Prodigiosa y singular voz poética que supo desarrollar al tiempo y de forma armoniosa el arte y la acción en un periodo de apertura y renovación en ambos campos, Garcilaso de la Vega es también una presencia simbólica bajo cuya inspiración se han gestado capítulos centrales de nuestra historia cultural. La muestra "Arte y poesía: Amor y guerra en el Renacimiento" pasea desde su obra por la cultura y el arte de toda una época.

Emoción e historia

La Biblioteca Nacional recrea la atmósfera cultural del Renacimiento
a través de la obra poética de Garcilaso de la Vega

Madrid. JULIA FERNÁNDEZ
Fue descrito por Fray Prudencio de Sandoval como el "caballero más hermoso y gallardo de cuantos componían la corte del Emperador de Carlos V (...) con tal distinción y nobleza en su continente y modales que sólo con verle se le juzgaba hombre de elevada  alcurnia  y de ánimo es-

forzado". Entre soldado y cortesano, entre cortesano y poeta, Garcilaso de la Vega representa el ideal máximo de una realización existencial que un hombre del renacimiento podía anhelar: el héroe que cuenta con la valentía y la fuerza para vencer al enemigo y que, al tiempo, está en contacto con las misteriosas fuerzas de la creación artística. "Si Garcilaso volviera/ yo sería su escudero; /qué buen caballero era./...",escribe Rafael Alberti sobre el llamado "príncipe de los poetas españoles".

Aproximación a un tiempo

Esta síntesis del espíritu de la época que refleja la trayectoria vital y la propia obra poética de Garcilaso es la que abre la posibilidad de realizar el paseo por el arte, la ética y la cultura del Renacimiento que estos días propone la Biblioteca Nacional, en Madrid: "Arte y poesía. El amor y la guerra en el Renacimiento". Organizada por la Sociedad Estatal para las Conmemoraciones Culturales, en colaboración con el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, es la celebración de los 500 años del nacimiento del poeta (su fecha natal se fija entre 1498 y 1503) y de su incidencia en la época histórica en que vivió.
El catedrático de literatura José María Díez Borque, comisario de la exposición junto al ex director del Museo del Prado, Fernando Checa, comentaba el sentido de la exposición el día de su apertura: "La muestra celebra a Garcilaso, al reconstruir el imaginario renacentista a partir del poeta. Desde su obra se llega a la cultura, el arte y la ética de toda su época". Y desde su visión del amor y de la heroicidad accedemos a lo más excelso de las emociones humanas.

Soldado enamorado

Un soldado que anhela las más bellas mujeres y que espera de la relación con ellas conseguir las cotas más altas de emoción y belleza es el motor de este recorrido expositivo sobre una época que retornó al ideal clásico de Amor y Belleza pero conservó el afán por dominar territorios y personas. En sus cinco secciones: "Hombre-mujer: Canon de perfección", "El placer de los sentidos", "El amor:omnia vincit amor", "La guerra" y "El Parnaso renacentista español" son representados ferazmente las claves del Renacimiento profano, dentro del marco europeo de renovación y cambio que renovó el perfil del siglo XVI.
Con obras procedentes de numerosas instituciones nacionales y europeas, el recorrido comienza con una serie de desnudos masculinos y femeninos y retratos de damas y caballeros de autores como Rafael, Giulio Romano, Palma el Viejo, Tintoretto y Tiziano, que se presentan junto a objetos como capas masculinas, chapines, vestidos, camisas, colgantes o arquetas...elementos que recrean conjuntamente la imagen ideal que en esta época se tenía del hombre y la mujer.

Vida y placeres

Una segunda aproximación al sentido de la belleza de este periodo es el apartado que aborda "El placer de los sentidos": el oído (la música), el gusto (el banquete) y el olfato (flores y aromas), con espléndidas muestras de estos ejercicios placenteros como instrumentos musicales antiguos, esculturas, el "Libro de música de vihuela" de Diego Pisador...o lienzos de Alberto Durero, Leandro Bassano o Hendrik de Clerk.
Las distintas facetas del amor es el tema que da forma a la tercera sección en donde se pasa revista a las formas y conceptos del amor y a la naturaleza como lugar del amor y la huida. Aquí se exhibe "La carta amorosa" de Françoise Clouet, la serie "Amori" de Paolo Fiamingo y la "Venus recreándose con el Amor y la Música", de Tiziano, entre otras obras pictóricas, además de grabados, esculturas, tapices, manuscritos y libros.
Las mejores esculturas de la exposición se exhiben en la sección dedicada a la guerra: "Retrato de Carlos V" de Leoni Leone y "La caza de Meleagro" de Giovanni Bandini, destacan de entre ellas. Mosquetes, espadas, armaduras, culebrinas, escudos, grabados y tapices sugieren el ambiente y la ética de guerra que impregnó este periodo.
El auténtico amor de Garcilaso, la literatura, ocupa el capítulo final de este recorrido por el renacimiento español: más de medio centenar de libros procedentes, sobre todo, de la Biblioteca Nacional, que nos acercan a los gustos y las lecturas de este periodo histórico. Sus páginas quedan como la memoria de la complejidad de intereses que en este tiempo empezaba a emerger: Biblias, cancioneros, filosofía, literatura, cocina, textos de la épica americana...y los esperanzados versos de un poeta llamado Garcilaso de la Vega.

 

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