El nivel escolar depende más del ambiente familiar que del gasto en educación

Un informe de Unicef
destaca las diferencias entre
los países de la OCDE
El nivel escolar en 24 países de la OCDE presenta enormes diferencias y la eficacia de los sistemas educativos depende más del ambiente familiar que del gasto estatal, según el informe "Diferencias educativas en países ricos" elaborado por Unicef, que sitúa los mejores resultados en Corea, Japón y Finlandia y los peores en España, Italia, Grecia y Portugal.
El estudio revela que no hay una relación directa entre el gasto nacional por alumno y el éxito escolar. (Foto: Rafael Martínez)

Madrid.
El informe "Diferencias educativas en países ricos", elaborado por Unicef, establece una tabla de efectividad de los sistemas de educación basándose en datos como la capacidad de lectura o aprendizaje de ciencias y matemáticas, según informa Efe.
La lista muestra que los resultados escolares en ciertos países de la OCDE son claramente mejores que en otros y también destaca que alguno con fuerte tradición intelectual, como Alemania, apenas se sitúa en el puesto 19 de 24.
Por ejemplo, un niño escolarizado en Canadá, Finlandia o República de Corea tiene más oportunidades de alcanzar un nivel razonable de instrucción y corre menos riesgos de retraso respecto a la media que otro nacido en Alemania, Dinamarca, Estados Unidos, Grecia o Hungría.
La proporción de menores de 15 años considerados incapaces de efectuar tareas de lectura elementales va de menos del 7% en Corea o Finlandia a más del 20% en Portugal, Grecia, Hungría, Alemania o Suiza, pasando por el 15% de Austria y Francia o el 16% de España.
El porcentaje de alumnos juzgados incapaces de aplicar conocimientos matemáticos elementales es inferior al 10% en Corea o Japón frente al 45% en Portugal, Grecia, España o Italia.

Dificultades para encontrar empleo

El principal problema es que a medida que los menores crecen, las verdaderas consecuencias de estos resultados mediocres aparecen de forma clara y el informe señala las dificultades para las personas sin buen nivel educativo para encontrar un empleo o para saber qué dosis de medicamento dar a un hijo según las instrucciones del embalaje.
Sin embargo, el estudio revela que no hay una relación directa entre el gasto nacional por alumno y el éxito escolar; por ejemplo, la República de Corea, que está en la cabeza de la clasificación, gasta lo mismo que Grecia, que está al final de la lista.
Lo que sí influye es la profesión, nivel de instrucción y estatus económico de los padres. Un caso concreto que señala el estudio es el de Irlanda, donde los niños cuyos padres ejercen una profesión liberal con ingresos elevados, tienen un 90% de posibilidades de llegar a la enseñanza superior, frente al 13% cuyos padres tienen empleos manuales no cualificados.
Pero hay otro dato que indica que no todo depende del medioambiente familiar. Los hijos de madres poco instruidas en Finlandia, Irlanda, Polonia, Islandia, Noruega o Suecia, cuentan con apenas una posibilidad y media menos que el resto de los menores de conseguir los mismos resultados escolares. "Es inaceptable que el estatus social y económico de la familia del niño influya tan profundamente en sus oportunidades de éxito en el colegio", señala el informe.
Elaborado por el centro de investigación Inocenti, de Unicef, el citado estudio establece además una segunda clasificación que ordena a los países según las diferencias existentes entre los malos alumnos y la media, es decir, por el grado de desigualdad entre los escolares.
Los países en los que menos diferencias hay son Finlandia, España, Portugal, y Canadá, mientras que la mayor brecha se da en Bélgica, Nueva Zelanda, Alemania y Estados Unidos.

Desigualdades

Los expertos de Unicef destacan que ningún país presenta resultados completamente satisfactorios y que en todos los países ricos hay amplias desigualdades escolares.
En Finlandia, que es el que tiene menores diferencias, los alumnos con los peores resultados tienen al final de la educación obligatoria unos 3,5 años de retraso en matemáticas sobre la media, mientras que en Bélgica, Alemania o Nueva Zelanda es de unos cinco años.
Otro de los datos que resalta el estudio es que los hijos de inmigrantes están especialmente desfavorecidos en la educación, lo que sucede en países como Austria, Bélgica Dinamarca, Finlandia y Alemania.
Además, esto no depende del número de inmigrantes, ya que países como Australia y Canadá, que tienen una importante proporción, obtienen resultados mucho mejores. En este sentido, el documento señala que "todo país rico debe asegurarse de que los grupos minoritarios que viven en su territorio reciben la ayuda necesaria para que superen sus problemas particulares".
El Fondo de la ONU para la Infancia también insiste en que las medidas para mitigar las desigualdades deben comenzar por cuidados y educación de calidad desde los primeros años de vida del niño. Al respecto, recuerda que muchos niños de los países de la OCDE van a alguna guardería o centro de aprendizaje dos años antes de entrar en los colegios primarios.
Pero la mayoría de las veces estos establecimientos son financiados por fuentes privadas, por lo que sería necesario mayores inversiones públicas para que todos los niños puedan beneficiarse de esta educación temprana.

 

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