos. En España, los créditos se definen en la actualidad en función de las horas de docencia, teórica o práctica, impartidas por los profesores. En concreto, en nuestro sistema universitario un crédito equivale a 10 horas de clase.
El documento marco, siguiendo las recomendaciones de la Unión Europea, propone sustituir esta noción de crédito por la estipulada en la Declaración de Bolonia, denominada "crédito europeo". La diferencia entre ambos sistemas estriba en que el crédito europeo, a diferencia del crédito que actualmente se aplica en España, no es una medida de duración temporal de las clases impartidas por un profesor, sino una unidad de valoración del volumen total del alumno, expresado en horas, que incluye tanto las clases, teóricas o prácticas, como el esfuerzo dedicado al estudio y a la preparación y realización de exámenes. En resumen, en esta propuesta de establecimiento del crédito europeo la atención se centra en el trabajo del estudiante y en su aprendizaje, y no en las horas de docencia de los profesores.
En relación con este asunto, el Gobierno remitirá para su informe al Consejo de Coordinación Universitaria, en un plazo no superior a dos meses, el proyecto de normativa jurídica por el que se establecerá el crédito europeo como unidad de medida académica.
La adopción por parte de todos los países de la Unión Europea del sistema de créditos europeos permitirá dar respuesta a la vieja necesidad de encontrar un sistema de equivalencias y de reconocimiento a los estudios cursados en otros países. La generalización de esta nueva unidad de medida académica es fundamental para la creación del Espacio Europeo de Enseñanza Superior, ya que posibilitará que el trabajo desarrollado por un estudiante en cualquier universidad sea fácilmente reconocible, académica y profesionalmente, en todos los países de la UE.

Adaptación de enseñanzas y títulos oficiales universitarios

Los postulados incluidos en el documento marco elaborado por el MECD pretende armonizar la estructura de las enseñanzas universitarias españolas con el esquema diseñado y expuesto en la Declaración de Bolonia, vigente en gran parte de los Estados de la Unión Europea. Este sistema incluye un primer nivel de Grado, que da lugar a la obtención de un título con cualificación profesional en el mercado laboral europeo (título de licenciado, ingeniero o arquitecto), y un segundo nivel de Postgrado, para cuyo acceso será necesario haber superado el primero (Grado), y que podrá dar lugar a la obtención del Título de Máster y/o Doctorado. El diseño final que hayan de adoptar estos dos niveles será debatido en el seno del Consejo de Coordinación Universitaria.
Con la adopción de este sistema, la estructura de las enseñanzas y los niveles de los títulos que reciben los estudiantes españoles al finalizar sus estudios serán más homogéneos con los correspondientes títulos y enseñanzas de los países de la Unión Europea, favoreciendo así su movilidad e integración en el mercado laboral.

El suplemento europeo al título

La iniciativa de crear y establecer el suplemento europeo al título, auspiciada por el Consejo de Europa, la Unesco y la Asociación Europea de Universidades, constituye la inclusión de un elemento de transparencia en el sistema universitario europeo, ya que el objetivo fundamental que se persigue con su establecimiento es hacer comprensibles y comparables los títulos universitarios en Europa mediante una información académica y profesional añadida que resulte relevante y significativa para la sociedad, la universidad y el mundo laboral.
El suplemento europeo al título será un certificado que se añadirá al título universitario, en el que se incluirá una completa radiografía de la trayectoria académica y profesional de cada alumno titulado. El suplemento contendrá los datos del estudiante; información sobre la titulación que ha cursado (campos de estudio, naturaleza de la institución en que realizó los estudios, etc.); nivel de la titulación (duración del programa y requisitos de acceso); contenido de la titulación y resultados (forma de estudio, requisitos del programa, créditos, calificaciones de las materias, etc.), y, entre otras, informaciones sobre la función de la titulación (relativa al acceso a otros estudios y a la condición profesional) y a la propia certificación del suplemento al título.
El suplemento europeo al título es, por consiguiente, una iniciativa que, una vez establecida, permitirá seguir potenciando la movilidad y la transparencia del sistema universitario, así como avanzar en la creación del Espacio Europeo de Enseñanza Superior y progresar en la homologación de sus títulos y enseñanzas. España, según aseguró la ministra Pilar del Castillo durante la presentación del documento marco, "será uno de los primeros países en adoptar y poner en marcha esta recomendación europea".

Acreditación académica y calidad

La mejora de la calidad del sistema universitario es una pieza clave sobre la que pivota la construcción del Espacio Europeo de Enseñanza Superior, y, según se recoge en el documento marco, "conseguir que Europa se convierta en lugar de referencia en el ámbito universitario para estudiantes de todo el mundo pasa necesariamente por una garantía de la calidad basada en mecanismos y en procesos de evaluación, certificación y acreditación".
Para conseguir este objetivo en nuestro país, la LOU creó la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA), constituida en octubre del pasado año. Con la creación y entrada en funcionamiento de la ANECA, España se ha convertido en uno de los primeros países de la UE en contar con una Agencia Nacional de Evaluación según los criterios del proceso de convergencia Sorbona-Bolonia.
La ANECA y los órganos de evaluación que puedan crearse en las Comunidades Autónomas impulsarán la dinámica de calidad del sistema universitario.
La colaboración, la transparencia y la mutua confianza entre las universidades y estos organismos de evaluación están siendo elementos indispensables para conseguir una metodología común y contrastada de evaluación de la calidad en nuestro país.
Para avanzar en la mejora de la calidad del sistema universitario europeo, según se afirma en el documento marco, "se debe trabajar ahora en la definición de criterios y estándares compartidos por todos los países de la UE".
Con el objetivo de lograr esta convergencia en los sistemas de garantía de calidad, "deberá desarrollarse al máximo -según precisó el secretario de Estado de Educación y Universidades, Julio Iglesias de Ussel, al hacer referencia a este punto concreto del documento- la colaboración entre la ANECA y las agencias de otros Estados de la UE".

Calendario del proceso

En el propio documento marco se establece que el MECD enviará al Consejo de Coordinación Universitaria, en el plazo de dos meses, los proyectos de reales decretos que desarrollen las diferentes propuestas sobre el proceso de convergencia europea en materia de educación superior. Estos proyectos de reales decretos harán referencia a la implantación del sistema de créditos europeos y a la regulación de las directrices generales de las titulaciones de Grado y de Postgrado.
Una vez aprobados por el Gobierno estos reales decretos, el Consejo de Coordinación Universitaria diseñará las nuevas titulaciones oficiales. Tras su aprobación, las universidades elaborarán los correspondientes planes de estudio. La implantación posterior de estas nuevas enseñanzas se llevará a cabo con flexibilidad, contando siempre con períodos transitorio de aplicación. El objetivo expresado por el MECD es que el curso académico 2004-2005 se puedan comenzar a cursar las primeras titulaciones en las universidades que así lo decidan.
En cualquier caso, el proceso deberá quedar cerrado en el año 2010, fecha estipulada por la Declaración de Bolonia para la entrada en vigor del Espacio Europeo de Enseñanza Superior.
La Comisión Académica del Consejo de Coordinación Universitaria aprobó asimismo, en la reunión de Zaragoza, la constitución de un grupo de trabajo sobre Convergencia Europea en el seno del Consejo, en la que participarán la Comisión Permanente ampliada y representantes de la Comisión de Coordinación, asesorados por expertos en la materia.

Segunda convocatoria de habilitación del profesorado

Por otra parte, la Comisión Académica del Consejo de Coordinación Universitaria, formada por los rectores de todas las universidades españolas, ha emitido, tras su reunión en Zaragoza, un informe sobre la segunda convocatoria de pruebas de habilitación nacional del profesorado, que tiene por objeto cubrir más de doscientas plazas de catedráticos y profesores titulares de Universidad y Escuelas Universitarias.
La primera convocatoria de habilitación, realizada el pasado mes de noviembre, registró un alto nivel de participación, al presentarse más de 2.300 candidatos para cubrir 210 plazas vacantes. Una vez publicadas las listas de admitidos y excluidos a esta convocatoria, se celebrarán los sorteos para la composición de las Comisiones que examinarán a los aspirantes, entre los próximos días 7 y 11 de abril, ambos inclusive.
Esta segunda convocatoria de las pruebas de habilitación, que ha sido informada por la Comisión Académica, se lleva a cabo una vez que las universidades han solicitado plazas para cubrir sus vacantes, en plazo que finalizó el pasado 31 de enero. La citada convocatoria se regulará mediante una orden ministerial que establece los requisitos formales y trámites a seguir por parte de los candidatos, e introduce pequeñas modificaciones respecto a la convocatoria anterior, con objeto de que la documentación que deben presentar los aspirantes sea homogénea para facilitar su tramitación.

 

arriba