Galería humana

Los retratos fotográficos de August Sander reconstruyen en Madrid la compleja Alemania del siglo XX

Durante varias décadas, August Sander miró y reflexionó a través del objetivo de su cámara acerca de lo humano. Sus múltiples visiones formaron el
proyecto "Hombres del siglo XX", una labor creativa
grandiosa y singular que forman parte ya de la
memoria del siglo XX. Una selección es mostrada estos
días en la Fundación Santander Central Hispano.

Madrid. JULIA FERNANDEZ
Considerado como el padre de la fotografía moderna alemana y uno de los padres del retrato fotográfico, August Sander ha sido sobre todo el gran testigo de la historia de la Alemania del siglo XX. Un pensador que utilizó su cámara fotográfica para reflexionar sobre los diversos aspectos que podía manifestar lo humano.
Las imágenes que la muestra organizada por la Fundación Santander Central Hispano, dentro del Festival Internacional Photo España 2002, permiten acercar al público español una de las miradas más lúcidas, sinceras y leales que el arte ha tenido en su historia. Forman parte de su obra "Hombres del siglo XX", el proyecto que Ausgust Sander llevó a cabo a lo largo de varias décadas, a contracorriente de situaciones políticas y económicas. Fue por tanto su proyecto vital, el legado que trabajó día a día para transferir una memoria objetiva de las gentes y circunstancias que poblaron la Alemania de su época.

Originales diezmados

La selección de ciento ochenta obras de la muestra son un pequeño indicio de lo que pudo ser el ambicioso proyecto original: en 1946, a causa de un incendio tras la Segunda Guerra Mundial, fueron destruidos entre 25.000 y 30.000 negativos, así como numerosos documentos y copias originales. Sus restos aún son el mayor trabajo realizado jamás sobre la sociedad alemana y europea del siglo XX.
Siete grupos, divididos en diversas carpetas, estructuran este trabajo existencial de Sander: El campesino, El artesano, La mujer, Las clases, Los artistas, La gran ciudad y las últimas personas. Se trata de imágenes extraordinariamente desnudas de artificio y de sorprendente perfección formal, que se alejan de la instantánea fotográfica para asemejarse al retrato pictórico, con fondos o ambientes muy cuidados y estudiadas posiciones de los protagonistas. Son retratos que, aunque reflejan a seres de su época y país, trascienden las coordenadas espacio-temporales para convertirse en una galería universal de las diversas formas en que se manifiesta la condición humana.

 

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