El consumo de drogas, lícitas e ilícitas,
en la sociedad española durante el año 2001 ha experimentado un descenso respecto
a años anteriores. (Foto: Rafael Martínez)

La incidencia de las drogas en el mundo laboral

La Estrategia Nacional sobre Drogas 2000-2008 recoge
entre sus objetivos prioritarios el estímulo y el desarrollo de los programas de prevención en el ámbito laboral, así como facilitar la rehabilitación de los trabajadores afectados,
y en ese marco de actuación se inserta la elaboración de
un estudio sobre "La incidencia de las drogas en el mundo laboral, 2001", presentado recientemente en Madrid.

Un estudio de
la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción constata el descenso en el consumo de todas las sustancias durante 2001, excepto en los hipnóticos

Madrid.
El pasado día 12 de julio tuvo lugar, en la sede de la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas en Madrid, la presentación del informe "La incidencia de las drogas en el mundo laboral, 2001", un estudio de investigación diseñado y realizado por la Fundación de Ayuda contra la Drogradicción (FAD) en colaboración con el Plan Nacional sobre Drogas y la Obra Social de Caja Madrid.
En el citado estudio se apunta que "los consumos de drogas tienen numerosos efectos negativos sobre el trabajador y su entorno social y familiar, provocando problemas de salud (tanto a nivel orgánico como psicológico), envejecimiento prematuro, inestabilidad laboral, pérdida de empleo, problemas familiares, problemas de aislamiento y problemas legales". Asimismo, como han puesto de manifiesto los resultados de diversas investigaciones nacionales e internacionales, "es incuestionable el importantísimo impacto que los consumos de drogas tienen sobre las empresas: reducción del rendimiento, incremento de la accidentalidad, incremento del absentismo, conflictividad laboral y problemas disciplinarios".
La metodología utilizada en la elaboración del estudio ha consistido en una encuesta epidemiológica y de opinión, aplicado a una muestra de empleados y trabajadores por cuenta ajena ocupados, y a una submuestra de trabajadores en paro. Ambas muestras son de carácter aleatorio y representativas de ambos colectivos de población laboral, con la realización, en total de 2.300 entrevistas.

Conclusiones del estudio

Entre las principales conclusiones del estudio cabe mencionar las siguientes:
- En la población ocupada se ha producido un descenso en el consumo de todas las sustancias, salvo en el apartado de "hipnóticos", que ha sufrido un incremento, y en el de "sustancias volátiles", que no ha sufrido alteración respecto al último informe.
- En la población en paro se ha registrado un claro incremento en el consumo de cannabis, cocaína, alucinógenos y drogas de síntesis; un descenso en el consumo abusivo de alcohol, y en el cosumo de heroína, anfetaminas, tranquilizantes e hipnóticos, mientras que el consumo de tabaco permanece estable.
- Entre los consumidores de alcohol en el año 2001, un 12,5% de los trabajadores ocupados y un 16,3% de los parados reconoce "haber sufrido problemas derivados del consumo de alcohol". Los problemas más frecuentes asociados al consumo de alcohol, entre los trabajadores ocupados, han sido: "problemas de salud física o psíquica, discusiones y disputas con amigos y compañeros, disminución del rendimiento laboral y conflictos en el ámbito familiar".
- Entre los consumidores de drogas ilícitas, un 15,7% de los ocupados y un 17,8% de los parados reconoce "haber sufrido algún problema asociado a su consumo".
- Los factores de riesgo laborales que parecen tener más peso a la hora de consumir drogas se dividen en tres grupos: condiciones de trabajo (peligrosidad del trabajo, trabajos nocturnos, tareas rutinarias y estrés); insatisfacción laboral (sentirse mal pagado, no ajuste entre preparación y puesto, e insatisfacción con el trato de los superiores) y la precariedad (contratos precarios, períodos con poco trabajo e inseguridad en el futuro laboral).
- El conjunto de trabajadores señala la necesidad de "formar e informar sobre drogas" como la actuación más relevante para afrontar los problemas derivados de los consumos. Sin embargo, el 73% de los ocupados y el 85,3% de los parados afirma que en sus empresas no se realiza intervención alguna.

Impacto laboral y soluciones

Los resultados que ofrece la investigación "Incidencia de las drogas en el mundo laboral, 2001" confirman las elevadas prevalencias que los consumos de drogas tienen entre los trabajadores, así como el reconocimiento por parte de un significativo porcentaje de trabajadores de los efectos adversos sufridos como consecuencia de estos consumos. "Todo esto -se precisa en el estudio- hace que el uso de drogas se configure como un fenómeno capaz de generar un gran impacto negativo sobre la actividad de las empresas y sobre los propios trabajadores, a través de repercusiones de todo tipo".
Entre las soluciones que se citan ante la problemática planteada por el uso y abuso de drogas y su incidencia en el mundo laboral, en el estudio se apuntan las siguientes:
- Inclusión de los programas de prevención de drogodependencias dentro de las políticas generales de prevención de riesgos laborales.
- El reconocimiento de la influencia de ciertas variables laborales que pueden favorecer el consumo de drogas.
- La formulación de propuestas basadas en el establecimiento de un consenso básico entre los agentes sociales, adaptadas a las posibilidades reales de cada empresa y que tenga en cuenta el nivel de riesgo al que están expuestas las respectivas plantillas.

 

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