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"Guía
didáctica de lectura" de un texto literario como un instrumento
de trabajo flexible que posibilite, en gran medida, la proyección
del estilo personal del profesor en la dirección y orientación
del aprendizaje de sus alumnos, consideramos que es él quien debe
completar la válida oferta editorial de este tipo de materiales
con el esfuerzo personal que requiere la propia reelaboración de
dichos materiales; pues, a fin de cuentas, es el profesor el que mejor
conoce tanto el texto literario que pone a disposición de sus alumnos,
como la idiosincrasia de esos mismos alumnos, por exigencias de su competencia
y responsabilidad profesional.
A continuación
esbozamos las partes que, a nuestro juicio, constituyen la "Guía
personal de lectura" -para uso docente- de un texto literario;
sin prejuzgar la bondad de otras formas distintas de organizar los materiales
que podrían igualmente constituirla, y de las que el mundo editorial
ofrece abundantes ejemplos.
Introducción,
que ampliará la que figura en el "Libro de lectura del alumno"
con otras informaciones que sirvan para actualizar los conocimientos
del profesor sobre el contexto del texto. Por contexto del texto
entendemos su "entorno de situación", es decir, el marco
histórico, cultural o de cualquier otra índole en el que
se insertan el texto y el autor del mismo. Y es que no debe olvidarse
que las características peculiares que en cada caso definen una
determinada creación literaria dependen del contexto histórico-social
en que se produce y su autor se desenvuelve; y si se quiere llegar a una
interpretación satisfactoria de dicha obra literaria, habrá
que entenderla inmersa en esas coordenadas histórico-sociales.
En este sentido, resulta indispensable hacer alusión, al menos,
a los siguientes aspectos:
- Localización del texto en relación con su autor y con
el lugar que ocupa en el conjunto de su obra. (Epígrafe: El
autor y su obra).
- Determinación de dónde y cuándo fue escrito el
texto. Conviene insistir en el hecho de que, en muchas ocasiones, y para
valorar adecuadamente la trascendencia, actualidad y vigencia de las ideas
de un texto, hay que considerar la "distancia espacio-temporal"
que separa al autor del lector). (Epígrafe: Marco espacio-temporal).
Resumen
general del contenido de la obra, que proporcionará,
así, una visión de conjunto del argumento y de su intencionalidad.
Dicho resumen implica un conocimiento previo del plan ideológico
del texto y del pensamiento de su autor, así como de las referencias
culturales que emergen del texto (información histórica,
artística, literaria, científica, filosófica, política,
religiosa, moral o de cualquier otra índole). A este resumen
general seguirán tantos resúmenes parciales cuantas
partes -capítulos, actos, etc.- presente la obra, en un intento
de abordar todos los aspectos fundamentales de su trama. (Recordemos,
por ejemplo, que Fernando de Rojas, en la confluencia de los siglos XV
y XVI, organizó de esta manera La Celestina, obra que tanto
influyó en la novela y en el teatro posteriores).
Comentario
de la obra
Aún
cuando cada comentarista afronte de una manera estrictamente personal
su interpretación de la obra en cuestión, pensamos que habría
que hacer una referencia obligada, al menos, a los siguientes aspectos:
- Análisis
de las ideas del autor, a la luz de las corrientes o movimientos culturales
o ideológicos de su época, y en relación con otros
autores y/o épocas. Este análisis se efectuará con
precisión -o sea, sin vaguedades ni digresiones retóricas-;
recalcando la "carga ideológica" del mensaje cuando resulte
procedente, pero sin adoptar postura dogmáticas; buscando ofrecer
planteamientos originales -dentro de ciertos límites- tanto en
la selección de las ideas como en la manera de presentarlas.
- Trascendencia
y actualidad de la obra, con independencia de la distancia espacio-temporal
que separa al autor del lector.
- Vigencia
del libro, por su conexión con la realidad inmediata de los
adolescentes, con el "entorno" en que se desenvuelven.
- Principales
valores presentes en el libro -para, en su caso, confrontarlos con
la propia escala de valores-, y que pueden, en alguna medida, contribuir
a la maduración emocional de los adolescentes. Puesto que los valores
abarcan todos los ámbitos de la vida humana, y para poderlos clasificar
con facilidad, proponemos cuatro grandes grupos en los que cualquier valor
puede ser incluido: valores que favorecen las relaciones humanas
-respeto mutuo, tolerancia...-, valores que nos ayudan a ser responsables
-solidaridad, ayuda desinteresada...-, valores que enriquecen nuestra
vida interior -fuerza de voluntad, sinceridad...-, y valores que
nos permiten pensar y vivir de forma libre, original y creativa -iniciativa,
búsqueda de soluciones para afrontar problemas...-.
- Análisis
del dominio lingüístico del autor, exhibido a través
no sólo del lenguaje empleado, sino también de la forma
en que se acomoda al contenido del texto; y con la intención
última de contribuir a que los adolescentes perfeccionen -ampliándolas
y enriqueciéndolas- sus capacidades verbales. Y de entre los muchos
aspectos que conforman el entramado lingüístico de un texto,
hay dos que pueden ayudar a caracterizar el modo de emplear el lenguaje
y, en consecuencia, el estilo propio de su autor -o, dicho de otra manera,
ese "carácter especial" que, en cuanto al modo de
expresar las ideas, da un autor a sus escritos-: el léxico
y la estructura sintáctica. Con respecto al léxico,
y siempre con ejemplos extraídos del propio texto, se podrían
tomar en consideración algunos de los siguientes aspectos
que, desde luego, sirven para poner de manifiesto el conocimiento y dominio
que de las palabras y "usos idiomáticos" tiene el autor:
riqueza y variedad, propiedad, precisión, corrección (o,
por el contrario, pobreza y monotonía, impropiedad e incorrección);
predominio del valor denotativo o connotativo del significado de los vocablos
(y, en especial, de los adjetivos): objetividad y rigor, frente a subjetivismo
y afectividad. Y en relación con la estructura sintáctica,
la valoración crítica puede referirse, entre otros, a los
siguientes aspectos: corrección sintáctica, frente a incorrecciones
en la construcción de las oraciones (tales como desajustes en las
concordancias -anacolutos-, frases inconclusas, vulgarismos morfosintácticos...);
variedad de nexos y frases -lo que implica viveza expresiva-, frente a
monotonía; tipo de construcciones sintácticas dominantes:
predominio de la construcción "paratáctica" (abundancia
de oraciones coordinadas y yuxtapuestas, que contribuyen a la sencillez
del estilo); o de la construcción "hipotáctica"
(con oraciones dependientes las unas de las otras, en cuyo caso el estilo
se vuelve retórico). Finalmente, y con respecto a la adecuación
de la sintaxis al contenido expresado, podría determinarse
la presencia de una sintaxis ágil y rápida, con predominio
de elementos autónomos -sustantivos y verbos, oraciones independientes-;
o de una sintaxis lenta y retardataria, con predominio de elementos no
autónomos -adjetivos y adverbios, subordinación-, de reiteraciones
constantes, de comparaciones, etc.
Propuestas
de trabajo. La sugerencia de actividades ha de servir para
que los alumnos profundicen, por sí mismos, en la obra que leen;
pero, también, para facilitar la programación del trabajo
en el aula por parte del profesor. Estas propuestas didácticas
han de estar encaminadas a situar a los alumnos, a partir de la lectura
de la obra de referencia, en la realidad en la que se desenvuelven, trasladando,
en la medida de lo posible, la "ficción literaria" -en
particular si las obras entran de lleno en la tendencia llamada "social-realismo"-
a su entorno y circunstancias vitales concretos -lo que, sin duda, facilitará
el aprendizaje por transferencia-. Y perseguirán, además,
no sólo la mejora de sus niveles de comprensión y de expresión,
sino -y acaso especialmente- el fomento de esa "conciencia de lector"
que resulta indispensable para ir conformando el propio gusto que ha de
permitir acceder voluntariamente a la lectura de los mejores libros. Y,
en cualquier caso, las actividades deberán fomentar y estimular
la creatividad, presentar un marcado carácter lúdico -compatible
con el rigor científico-, y adoptar aquella forma de expresión
-oral, escrita, plástica, dinámica, simbólica- que,
en cada caso, pudiera resultar más atractiva para los alumnos que
deben realizarlas. Y aunque resulte trivial recordarlo, la presentación
de esta propuesta de actividades se llevará a cabo en un lenguaje
que esté en consonancia con el nivel de comprensión de los
alumnos -y no solo de los profesores- a quienes va destinada, de manera
que su posible "complejidad" no supere la capacidad efectiva
de aprendizaje de aquellos. En este sentido, en la redacción aquellas
se sacrificará el lucimiento personal en beneficio de la eficacia
didáctica, y se evitará cuidadosamente la exhibición
de los conocimientos del docente -que se dan por supuestos-, las disquisiciones
filológicas o cualesquiera otras tentaciones eruditas.
Filmografía
de la obra
La
influencia que el cine y la televisión tienen en la difusión
de ciertas obras literarias es incuestionable. Baste recordar el éxito
cinematográfico de la adaptación de la obra de Umberto Eco
El nombre de la rosa; o la gran aceptación que tuvo la versión
para televisión de Cañas y barro -que "puso
de moda", hace algunos años, al novelista valenciano Vicente
Blasco Ibáñez, hasta tales extremos que aumentaron las ventas
de algunos de sus títulos más conocidos, y hasta desconocidos
del gran público, como es el caso de la novela La araña
negra. Asimismo, Gabriel Miró fue descubierto por muchos españoles
a partir del éxito televisivo de su novela El obispo leproso.
Y algunos títulos de Gonzalo Torrente Ballester se incorporaron
a muchas incipientes "bibliotecas caseras" a partir de -o mejor
dicho, con motivo de- otro éxito televisivo: Los gozos y las
sombras; y muy celebrada fue, en su día, la película
basada en su novela -publicada por la editorial Planeta- Crónica
del rey pasmado. Por lo tanto, y dada la implantación que los
medios audiovisuales han logrado en el ámbito educativo y el frecuente
empleo que de ellos hace el profesorado en el aula, convendría
ofrecer a los alumnos -en el caso de que la obra literaria que se pone
a su disposición, para su lectura, contara con la correspondiente
adaptación cinematográfica- la proyección de dicha
película, una vez que hayan leído el libro en cuestión;
proyección a la que seguirá un debate dirigido para el que
será necesario la concienzuda preparación del correspondiente
guión. Proponemos esta experiencia con dos obras: la comedia de
Lope de Vega El perro del hortelano, publicada por Castalia -en
la colección Castalia Prima, núm. 9-, y llevada al cine,
gran éxito artístico, por la directora Pilar Miró;
y la célebre novela de S.E. Hinton Rebeldes -The outsiders-,
publicada por Alfaguara -en la colección Juvenil Alfaguara-, y
que el talento de Francis F. Coppola convirtió en imágenes
proyectables. Sugerimos que, tras la asistencia a la proyección
-por ejemplo- de la película de Coppola, los alumnos participen
en un debate, conducido por su profesor, que gire en torno a la delincuencia
juvenil.
Otras
informaciones "para saber más y mejor". De
acuerdo con la naturaleza de la obra, y su mayor o menor significación
histórica, habría que suministrar elementos de trabajo tan
variados como los siguientes:
- Documentos
de época -históricos, literarios, periodísticos,
plásticos, etc.- que puedan situar al lector en el contexto en
que la obra se produjo.
- Juicio
de la crítica: Síntesis de las principales interpretaciones
críticas acerca de la obra en cuestión, que gocen del prestigio
que les confiere la autoridad de sus autores.
- Glosario
de términos técnicos convenientemente explicados, si
la obra exige por parte del lector el conocimiento de un léxico
especializado.
- Ilustraciones
proyectables -transparencias para retroproyector- o CDROM que acompaña
al libro, y que ayudan a la correcta interpretación del texto:
mapas, reproducción de objetos "de época" que
han perdido vigencia en el contexto histórico en que se encuentra
el lector, etc.
El
comentario de texto. Seleccionado un breve fragmento de la
obra en cuestión -de extensión no inferior a 40 líneas
ni superior a 100- que resulte especialmente atrayente por sus valores
artísticos y formativos, se ofrecerá un comentario literario
del mismo, que en ningún caso servirá de pretexto para una
exhibición erudita del comentarista de turno. Antes por el contrario,
la sencillez del comentario -resultado de una meditación personal
del comentarista, ajena a preocupaciones metodológicas- servirá
de punto de partida para reflexiones individuales más profundas,
que los alumnos llevarán a cabo comentando otro fragmento de la
obra, de similares características; reflexiones que perseguirán
la estimulación de su sensibilidad, con objeto de despertar en
ellos el interés por la dimensión estética del texto
literario. En el caso de que el comentario incluya juicios críticos,
convendría que dichas valoraciones subjetivas se efectuaran con
un cierto grado de eclecticismo, sin adoptar posturas dogmáticas;
y habrán de estar fundamentadas con lógica y coherencia,
y poner de manifiesto el nivel de madurez intelectual y humana alcanzado
por los alumnos; porque sólo de esta manera el ejercicio de la
capacidad crítica se convierte en un factor de enriquecimiento
personal.
Bibliografía.
Las referencias bibliográficas relativas a las principales creaciones
literarias del autor del que se ha seleccionado una obra para su lectura
por los alumnos -obras publicadas en España, con indicación
de la editorial y de la fecha de edición; y de las que conviene
ofrecer una sinopsis argumental- tienen por objeto facilitar los títulos
más representativos de dicho autor, así como una mínima
información sobre los mismos, para estimular, así, la lectura
de algunos de ellos por parte de los alumnos más interesados. Por
otra parte, los profesores deben tener acceso a los últimos estudios
de la obra en cuestión -y a aquellos otros de mayor antigüedad
que gocen de justa fama por su valor científico y didáctico-
para, en caso de necesidad, ampliar y actualizar su acervo de conocimientos
al respecto.
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