La muestra "Universo Gaudí" reúne los referentes ideológicos, culturales y espirituales
de este
artista catalán
¿Qué pilares emocionales e intelectuales sostienen la obra del principal arquitecto español del siglo? ¿Cuánto debe a su propia época y a la comunión con ella? Una indagación sobre estas dos cuestiones es la propuesta de "Universo Gaudí", una muestra sobre la maraña de influencias culturales y espirituales que pudieron ser los pilares de su genial creación.

Los orígenes de una creación

Madrid. JULIA FERNANDEZ
La mixtificación de la figura de Anto- ni Gaudí ha llevado a una imagen solitaria de un genio de la arquitec- tura y el diseño de la Barcelona finisecular. Una personalidad que misteriosamente se  genera en  la mo-


Dos imágenes de la
muestra exhibida en el Museo Centro
de Arte Reina Sofía .

desta atmósfera precedente a las revulsivas corrientes culturales en Europa de comienzos del siglo XX. Gaudí como un milagro de expresión humana, especialmente en el hacer arquitectónico. Y, también, el factor que desencadena los fenómenos que nunca habían sido larvados.
La leyenda que su obra representa ha contribuido sin duda a este dibujo de ser atemporal y sin referentes: formas que son dibujadas sobre el espacio, sostenidas aparentemente por la voluntad caprichosa de un genio...arquitecto. Y es en esta última palabra donde comienza la auténtica verdad de Antoni Gaudí, uno de los mayores científicos del siglo XIX y principios del XX que avanzó en la formal arquitectura de su época creando posibilidades técnicas impensables en décadas anteriores: su creatividad, aparentemente tan urdida bajo el dominio exclusivo de la imaginación, cuenta con el soporte de una dedicación extraordinaria al conocimiento de los aspectos más teóricos de su oficio arquitectónico.

Espléndida memoria

Arte versus Técnica, y...suma de influencias de una época vivida y asimilada en lo cultural, ideológico y espiritual. Una memoria compleja y rica que recoge estos días la muestra exhibida en el Museo Centro de Arte Reina Sofía, en coproducción con el Centre de Cultura Contemporánia de Barcelona y bajo patrocinio de Repsol-YPF. Una inmersión en el "Universo Gaudí" que es al tiempo una llamada a la reflexión sobre el humus que puede generar la sorprendente aparición de un genio.
Organizada en tres secciones y con más de cuatrocientas piezas en su haber, este sugerente recorrido da comienzo en Las cosas vistas, una sección centrada en el momento cultural y artístico vigente durante los años de formación de Gaudí. De los dibujos de su época de estudiante en la recién inaugurada escuela de Arquitectura de Barcelona a los referentes que modelaron su mentalidad de artista, como el medievalismo, John Ruskin, los prerrafaelistas, el movimiento Arts&Crafts, Wagner, el Simbolismo , Fortuny y otros orientalistas, sin olvidar las grandes obras de arquitectura monumental en las que Gaudí puso atención durante su juventud, como la Opera de Garnier en parís o las Exposiciones Universales de 1889 y 1900 que tuvieron lugar en esa misma ciudad.

Síntesis artística

La segunda sección de la muestra está dedicada a la obra de Gaudí desde la perspectiva de lo que fue "su proyecto" en términos profundos: la síntesis de arte y arquitectura como interpretación de la idea de arte total. El lugar esencial de este apartado es el taller de Gaudí, situado debajo mismo de la Sagrada Familia, y el tema central, la explicación de los métodos y procesos creativos de su trabajo en relación con otros talleres. Las fotografías demuestran que su taller era un lugar atípico para un arquitecto, siendo más parecido al lugar de trabajo de un escultor.

Especial maestría

Bajo el título La fortuna, se recogen por último los diferentes registros de la presencia de Gaudí en el arte y la arquitectura contemporáneos. Su reconocimiento por los arquitectos expresionistas alemanes; la admiración que causó entre los surrealistas por el valor crítico y aspecto inquietante de sus edificios; la acogida entre los arquitectos racionalistas de sus técnicas constructivas y la lógica geométrica de sus estructuras; y la recepción internacional de su figuraq y obra en revistas y exposiciones internacionales, como la primera exposición dedicada a su obra en París, en 1910, y la que se celebró en el MOMA de Nueva York, en 1956, de carácter monográfico, que fue su consagración internacional como uno de los grandes maestros de la arquitectura moderna.

 

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