Esta sección está abierta a todos aquellos profesores que realizan trabajos de innovación en el aula, unidades didácticas, proyectos interdisciplinares o que pongan en marcha nuevos métodos de aprendizaje en clase. Los textos, de una extensión máxima de tres folios, deben llegar en disquete a COMUNIDAD ESCOLAR (Alcalá, 34. 6ª planta. 28071 Madrid), o a nuestra dirección de correo electrónico.

Con motivo del centenario del nacimiento de Luis Cernuda, uno de los poetas de la Generación del 27, Fernando Carratalá, catedrático de Lengua y Literatura del IES "Rey
Pastor", de Madrid, ha llevado a cabo una experiencia didáctica sobre el autor con alumnos de segundo ciclo de la ESO. El trabajo se ha centrado en la propuesta y desarrollo de actividades en el aula a partir de la lectura de poemas del autor de La realidad y el deseo. La densidad lírica de Luis Cernuda

Alumnos de segundo ciclo de ESO del IES "Rey Pastor", de Madrid, desarollan actividades a partir
de la lectura de poemas del autor de La realidad y el deseo

La producción poética de Cernuda está recogida en La realidad y el deseo (1936). En las sucesivas ediciones ampliadas, este mismo título ha ido acogiendo los diferentes libros de poesía compuestos por Cernuda a lo largo de su vida; título que, por lo demás, condensa el  tema  central de su  poesía: una

dolorosa oposición entre las aspiraciones del escritor y el entorno -vital, social, etc.- circundante; conflicto agravado por su personalidad inconformista -el propio Cernuda admite ser un "inadaptado", en desacuerdo con el mundo.
Los comienzos poéticos de Cernuda -Perfil del aire (1927)- se inscriben en el ámbito de la poesía "pura"; pero hacia 1930, y coincidiendo con la influencie del surrealismo -que se manifiesta en Un río, un amor (1929) y Los placeres prohibidos (1931)-, la poesía de Cernuda inicia un camino muy personal y se convierte en expresión desgarrada de su apasionada intimidad. Así puede verse en Donde habite el olvido (1332-33) e Invocaciones a las gracias del mundo (1934-35), libros de temática romántica -el amor y la muerte, la soledad y la melancolía- que nos ofrecen, en un lenguaje claro y contenido -evitando tanto "lo pedantesco" como "lo ingenioso" y "la bonitura y lo superfluo", según sus palabras- el dolorido sentir del poeta. Su poesía, como la de Bécquer, otro de nuestros grandes poetas amorosos, expresa, así, emociones intensamente vividas, plenas de autenticidad, con una insuperable densidad lírica.
Tras la Guerra Civil, Cernuda sufrió el exilio (Inglaterra, Estado Unidos, México -en donde murió en 1963-). Y, con la guerra y el destierro, la incurable amargura del poeta encuentra nuevos y tremendos motivos. Y, junto a otros temas, aparecerá a veces el de España, patria por la que siente, a la vez, contrapuestos sentimientos de amor y de resentimiento, tal y como se pone de manifiesto en algunos poemas de su último libro, Desolación de la quimera (1956-1962), libro en el que Cernuda continúa ese camino de depuración estilística a que antes aludíamos, y en el que ya se ha consolidado definitivamente un personal lenguaje poético.

El tono elegíaco de la poesía de Cernuda

Cerrnuda tiene un concepto muy riguroso de la poesía, que para él es un oficio, una vocación que no admite que se le dé "devoción secundaria ni compartida". "El instinto poético -escribe en otra ocasión- se despertó en mí gracias a la percepción más aguda de la realidad, experimentando, con un eco más hondo, la hermosura y la atracción del mundo circundante." Y, de nuevo, es el propio testimonio del poeta el que nos sirve para "catalogar" su obra: "...la esencia del problema poético, a mi entender, la constituye el conflicto entre realidad y deseo, entre apariencia y verdad, permitiéndonos alcanzar algún vislumbre de la imagen completa del mundo que ignoramos." La realidad y el deseo, pues, está atravesada por un conflicto nuclear: la oposición entre las aspiraciones del escritor y el entorno -vital, social, etc.- circundante.
En cuanto a su estilo, el lenguaje poético de Cernuda se caracteriza por su suma elegancia, unida a una conciencia muy nítida de los límites, alcance y construcción del poema: "No habrá escritor en España, de la clase que sea, si es realmente escritor, manejador de palabras -escribió Federico García Lorca-, que no quede admirado del encanto y refinamiento con que Luis Cernuda une los vocablos para crear su mundo poético propio." Profundo admirador de Garcilaso y de Bécquer, Cernuda aprendió de ellos la claridad de la expresión, la justeza en el poema, evitando tanto "lo pedantesco" como "lo ingenioso" y "la bonitura y lo superfluo" -son sus palabras-, todo en beneficio de la "la línea del poema, [del] dibujo de la composición".

Los "inquietantes" poemas de "Los placeres prohibidos"

Reproducimos a continuación dos poemas de Los placeres prohibidos: los titulados "No decía palabras" y el que comienza con el verso "Unos cuerpos son como flores". Precisamente en el último verso del primero de estos poemas se encierra el tema capital de la poesía de Cernuda: "... el deseo es una pregunta cuya respuesta nadie sabe". Citamos por la edición de Miguel J. Flys, publicada por Castalia en la colección Clásicos Castalia, núm. 125.

No decía palabras
No decía palabras,
acercaba tan solo un cuerpo interrogante,
porque ignoraba que el deseo es una pregunta
cuya respuesta no existe,
una hoja cuya rama no existe,
un mundo cuyo cielo no existe.

La angustia se abre paso entre los huesos,
remonta por las venas
hasta abrirse en la piel,
surtidores de sueño
hechos carne en interrogación vuelta a las nubes.

Un roce al paso,
una mirada fugaz entre las sombras,
bastan para que el cuerpo se abra en dos,
ávido de recibir en sí mismo
otro cuerpo que sueñe;
mitad y mitad, sueño y sueño, carne y carne;
iguales en figura, iguales en amor, iguales en deseo.
Aunque sólo sea una esperanza,
porque el deseo es pregunta cuya respuesta nadie sabe.

Luis Cernuda
Los placeres prohibidos. En La realidad y el deseo.

Propuesta de actividades (comentario guiado)

-Cernuda se ha liberado del metro tradicional y de la rima. ¿Qué efectos logra el poeta con esa irregularidad métrica que acerca el verso a la prosa?
-Cómo logra Cernuda comunicar al poema una sensación de serenidad? Repárese en el ritmo pausado, la ausencia de encabalgamientos, de frases exclamativas o interrogativas -todas las oraciones son enunciativas-, etc.
-¿Y a qué se debe el sentimiento de melancolía que se desprende del poema? Repárese, igualmente, en que la postura de sentirse incomprendido es, en cierta manera, un influjo romántico.

Unos cuerpos son como flores
Unos cuerpos son como flores,
otros como puñales,
otros como cintas de agua;
pero todos, temprano o tarde,
serán quemaduras que en otro cuerpo se agranden,
convirtiendo por virtud del fuego a un piedra en un hombre.

Pero el hombre se agita en todas direcciones,
sueña con libertades, compite con el viento,
hasta que un día la quemadura se borra,
volviendo a ser piedra en el camino de nadie.

Yo, que no soy piedra, sino camino
que cruzan al pasar los pies desnudos,
muero de amor por todos ellos;
les doy mi cuerpo para que lo pisen,
aunque les lleve a una ambición o a una nube,
sin que ninguno comprenda
que ambiciones o nubes
no valen un amor que se entrega.

Luis Cernuda
Los placeres prohibidos. En La realidad y el deseo.

Propusta de actividades (comentario guiado)

-Frente a la actitud incomprensiva de los demás hombres, Cernuda opone -en este poema- su postura de disponibilidad ante el amor. Analizar, a lo largo de las tres partes en que está distribuido el poema, su estructura temática.
-Todo el poema está impregnado de un fuerte sentimiento de melancolía. ¿A qué puede deberse?
-Comentar la eficacia estilística de la sencillez métrica del poema: versos con distinto número de sílabas métricas, ausencia de rima, adecuación del ritmo pausado a los contenidos conceptuales expresados...

Un poema de "Un río, un amor"

El poema que presentamos a continuación forma parte del tercero de los libros que componen La realidad y el deseo: "Un río, un amor"; obra de 1929, adscrita al surrealismo, aunque distante de los excesos del surrealismo francés. El tema de la composición es la lamentación del poeta por su penoso estado espiritual. Y, para articular este tema, el poeta compara su depresiva interioridad -plano real- con el viento -plano evocado-. Dicha composición se extiende por catorce de los quince versos de que consta el poema para, en el quince, recordar, frente a la situación presente de desolación, una situación pasada de alegría, felicidad y dicha, de plenitud vital perdida.

Como el viento
Como el viento a lo largo de la noche,
amor en pena o cuerpo solitario,
toca en vano a los vidrios,
sollozando abandona las esquinas.

O como a veces marcha en la tormenta,
gritando locamente,
con angustia de insomnio,
mientras gira la lluvia delicada.

Sí, como el viento al que un alba le revela
su tristeza errabunda por la tierra,
su tristeza sin llanto,
su fuga sin objeto;

como él mismo extranjero,
como el viento huyo lejos.
Y sin embargo, vine como luz.

Luis Cernuda
Un río, un amor. De La realidad y el deseo.

Propuesta de actividades (comentario guiado)

-Indicar aquellos vocablos que, a lo largo del poema (versos 4, 6-7, 12, 13), le sirven de apoyo a Cernuda para, comparándose con el viento, aludir a su estado anímico de abatimiento.
-La desesperación del poeta -su doliente realidad- alcanza resonancias cósmicas. ¿Qué efectos logra Cernuda con la personificación del viento a lo largo de catorce versos del poema -plano irreal- y la irrupción de la figura humana -plano real: su propio yo- en el último verso?
-El poema está dividido en cuatro estrofas, en las que se combinan versos endecasílabos y heptasílabos -más un dodecasílabo en el verso 9-. Aunque los versos son blancos y no hay rima (salvo en los versos 12-14, con rima asonante e-o), el esquema métrico es perfectamente regular. Comentar la relación existente entre este cierto "clasicismo" en las formas métricas -con algunas leve concesión a las libertades vanguardistas- y la estructura perfectamente cohesionada con que se organiza el contenido del poema.
-El poema, lingüísticamente, está construido sobre una comparación, cuyo plano real no aparece hasta el verso 14: "Como el viento huyo lejos." El poema avanza a ritmo lentísimo, hasta centrar la atención en el yo del poeta, en su interioridad maltratada. Recalcar la importancia de las recurrencias -en los diferentes planos lingüísticos- para lograr este ritmo lento que ayuda a subrayar esa desesperación anímica en la que el poeta se encuentra.
-Comentar la función expresiva de los tiempos verbales y de las estructuras sintácticas de los dos versos con que se cierra el poema: el poeta que, sin embargo, vino de la luz (pasado de alegría), huye ahora como el viento (presente de incertidumbre y angustia): "Como el viento huyo lejos. / Y sin embargo, vine con la luz." (versos 14-15).

Un poema de "Desolación de la quimera"

Peregrino
¿Volver? Vuelva el que tenga,
tras largos años, tras un largo viaje,
cansancio del camino y la codicia
de su tierra, su casa, sus amigos,
del amor que al regreso fiel le espere.

Mas ¿tú? ¿Volver? Regresar no piensas,
sino seguir libre adelante,
disponible por siempre, mozo o viejo,
sin hijo que te busque, como a Ulises,
sin Ítaca que aguarde y sin Penélope.

Sigue, sigue adelante y no regreses,
fiel hasta el fin del camino y tu vida,
no eches de menos un destino más fácil,
tus pies sobre la tierra antes no hollada,
tus ojos frente a lo antes nunca visto.

Luis Cernuda
Desolación de la quimera.

Reflexión final

A la última etapa de Cernuda corresponde "Desolación de la quimera"; y de esta obra elegimos para su lectura el poema titulado "Peregrino", cuyo tema es el desarraigo del exilado. Frente a la nostalgia de la patria perdida -presente en otros exilados como consecuencia de la dictadura franquista-, Cernuda renuncia a volver a España, porque nada ni nadie le esperan en ella. De ahí ese sentimiento de desarraigo y de desvalimiento afectivo que inunda el poema. Pero Cernuda expresa su inequívoco deseo de seguir hacia adelante, sin volver la vista atrás; y, en este sentido, son especialmente significativos los dos versos que cierran el poema, y que insisten -en perfecta estructura paralelística- en esa idea de peregrinaje que da título a la composición:

tus pies   sobre la tierra   antes no hollada
tus ojos   frente a lo   antes nunca visto

Fernando Carratalá Teruel
Doctor en Filología Hispánica. Catedrático de Lengua y Literatura
del IES "Rey Pastor", de Madrid.

 

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