La influencia de Velázquez, Kandinsky o Gaugin se reconoce en algunas de estas obras . (Fotos: Rafael Martínez)
Las más populares obras de artistas clásicos y vanguardistas protagonizan pinturas, esculturas o collages, realizadas por escolares de Educación Infantil, Primaria, ESO y Bachillerato con materiales reciclados o
Alumnos madrileños interpretan
a pintores clásicos y contemporáneos

Una exposición recoge 160 obras elaboradas con material reciclado o de uso cotidiano

de uso cotidiano. Una muestra exhibe la selección de 160 obras confeccionadas por alumnos de los seis centros educativos de la Fundación Hogar del Empleado.

Madrid. ROSAURA CALLEJA
Desarrollar la sensibilidad artística y la creatividad personal es uno de objetivos de la experiencia educativa, que han llevado a cabo los seis centros de la Fundación Hogar del Empleado (FUHEM). Alumnos de Educación Infantil, Primaria, ESO y Bachillerato han interpretado obras de pintores clásicos y vanguardistas como El Bosco, Velázquez y Goya o Kandinsky, Dalí y Picasso.
En anteriores cursos, los colegios de la FUHEM editaban una agenda, en la que las ilustraciones eran dibujos de los alumnos. Este año, deciden ampliar esta iniciativa que culmina con el montaje de una muestra que recoge una selección de 160 obras realizadas por los escolares.
Desde una versión de la catedral de Nôtre Dame de Paris, con estilo puntillismo, en la que un alumno del Colegio Lourdes ha combinado materiales cotidianos como pasta alimenticia y gouache, hasta las lentejuelas de distintos colores que ha utilizado un compañero para realizar "Los planetas y el Sol", creatividad e imaginación protagonizan esta exposición.

Visitas didácticas

Roberto Rey, director del Centro de Innovación Educativa de la Fundación Hogar del Empleado, explica que el proyecto consistía en programar visitas didácticas a diversos museos. Durante el recorrido los alumnos elegían un autor, observaban su obra y, por último, el trabajo de aula se materializaba con la reinterpretación de estos cuadros.
Los alumnos, acompañados de sus profesores, han buscado inspiración en el Museo del Prado, el Thyssen-Bornemisza y Centro de Arte Reina Sofía en Madrid, además del Museo de Arte Abstracto de Cuenca.
Esta exposición, instalada en el madrileño colegio Covadonga, viene a demostrar la popularidad de "Las Meninas" de Velázquez, entre escolares de todas las edades, que se han servido de esta obra para realizar distintas versiones.
Como es el caso de un alumno de 2º de la ESO, autor de "Menina desnuda", un acrílico sobre papel, que reúne la cabeza de una menina y el cuerpo de la "Maja desnuda" de Francisco de Goya. Así como, el montaje de un grupo de Secundaria del colegio Lourdes, donde una estructura tubular sustenta unas meninas, confeccionadas con canutillos de papel.
Plastilina es el material que han utilizado unos niños de Primaria del colegio Santa Cristina, para su particular versión del cuadro de Velázquez. Este autor sevillano provoca la simpatía de los escolares que también han reproducido "La rendición de Breda" y "La fragua de Vulcano".

Metodología activa

Roberto Rey especifica que uno de los objetivos del proyecto pedagógico de los centros de la FUHEM se concreta en una metodología activa que favorezca el esfuerzo personal del alumno y le implique en su propio proceso de aprendizaje, "evitando darles todo resuelto".
En el trabajo de aula, los alumnos tenían la libertad de elegir la técnica y el formato, para realizar las pinturas, esculturas y collages. Mientras que la creatividad es el denominador común de las obras de los niños de Infantil y Primaria, los alumnos de ESO y Bachillerato tienden a reproducir fielmente las pinturas.
Si la variedad cromática de Kandinsky ha llamado la atención de unos niños de Infantil del colegio Montserrat, las formas geométricas de Lissitzky sorprendieron a Beatriz Martín, una estudiante de 15 años, que eligió este pintor para una creación en la que ya utilizado trozos de papel de revistas.
Para Roberto Rey, lo fundamental de esta experiencia es enseñar a los alumnos a ver cuadros, a interpretarlos y a descubrir que la pintura siempre es algo creativo y nuevo, que puede ser objeto de la propia creación artística.
"Con este proyecto, nuestros alumnos aprenden a observar obras de arte, pero también a recorrer un museo y comprueban que la creación artística no es patrimonio de intelectuales sino algo próximo, incluso para los más pequeños", afirma.

 

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