La comunidad educativa sigue dividida ante la convocatoria de huelga

Partidarios y detractores de la Ley de Calidad se ratifican en sus posturas e intercambian acusaciones mutuas
Los sindicatos, asociaciones de padres y de alumnos, y los movimientos de renovación pedagógica que han convocado huelga
en la enseñanza para el día 29 han reiterado su rechazo a la Ley de Calidad. Paralelamente, las restantes organizaciones y las patronales de la enseñanza privada han insistido en su apoyo al Ministerio y
han afirmado que el conflicto sólo obedece a motivaciones políticas.

Madrid. G. A.
Los representantes de sindicatos de profesores de (CC.OO, CGT, CIG, UGT y STEs), de organizaciones estudiantiles (CANAE, FAEST y SE), de movimientos de renovación pedagógica (MCEP y MPRS), y de las asociaciones de padres integradas en la CEAPA, han reiterado una vez más su "rechazo rotundo a la mal llamada Ley de Calidad de Pilar del Castillo y del PP", y han confirmado la convocatoria de una huelga general en la enseñanza para el 29 de octubre. Todos ellos esperan una "participación masiva" en dicho paro y en las manifestaciones convocadas para el mismo día en las capitales de provincia, y han anunciado nuevas concentraciones para el 14 de noviembre (el 19 en Barcelona).
También han manifestado su "estupor" por la "falta de democracia" que supone tener que debatir y votar en el Congreso más de 1.000 enmiendas al proyecto de Ley en sólo día y medio lo que, en su opinión, "demuestra que el Gobierno quiere reírse de la voluntad popular que se expresa a través del Parlamento". Y han afirmado que las enmiendas presentadas por el Grupo Popular endurecen aún más el texto inicial, ya que implican que la Educación Infantil pierda carácter educativo, que sean los propios centros los que elijan los itinerarios que van a impartir, que las actividades de formación del profesorado no se puedan realizar en horario lectivo, y que los directores dejen de ser representantes de los centros para convertirse en "comisarios políticos" del Ministerio.

Demanda de los STEs

Han afirmado asimismo que "la ministra pretende enturbiar el ambiente de participación" en todas estas movilizaciones con el envío de correos electrónicos a los profesores, contando "mentirillas" sobre las competencias de los claustros y su participación en la elección de los directores. Han añadido que la mayoría de las organizaciones que apoyan la Ley no tienen ninguna implantación mientras que otras sólo representan, como máximo, al 20% de los docentes. Y han pedido a Pilar del Castillo que dimita, "porque según las encuestas del CIS es la ministra peor valorada". Además, la Confederación de STEs ha interpuesto una demanda ante la Sala de lo Social de la Audiencia Nacional "por conflicto colectivo" contra el MECD, por no negociar en la Mesa Sectorial de Educación los aspectos de la Ley referidos al profesorado.

Apoyos

Por el contrario, las 39 organizaciones que apoyan abiertamente la Ley de Calidad han ratificado dicho respaldo y su postura en contra de la huelga, "que ha sido convocada en la enseñanza pero diseñada desde sectores más amplios con un carácter meramente político, y desde intereses partidistas". Entre ellas figuran los sindicatos ANPE, CSI-CSIF, FSIE y USO, asociaciones de padres entre las que destaca la CONCAPA, las patronales ACADE, ANCEE, CECE y Educación y Gestión, la FERE, el Colegio de Doctores y Licenciados de Madrid, y diversas asociaciones profesionales.
Consideran que el proyecto de Ley es mejorable, pero creen que establece medidas para mejorar las condiciones laborales del profesorado y solucionar las carencias del actual sistema educativo. Dicen que la Ley contribuirá a estimular "la motivación, la ilusión, el trabajo y el esfuerzo en las aulas", y a "optimizar los recursos educativos". Manifiestan su apoyo "a la escuela pública en estos momentos en los que su deterioro es manifiesto, y a la escolarización de sectores con necesidades educativas especiales". Y niegan que se intente favorecer a la enseñanza privada. Por todo ello no apoyan "una huelga cuyos objetivos no son coherentes con las necesidades del sistema educativo".

 

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