Tesis artística

La Fundación Santander Central Hispano ofrece una selección de 124 obras maestras de la colección formada por Lázaro Galdiano
La labor realizada por el hombre ilustrado, bibliófilo, editor y coleccionista Lázaro Galdiano es una de las más benéficas que la clase artística y cultural haya realizado en nuestro país: su legado de casi 13.000 obras de gran valor ha enriquecido el patrimonio y engrandecido la mirada global sobre la cultura y el arte. La muestra sobre una selección de sus obras maestras resumen la pasión y la generosidad de este coleccionista.

Madrid. JULIA FERNÁNDEZ
El raro y singular español que conformó Lázaro Galdiano a lo largo de su vida es uno de los más brillantes casos de creación existencial de una España cultural y artísticamente constreñida después de sus periodos de extrema conflictividad social y política en las décadas primeras del siglo XIX. El fue ese personaje que suele ver asombrado cómo ningún miembro  de  la  sociedad  dice  nada del desnudo  real.

Ese molesto pero valiente hombre que recalca lo que, convertidos a su visión real, todos admiten escandalizados como obvio. En este caso, la dejadez con que los administradores preservaban el patrimonio cultural y artístico de un país heredero de uno de los capitales de pintura, escultura, ediciones literarias...más ricos del mundo. Su denuncia fue la detonante para un nuevo escenario jurídico que ponía límites por fin al expolio que las aves de rapiña internacionales y nacionales habían ejercido sobre la memoria artística y cultural española.
Su propia vida fue una defensa de sus postulados: creó la mayor colección artística privada de la época, recuperando obras perdidas y sin catalogar; persiguió la compra de algunas de las obras maestras sacadas fraudulentamente de España; fomentó el arte de los editores conservando los ejemplares mejores y, por último, socializó absoluta y totalmente su labor creativa al legar su tesis artística a los españoles.

Concilio de arte

La herencia que Lázaro Galdiano, en 1948, dejaba en su testamento al estado español constaba de más de 12.000 piezas conciliadas extraordinariamente por el hilo de un espíritu que por fin veía en su auténtica valía la dimensión que cada una de ellas poseía. Un conjunto que ofrecía un paseo personalizado y serio por la historia del arte y la bibliofilia, sus dos grandes pasiones.
La creación de una Fundación con su colección como protagonista fue la solución planteada por las instituciones para preservar y mantener vivo el legado que Lázaro Galdiano regalaba a la sociedad española; su propia casa sería la sede de esta fundación y la escena perfecta para su obra: hombre y obra en el mismo espacio.
La muestra que estos días exhibe en Madrid la Fundación Santander Central Hispano vuelve de actualidad estas notas sobre la peculiar trascendencia de Lázaro Galdiano en la historia española. Concebida como un homenaje a su autor y organizada con un profundo conocimiento del espíritu creativo que le animó, "Obras maestras de la Colección Lázaro Galdiano" es –en un momento en el que la Fundación está cerrada por obras- una magnífica presentación de lo inmensos hallazgos y logros que significa la colección.

Las elegidas

No ha debido ser fácil la selección de 124 piezas maestras que Leticia Arbeteta Mira, directora de la Fundación Lázaro Galdiano, ha realizado para la configuración de esta muestra de entre las más de doce mil...grandes obras. Pero si el reto era grande, su respuesta ha sido espléndida y además de las obras asociadas con Lázaro Galdiano como "Las Brujas o el Aquelarre", de Goya, "El Salvador del círculo", de Leonardo, el "San Juan", del Bosco, "La Tienda", de Paret, "Doña Gertrudis Gómez de Avellaneda", de Federico de Madrazo, "El libro de retratos", de Pacheco, se exponen piezas que se han restaurado cobrando una nueva significación como ocurre con el lienzo "Ana de Austria", de Sánchez Coello, o la velazqueña "Cabeza de Muchacha" y otras que tras estas intervenciones han permitido confirmar atribuciones, como el "Bodegón", de Walscappelle, y plantear nuevas autorías como en el "Bautismo de Cristo", de Orazio Samachini, cuaestiones relevantes en una colección tan amplia y sujeta a un continuo proceso de revisión crítica.
Junto a las pinturas, entre las que se encuentra también la pionera Colección de tablas de primitivos españoles, se muestran una amplia muestra del resto de las artes, entre ellas, la bellísima escultura de la "Madonna Carnazai", grabados de Goya, valiosos ejemplares de libros del siglo XV, piezas de platería española y europea de los siglos XV y XVIII, una espléndida selección de joyería, esmaltes de Limoges, tejidos del XIV y del XV y una pequeña selección de numismática nunca expuesta hasta ahora.
La suma de estas singularidades artísticas son el dibujo asombroso de la voluntad de Lázaro Galdiano, de su espíritu artístico y, especialmente, de su extraordinaria generosidad.

 

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