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Madrid.
El documento
marco elaborado por el MECD sobre la integración del sistema universitario
español en el Espacio Europeo de Enseñanza Superior, que
ha recibido el informe positivo de la Comisión Académica
del Consejo de Coordinación Universitaria en la reunión
celebrada en Zaragoza, recoge las sugerencias efectuadas en seminarios,
cursos, reuniones con la comunidad universitaria e informes técnicos
que se han venido en el último año sobre esta materia.
Desde hace
más de una década, los países miembros de la Unión
Europea están trabajando conjuntamente para armonizar los diversos
sistemas universitarios, aunando esfuerzos con las propias instituciones
de enseñanza superior y con el máximo respecto a la diversidad
de culturas y a la autonomía universitaria.
Este documento
servirá como punto de partida para abrir un espacio de análisis,
debate y reflexión en universidades, administraciones educativas
y sociedad para alcanzar la plena integración del sistema universitario
español en el Espacio Europeo de Enseñanza Superior, desarrollando
de esta forma las previsiones en tal sentido ya contenidas en el Título
XIII de la vigente Ley Orgánica de Universidades (LOU).
Las propuestas
incluidas en este documento marco se basan en las recomendaciones de la
Unión Europea recogidas en la Declaración de Bolonia de
1999, que fija en el año 2010 la fecha de consolidación
del Espacio Europeo de Enseñanza Superior, así como en las
recomendaciones expresadas en la Declaración de Praga de 2001 y
en la Cumbre de Barcelona de 2002.
Propuestas
para la integración
El
proceso de reflexión y debate abierto con la presentación
del citado documento marco responde a dos objetivos básicos expuestos
en las recomendaciones recogidas en las Declaraciones anteriormente citadas:
la mejora de la calidad de los sistemas universitarios de la Unión
Europea y la adecuación de las enseñanzas universitarias
a las exigencias de la sociedad del conocimiento.
En este sentido,
el documento marco elaborado por el MECD recoge los importantes avances
que las universidades españolas han realizado en los últimos
años en la consecución de estos objetivos, tales como haber
alcanzado una de las tasas de escolarización universitaria más
altas de la UE; la creación de nuevos centros universitarios; la
realización del proceso de descentralización, tras asumir
las respectivas Comunidades Autónomas las competencias en materia
de enseñanza universitaria; la ampliación y diversificación
de la oferta educativa; la potenciación y valoración de
la actividad investigadora; el incremento de la movilidad, nacional e
internacional, de profesores y estudiantes, y el positivo desarrollo de
los planes de evaluación y mejora de la calidad.
Partiendo de
esta base, el documento marco incluye una serie de propuestas para la
consecución de la plena integración del sistema universitario
español en el Espacio Europeo de Enseñanza Superior.
Las propuestas
más destacadas son las siguientes: implantación del sistema
de créditos europeos; adaptación de las enseñanzas
y títulos oficiales universitarios; creación y establecimiento
del suplemento europeo al título, y acreditación académica
y calidad.
Implantación
del sistema de créditos europeos
El
crédito es la unidad de referencia sobre la que se organizan los
currículos de los estudios universitarios en la mayor parte de
los países europeos. En España, los créditos se definen
en la actualidad en función de las horas de docencia, teórica
o práctica, impartidas por los profesores. En concreto, en nuestro
sistema universitario un crédito equivale a 10 horas de clase.
El documento
marco, siguiendo las recomendaciones de la Unión Europea, propone
sustituir esta noción de crédito por la estipulada en la
Declaración de Bolonia, denominada "crédito europeo".
La diferencia entre ambos sistemas estriba en que el crédito europeo,
a diferencia del crédito que actualmente se aplica en España,
no es una medida de duración temporal de las clases impartidas
por un profesor, sino una unidad de valoración del volumen total
del alumno, expresado en horas, que incluye tanto las clases, teóricas
o prácticas, como el esfuerzo dedicado al estudio y a la preparación
y realización de exámenes. En resumen, en esta propuesta
de establecimiento del crédito europeo la atención se centra
en el trabajo del estudiante y en su aprendizaje, y no en las horas de
docencia de los profesores.
En relación
con este asunto, el Gobierno remitirá para su informe al Consejo
de Coordinación Universitaria, en un plazo no superior a dos meses,
el proyecto de normativa jurídica por el que se establecerá
el crédito europeo como unidad de medida académica.
La adopción
por parte de todos los países de la Unión Europea del sistema
de créditos europeos permitirá dar respuesta a la vieja
necesidad de encontrar un sistema de equivalencias y de reconocimiento
a los estudios cursados en otros países. La generalización
de esta nueva unidad de medida académica es fundamental para la
creación del Espacio Europeo de Enseñanza Superior, ya que
posibilitará que el trabajo desarrollado por un estudiante en cualquier
universidad sea fácilmente reconocible, académica y profesionalmente,
en todos los países de la UE.
Adaptación
de enseñanzas y títulos oficiales universitarios
Los
postulados incluidos en el documento marco elaborado por el MECD pretende
armonizar la estructura de las enseñanzas universitarias españolas
con el esquema diseñado y expuesto en la Declaración de
Bolonia, vigente en gran parte de los Estados de la Unión Europea.
Este sistema incluye un primer nivel de Grado, que da lugar a la obtención
de un título con cualificación profesional en el mercado
laboral europeo (título de licenciado, ingeniero o arquitecto),
y un segundo nivel de Postgrado, para cuyo acceso será necesario
haber superado el primero (Grado), y que podrá dar lugar a la obtención
del Título de Máster y/o Doctorado. El diseño final
que hayan de adoptar estos dos niveles será debatido en el seno
del Consejo de Coordinación Universitaria.
Con la adopción
de este sistema, la estructura de las enseñanzas y los niveles
de los títulos que reciben los estudiantes españoles al
finalizar sus estudios serán más homogéneos con los
correspondientes títulos y enseñanzas de los países
de la Unión Europea, favoreciendo así su movilidad e integración
en el mercado laboral.
El
suplemento europeo al título
La
iniciativa de crear y establecer el suplemento europeo al título,
auspiciada por el Consejo de Europa, la Unesco y la Asociación
Europea de Universidades, constituye la inclusión de un elemento
de transparencia en el sistema universitario europeo, ya que el objetivo
fundamental que se persigue con su establecimiento es hacer comprensibles
y comparables los títulos universitarios en Europa mediante una
información académica y profesional añadida que resulte
relevante y significativa para la sociedad, la universidad y el mundo
laboral.
El suplemento
europeo al título será un certificado que se añadirá
al título universitario, en el que se incluirá una completa
radiografía de la trayectoria académica y profesional de
cada alumno titulado. El suplemento contendrá los datos del estudiante;
información sobre la titulación que ha cursado (campos de
estudio, naturaleza de la institución en que realizó los
estudios, etc.); nivel de la titulación (duración del programa
y requisitos de acceso); contenido de la titulación y resultados
(forma de estudio, requisitos del programa, créditos, calificaciones
de las materias, etc.), y, entre otras, informaciones sobre la función
de la titulación (relativa al acceso a otros estudios y a la condición
profesional) y a la propia certificación del suplemento al título.
El suplemento
europeo al título es, por consiguiente, una iniciativa que, una
vez establecida, permitirá seguir potenciando la movilidad y la
transparencia del sistema universitario, así como avanzar en la
creación del Espacio Europeo de Enseñanza Superior y progresar
en la homologación de sus títulos y enseñanzas. España,
según aseguró la ministra Pilar del Castillo durante la
presentación del documento marco, "será uno de los
primeros países en adoptar y poner en marcha esta recomendación
europea".
Acreditación
académica y calidad
La
mejora de la calidad del sistema universitario es una pieza clave sobre
la que pivota la construcción del Espacio Europeo de Enseñanza
Superior, y, según se recoge en el documento marco, "conseguir
que Europa se convierta en lugar de referencia en el ámbito universitario
para estudiantes de todo el mundo pasa necesariamente por una garantía
de la calidad basada en mecanismos y en procesos de evaluación,
certificación y acreditación".
Para conseguir
este objetivo en nuestro país, la LOU creó la Agencia Nacional
de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA), constituida
en octubre del pasado año. Con la creación y entrada en
funcionamiento de la ANECA, España se ha convertido en uno de los
primeros países de la UE en contar con una Agencia Nacional de
Evaluación según los criterios del proceso de convergencia
Sorbona-Bolonia.
La ANECA y
los órganos de evaluación que puedan crearse en las Comunidades
Autónomas impulsarán la dinámica de calidad del sistema
universitario.
La colaboración,
la transparencia y la mutua confianza entre las universidades y estos
organismos de evaluación están siendo elementos indispensables
para conseguir una metodología común y contrastada de evaluación
de la calidad en nuestro país.
Para avanzar
en la mejora de la calidad del sistema universitario europeo, según
se afirma en el documento marco, "se debe trabajar ahora en la definición
de criterios y estándares compartidos por todos los países
de la UE".
Con el objetivo
de lograr esta convergencia en los sistemas de garantía de calidad,
"deberá desarrollarse al máximo -según precisó
el secretario de Estado de Educación y Universidades, Julio Iglesias
de Ussel, al hacer referencia a este punto concreto del documento- la
colaboración entre la ANECA y las agencias de otros Estados de
la UE".
Calendario
del proceso
En
el propio documento marco se establece que el MECD enviará al Consejo
de Coordinación Universitaria, en el plazo de dos meses, los proyectos
de reales decretos que desarrollen las diferentes propuestas sobre el
proceso de convergencia europea en materia de educación superior.
Estos proyectos de reales decretos harán referencia a la implantación
del sistema de créditos europeos y a la regulación de las
directrices generales de las titulaciones de Grado y de Postgrado.
Una vez aprobados
por el Gobierno estos reales decretos, el Consejo de Coordinación
Universitaria diseñará las nuevas titulaciones oficiales.
Tras su aprobación, las universidades elaborarán los correspondientes
planes de estudio. La implantación posterior de estas nuevas enseñanzas
se llevará a cabo con flexibilidad, contando siempre con períodos
transitorio de aplicación. El objetivo expresado por el MECD es
que el curso académico 2004-2005 se puedan comenzar a cursar las
primeras titulaciones en las universidades que así lo decidan.
En cualquier
caso, el proceso deberá quedar cerrado en el año 2010, fecha
estipulada por la Declaración de Bolonia para la entrada en vigor
del Espacio Europeo de Enseñanza Superior.
La Comisión
Académica del Consejo de Coordinación Universitaria aprobó
asimismo, en la reunión de Zaragoza, la constitución de
un grupo de trabajo sobre Convergencia Europea en el seno del Consejo,
en la que participarán la Comisión Permanente ampliada y
representantes de la Comisión de Coordinación, asesorados
por expertos en la materia.
Segunda
convocatoria de habilitación del profesorado
Por
otra parte, la Comisión Académica del Consejo de Coordinación
Universitaria, formada por los rectores de todas las universidades españolas,
ha emitido, tras su reunión en Zaragoza, un informe sobre la segunda
convocatoria de pruebas de habilitación nacional del profesorado,
que tiene por objeto cubrir más de doscientas plazas de catedráticos
y profesores titulares de Universidad y Escuelas Universitarias.
La primera
convocatoria de habilitación, realizada el pasado mes de noviembre,
registró un alto nivel de participación, al presentarse
más de 2.300 candidatos para cubrir 210 plazas vacantes. Una vez
publicadas las listas de admitidos y excluidos a esta convocatoria, se
celebrarán los sorteos para la composición de las Comisiones
que examinarán a los aspirantes, entre los próximos días
7 y 11 de abril, ambos inclusive.
Esta segunda
convocatoria de las pruebas de habilitación, que ha sido informada
por la Comisión Académica, se lleva a cabo una vez que las
universidades han solicitado plazas para cubrir sus vacantes, en plazo
que finalizó el pasado 31 de enero. La citada convocatoria se regulará
mediante una orden ministerial que establece los requisitos formales y
trámites a seguir por parte de los candidatos, e introduce pequeñas
modificaciones respecto a la convocatoria anterior, con objeto de que
la documentación que deben presentar los aspirantes sea homogénea
para facilitar su tramitación.
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