Nuevas ideas para comprender la historia evolutiva
de los seres vivos
El museo Cosmocaixa presenta la exposición "Y después fue ¡la forma!", una muestra que ofrece una perspectiva del mundo de los seres vivos analizándolo a partir de las formas geométricas
más abundantes en la naturaleza: esferas, ángulos, hélices, espirales, ondas, fractales, parábolas y hexágonos.
Uno de los objetivos de esta muestra es ilustrar con objetos reales y demostrar con experimentos. Para ello, utiliza cientos de objetos y seres vivos. (Fotos: Rafael Martínez)

Más de 500 piezas ilustran el acercamiento
de los escolares
a los conceptos de forma y función

Madrid. MARGARITA GIRON
En el mundo hay formas necesarias (como la estricta redondez de la Luna o la de una burbuja en una copa de cava), formas vivas (como la de tantos huevos, semillas y frutos) y formas inteligentes (como la forma redonda de una bola de cojinete o de una bombilla). Pero algunas son mucho más frecuentes que otras.
Esta exposición es una recopilación exhaustiva de las diferentes estrategias evolutivas basadas en la adopción de formas funcionales, a través de la cual aprenderemos a relacionar la forma de un animal (o de un órgano) con su eficacia para realizar cierta función.
Para Jorge Wagensberg, director de los Museos de la Ciencia de la Fundación "La Caixa", esta muestra es un reto museográfico porque no utiliza maquetas, ni modelos, ni simulacros, sólo objetos y fenómenos reales. "La historia de la Ciencia –añade- es la historia de las buenas preguntas, no la de sus respuestas. En este sentido, esta exposición provoca el diálogo entre los visitantes".
Entre esas preguntas, cabe destacar algunas en concreto, como ¿Por qué hay tantas esferas, tantas espirales, tantas hélices, tantos hexágonos, tantos fractales? ¿Tienen algo en común objetos tan dispares como el ADN, el zarcillo de una parra o un muelle? Cuando la selección natural favorece una forma aparece la idea de función. Forma y función: he aquí una relación donde buscar buena parte de la comprensión del mundo que nos rodea. La idea de función especifica que formas pasan el filtro de la selección natural y cuáles no, qué formas evolucionan y permanecen y cuales desaparecen y se extinguen.

Formas básicas

En la muestra se identifican ocho formas básicas, correspondientes a ocho funciones principales, que prevalecen en la naturaleza: el círculo genera, porque es la manera de cerrar un volumen con la mínima superficie; la espiral empaqueta, es una buena manera de crecer sin ocupar mucho espacio; la hélice agarra; el hexágono pavimenta, cuando se aprieta un conjunto de círculos para ahorrar espacio resulta un conjunto de hexágonos; la parábola comunica, porque cualquier tipo de recta que llega paralela a su eje, se refleja en la curva pasando por un punto, el foco; el fractal intima, ya que tiende a rellenar el espacio con continuidad, sin interrupciones; el ángulo penetra y concentra; y la onda desplaza, por ello muchos animales se desplazan de forma ondulante.
Las combinaciones de formas no son agregaciones arbitrarias de elementos funcionales. Para sobrevivir a la criba evolutiva no solo se deben combinar formas, sino hacerlo de manera acorde a su función y su medio ambiente.

Cuestión de supervivencia

Algunas correspondencias entre formas y funciones pueden ir contra la supervivencia del individuo vivo. Por ejemplo, un mono de cola arborescente estaría incapacitado para vivir en una selva, ya que se enredaría constantemente con las ramas de los árboles. De igual forma, un felino de dientes esponjosos tendría sus días contados: no sólo no podría morder la carne, sino que los recovecos de sus dientes serían un nido de infecciones. Una tortuga con escamas circulares tampoco viviría mucho tiempo, ya que el espacio entre sus placas serviría de coladero para todo tipo de pequeñas alimañas.
La exposición reúne más de 500 piezas recopiladas después de bucear en todas las disciplinas de las ciencias de la naturaleza, y que sirven para explicar como forma y función son dos características de los seres vivos profundamente conectadas por el desarrollo de la evolución. La selección natural ha actuado a lo largo de miles de millones de años para dar lugar a organismos con combinaciones de forma y función cada vez más complejas.
Esta muestra permanecerá expuesta en Cosmocaixa hasta el verano de 2003, en horario de 10 a 20 horas, de martes a domingo. www.fundacio.lacaixa.es

 

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