En el presente artículo, que prolonga y complementa el publicado en el número anterior, el autor, sin abandonar el ámbito de los materiales de apoyo didáctico en el área de la Literatura para adolescentes, plantea una serie de sugerencias para la elaboración y aplicación de una guía didáctica de lectura de una obra clásica y aboga por la proyección del estilo personal del docente en los avatares del citado proceso didáctico.

Literatura para adolescentes: los materiales de apoyo didáctico (2)

Fernando Carratalá Teruel
Catedrático de Lengua Española y Literatura en el IES
"Rey Pastor", de Madrid

UESTO   que    entendemos    la

"Guía didáctica de lectura" de un texto literario como un instrumento de trabajo flexible que posibilite, en gran medida, la proyección del estilo personal del profesor en la dirección y orientación del aprendizaje de sus alumnos, consideramos que es él quien debe completar la válida oferta editorial de este tipo de materiales con el esfuerzo personal que requiere la propia reelaboración de dichos materiales; pues, a fin de cuentas, es el profesor el que mejor conoce tanto el texto literario que pone a disposición de sus alumnos, como la idiosincrasia de esos mismos alumnos, por exigencias de su competencia y responsabilidad profesional.
A continuación esbozamos las partes que, a nuestro juicio, constituyen la "Guía personal de lectura" -para uso docente- de un texto literario; sin prejuzgar la bondad de otras formas distintas de organizar los materiales que podrían igualmente constituirla, y de las que el mundo editorial ofrece abundantes ejemplos.

Introducción, que ampliará la que figura en el "Libro de lectura del alumno" con otras informaciones que sirvan para actualizar los conocimientos del profesor sobre el contexto del texto. Por contexto del texto entendemos su "entorno de situación", es decir, el marco histórico, cultural o de cualquier otra índole en el que se insertan el texto y el autor del mismo. Y es que no debe olvidarse que las características peculiares que en cada caso definen una determinada creación literaria dependen del contexto histórico-social en que se produce y su autor se desenvuelve; y si se quiere llegar a una interpretación satisfactoria de dicha obra literaria, habrá que entenderla inmersa en esas coordenadas histórico-sociales. En este sentido, resulta indispensable hacer alusión, al menos, a los siguientes aspectos:
- Localización del texto en relación con su autor y con el lugar que ocupa en el conjunto de su obra. (Epígrafe: El autor y su obra).
- Determinación de dónde y cuándo fue escrito el texto. Conviene insistir en el hecho de que, en muchas ocasiones, y para valorar adecuadamente la trascendencia, actualidad y vigencia de las ideas de un texto, hay que considerar la "distancia espacio-temporal" que separa al autor del lector). (Epígrafe: Marco espacio-temporal).

Resumen general del contenido de la obra, que proporcionará, así, una visión de conjunto del argumento y de su intencionalidad. Dicho resumen implica un conocimiento previo del plan ideológico del texto y del pensamiento de su autor, así como de las referencias culturales que emergen del texto (información histórica, artística, literaria, científica, filosófica, política, religiosa, moral o de cualquier otra índole). A este resumen general seguirán tantos resúmenes parciales cuantas partes -capítulos, actos, etc.- presente la obra, en un intento de abordar todos los aspectos fundamentales de su trama. (Recordemos, por ejemplo, que Fernando de Rojas, en la confluencia de los siglos XV y XVI, organizó de esta manera La Celestina, obra que tanto influyó en la novela y en el teatro posteriores).

Comentario de la obra

Aún cuando cada comentarista afronte de una manera estrictamente personal su interpretación de la obra en cuestión, pensamos que habría que hacer una referencia obligada, al menos, a los siguientes aspectos:
- Análisis de las ideas del autor, a la luz de las corrientes o movimientos culturales o ideológicos de su época, y en relación con otros autores y/o épocas. Este análisis se efectuará con precisión -o sea, sin vaguedades ni digresiones retóricas-; recalcando la "carga ideológica" del mensaje cuando resulte procedente, pero sin adoptar postura dogmáticas; buscando ofrecer planteamientos originales -dentro de ciertos límites- tanto en la selección de las ideas como en la manera de presentarlas.
- Trascendencia y actualidad de la obra, con independencia de la distancia espacio-temporal que separa al autor del lector.
- Vigencia del libro, por su conexión con la realidad inmediata de los adolescentes, con el "entorno" en que se desenvuelven.
- Principales valores presentes en el libro -para, en su caso, confrontarlos con la propia escala de valores-, y que pueden, en alguna medida, contribuir a la maduración emocional de los adolescentes. Puesto que los valores abarcan todos los ámbitos de la vida humana, y para poderlos clasificar con facilidad, proponemos cuatro grandes grupos en los que cualquier valor puede ser incluido: valores que favorecen las relaciones humanas -respeto mutuo, tolerancia...-, valores que nos ayudan a ser responsables -solidaridad, ayuda desinteresada...-, valores que enriquecen nuestra vida interior -fuerza de voluntad, sinceridad...-, y valores que nos permiten pensar y vivir de forma libre, original y creativa -iniciativa, búsqueda de soluciones para afrontar problemas...-.
- Análisis del dominio lingüístico del autor, exhibido a través no sólo del lenguaje empleado, sino también de la forma en que se acomoda al contenido del texto; y con la intención última de contribuir a que los adolescentes perfeccionen -ampliándolas y enriqueciéndolas- sus capacidades verbales. Y de entre los muchos aspectos que conforman el entramado lingüístico de un texto, hay dos que pueden ayudar a caracterizar el modo de emplear el lenguaje y, en consecuencia, el estilo propio de su autor -o, dicho de otra manera, ese "carácter especial" que, en cuanto al modo de expresar las ideas, da un autor a sus escritos-: el léxico y la estructura sintáctica. Con respecto al léxico, y siempre con ejemplos extraídos del propio texto, se podrían tomar en consideración algunos de los siguientes aspectos que, desde luego, sirven para poner de manifiesto el conocimiento y dominio que de las palabras y "usos idiomáticos" tiene el autor: riqueza y variedad, propiedad, precisión, corrección (o, por el contrario, pobreza y monotonía, impropiedad e incorrección); predominio del valor denotativo o connotativo del significado de los vocablos (y, en especial, de los adjetivos): objetividad y rigor, frente a subjetivismo y afectividad. Y en relación con la estructura sintáctica, la valoración crítica puede referirse, entre otros, a los siguientes aspectos: corrección sintáctica, frente a incorrecciones en la construcción de las oraciones (tales como desajustes en las concordancias -anacolutos-, frases inconclusas, vulgarismos morfosintácticos...); variedad de nexos y frases -lo que implica viveza expresiva-, frente a monotonía; tipo de construcciones sintácticas dominantes: predominio de la construcción "paratáctica" (abundancia de oraciones coordinadas y yuxtapuestas, que contribuyen a la sencillez del estilo); o de la construcción "hipotáctica" (con oraciones dependientes las unas de las otras, en cuyo caso el estilo se vuelve retórico). Finalmente, y con respecto a la adecuación de la sintaxis al contenido expresado, podría determinarse la presencia de una sintaxis ágil y rápida, con predominio de elementos autónomos -sustantivos y verbos, oraciones independientes-; o de una sintaxis lenta y retardataria, con predominio de elementos no autónomos -adjetivos y adverbios, subordinación-, de reiteraciones constantes, de comparaciones, etc.

Propuestas de trabajo. La sugerencia de actividades ha de servir para que los alumnos profundicen, por sí mismos, en la obra que leen; pero, también, para facilitar la programación del trabajo en el aula por parte del profesor. Estas propuestas didácticas han de estar encaminadas a situar a los alumnos, a partir de la lectura de la obra de referencia, en la realidad en la que se desenvuelven, trasladando, en la medida de lo posible, la "ficción literaria" -en particular si las obras entran de lleno en la tendencia llamada "social-realismo"- a su entorno y circunstancias vitales concretos -lo que, sin duda, facilitará el aprendizaje por transferencia-. Y perseguirán, además, no sólo la mejora de sus niveles de comprensión y de expresión, sino -y acaso especialmente- el fomento de esa "conciencia de lector" que resulta indispensable para ir conformando el propio gusto que ha de permitir acceder voluntariamente a la lectura de los mejores libros. Y, en cualquier caso, las actividades deberán fomentar y estimular la creatividad, presentar un marcado carácter lúdico -compatible con el rigor científico-, y adoptar aquella forma de expresión -oral, escrita, plástica, dinámica, simbólica- que, en cada caso, pudiera resultar más atractiva para los alumnos que deben realizarlas. Y aunque resulte trivial recordarlo, la presentación de esta propuesta de actividades se llevará a cabo en un lenguaje que esté en consonancia con el nivel de comprensión de los alumnos -y no solo de los profesores- a quienes va destinada, de manera que su posible "complejidad" no supere la capacidad efectiva de aprendizaje de aquellos. En este sentido, en la redacción aquellas se sacrificará el lucimiento personal en beneficio de la eficacia didáctica, y se evitará cuidadosamente la exhibición de los conocimientos del docente -que se dan por supuestos-, las disquisiciones filológicas o cualesquiera otras tentaciones eruditas.

Filmografía de la obra

La influencia que el cine y la televisión tienen en la difusión de ciertas obras literarias es incuestionable. Baste recordar el éxito cinematográfico de la adaptación de la obra de Umberto Eco El nombre de la rosa; o la gran aceptación que tuvo la versión para televisión de Cañas y barro -que "puso de moda", hace algunos años, al novelista valenciano Vicente Blasco Ibáñez, hasta tales extremos que aumentaron las ventas de algunos de sus títulos más conocidos, y hasta desconocidos del gran público, como es el caso de la novela La araña negra. Asimismo, Gabriel Miró fue descubierto por muchos españoles a partir del éxito televisivo de su novela El obispo leproso. Y algunos títulos de Gonzalo Torrente Ballester se incorporaron a muchas incipientes "bibliotecas caseras" a partir de -o mejor dicho, con motivo de- otro éxito televisivo: Los gozos y las sombras; y muy celebrada fue, en su día, la película basada en su novela -publicada por la editorial Planeta- Crónica del rey pasmado. Por lo tanto, y dada la implantación que los medios audiovisuales han logrado en el ámbito educativo y el frecuente empleo que de ellos hace el profesorado en el aula, convendría ofrecer a los alumnos -en el caso de que la obra literaria que se pone a su disposición, para su lectura, contara con la correspondiente adaptación cinematográfica- la proyección de dicha película, una vez que hayan leído el libro en cuestión; proyección a la que seguirá un debate dirigido para el que será necesario la concienzuda preparación del correspondiente guión. Proponemos esta experiencia con dos obras: la comedia de Lope de Vega El perro del hortelano, publicada por Castalia -en la colección Castalia Prima, núm. 9-, y llevada al cine, gran éxito artístico, por la directora Pilar Miró; y la célebre novela de S.E. Hinton Rebeldes -The outsiders-, publicada por Alfaguara -en la colección Juvenil Alfaguara-, y que el talento de Francis F. Coppola convirtió en imágenes proyectables. Sugerimos que, tras la asistencia a la proyección -por ejemplo- de la película de Coppola, los alumnos participen en un debate, conducido por su profesor, que gire en torno a la delincuencia juvenil.

Otras informaciones "para saber más y mejor". De acuerdo con la naturaleza de la obra, y su mayor o menor significación histórica, habría que suministrar elementos de trabajo tan variados como los siguientes:
- Documentos de época -históricos, literarios, periodísticos, plásticos, etc.- que puedan situar al lector en el contexto en que la obra se produjo.
- Juicio de la crítica: Síntesis de las principales interpretaciones críticas acerca de la obra en cuestión, que gocen del prestigio que les confiere la autoridad de sus autores.
- Glosario de términos técnicos convenientemente explicados, si la obra exige por parte del lector el conocimiento de un léxico especializado.
- Ilustraciones proyectables -transparencias para retroproyector- o CDROM que acompaña al libro, y que ayudan a la correcta interpretación del texto: mapas, reproducción de objetos "de época" que han perdido vigencia en el contexto histórico en que se encuentra el lector, etc.

El comentario de texto. Seleccionado un breve fragmento de la obra en cuestión -de extensión no inferior a 40 líneas ni superior a 100- que resulte especialmente atrayente por sus valores artísticos y formativos, se ofrecerá un comentario literario del mismo, que en ningún caso servirá de pretexto para una exhibición erudita del comentarista de turno. Antes por el contrario, la sencillez del comentario -resultado de una meditación personal del comentarista, ajena a preocupaciones metodológicas- servirá de punto de partida para reflexiones individuales más profundas, que los alumnos llevarán a cabo comentando otro fragmento de la obra, de similares características; reflexiones que perseguirán la estimulación de su sensibilidad, con objeto de despertar en ellos el interés por la dimensión estética del texto literario. En el caso de que el comentario incluya juicios críticos, convendría que dichas valoraciones subjetivas se efectuaran con un cierto grado de eclecticismo, sin adoptar posturas dogmáticas; y habrán de estar fundamentadas con lógica y coherencia, y poner de manifiesto el nivel de madurez intelectual y humana alcanzado por los alumnos; porque sólo de esta manera el ejercicio de la capacidad crítica se convierte en un factor de enriquecimiento personal.

Bibliografía. Las referencias bibliográficas relativas a las principales creaciones literarias del autor del que se ha seleccionado una obra para su lectura por los alumnos -obras publicadas en España, con indicación de la editorial y de la fecha de edición; y de las que conviene ofrecer una sinopsis argumental- tienen por objeto facilitar los títulos más representativos de dicho autor, así como una mínima información sobre los mismos, para estimular, así, la lectura de algunos de ellos por parte de los alumnos más interesados. Por otra parte, los profesores deben tener acceso a los últimos estudios de la obra en cuestión -y a aquellos otros de mayor antigüedad que gocen de justa fama por su valor científico y didáctico- para, en caso de necesidad, ampliar y actualizar su acervo de conocimientos al respecto.

 

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