Los desafíos del trabajo en la era global

Fernández Enguita participa en el ciclo sobre educación, formación y empleo de la Fundación Santillana
Fernández Enguita momentos antes de comenzar su intervención en el ciclo de conferencias de Santillana. (Foto: Rafael Martínez)
Mariano Fernández Enguita, catedrático de Sociología de la Universidad de Salamanca, aborda los desafíos del trabajo en la era global, dentro del ciclo sobre educación, formación y empleo, englobado a su vez en el ciclo "La educación que queremos" que desarolla la Fundación Santillana.

Madrid. R.C.
Educación, economía y sociedad en España fue el tema central de la conferencia que impartió Mariano Fernández Enguita, dentro del ciclo "La educación que queremos" que, organiza la Fundación Santillana. En esta quinta edición el tema central gira en torno a educación, formación y empleo. En el transcurso de su intervención, este catedrático de Sociología de la Universidad de Salamanca analizó los desafíos del trabajo en la era global.
Para Fernández Enguita, la sociedad del conocimiento no es ya la sociedad escolar, pues "la escolaridad inicial pierde peso en beneficio de la educación permanente y la secuencia escuela-trabajo debe dejar paso a la alternancia entre una y otro".
En su opinión, España ha dado un gran salto en materia de educación, pero "ni se ha puesto todavía a la altura de sus socios (en la UE o en la OCDE) ni los logros educativos están a la altura de las demandas y oportunidades del mundo del trabajo".

Educación-empleo

Según este sociólogo, la correspondencia educación-empleo ha sufrido una curiosa transformación. La educación sigue otorgando ventajas, pero con mucha menos fuerza que antes. Sin embargo, la carencia de educación es una fuente de desventajas.
Por su parte, la formación continua, la ocupacional y otras formas de educación permanente benefician sobre todo a los que ya lo fueron por una buena formación inicial y a los que ya disfrutan de buenas ocupaciones. "Se elige a los elegidos", puntualiza.
"La sociedad de la información, la era global, están preñadas de oportunidades que habremos de saber aprovechar, pero también de riesgos que hemos de prever y prevenir", aclara.
Mientras Fernández Enguita advierte que "vamos a asistir a una polarización creciente del mundo del trabajo, con bolsas de marginación y conflictos grupales", también anticipa que "entre las reacciones contra esto vendrán el segregacionismo de los ricos (revueltas fiscales, recortes en gastos sociales, barrios burbuja) y la marginación (condena a la precariedad, exclusión del trabajo, ghettos residenciales) de los pobres, que a veces los llevará a confrontaciones étnicas, o a revueltas antisistema o simplemente antisociales".

Cohesión social

Este profesor de Sociología anuncia que los viejos mecanismos de cohesión, pensados para la excepcionalidad, quedarán obsoletos ante los nuevos rasgos estructurales. A su juicio, "es esencial arbitrar políticas audaces de integración económica activa, redistribución fiscal y refuerzo de las infraestructuras y servicios públicos, igualdad de oportunidades efectiva y creíble y mantenimiento de la cohesión social".
"Nada de esto es ajeno a la educación", subraya y apuesta por que la escuela, particularmente la escuela obligatoria, debe, por un lado, ofrecer a todos la capacitación inicial para una vida continuada de aprendizaje y adaptación activa al cambio; y, por otro, aportar una experiencia decisiva de igualdad, equidad y solidaridad, una impronta que prepare para aceptar las consecuencias de las propias opciones y asumir una cuota de responsabilidad por los demás, concluye.

 

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