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Formación
dirigida al empleo, integración
de las tres modalidades de FP y movilidad de alumnos y trabajadores constituyen
objetivos de la Ley de Cualificaciones y Formación Profesional que, tras su
aprobación en el Senado, entrará en vigor próximamente.
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Homologación de titulaciones
con la UE, centros integrados
y evaluación continua, novedades de esta norma
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Madrid.
ROSAURA CALLEJA
La Ley Orgánica de Cualificaciones y Formación Profesional,
que ha sido aprobada en el Senado con 126 votos a favor y 63 en contra,
"es la primera que con carácter exclusivo regula las enseñanzas
de FP", según manifestó Pilar del Castillo, quien destacó
que cuenta con el "apoyo inequívoco de los agentes sociales y de
la mayoría de las comunidades autónomas".
Los Ministerios
de Educación, Cultura y Deporte y de Trabajo y Asuntos Sociales
han elaborado conjuntamente esta norma legal, que entrará en vigor
tras su publicación en el Boletín Oficial del Estado.
La Ley contempla
la creación de un Sistema Nacional de las Cualificaciones Profesionales,
con la finalidad de relacionar directamente la formación con el
empleo. Por una parte, el Catálogo de Cualificaciones Profesionales
incluirá las titulaciones que requiere el mercado de trabajo y,
por otra, el Catálogo Modular de FP recogerá los módulos
de formación necesarios para obtener esas cualificaciones.
Participación
empresarial
Otro
de los aspectos relevantes de esta normativa es la colaboración
con el mundo empresarial, para garantizar mejor formación y más
posibilidades de empleo. Esta cooperación se llevará a cabo
con la identificación de las cualificaciones necesarias en el mercado,
la definición de la formación necesaria y las estancias
en empresas de alumnos y profesores, además de la participación
de profesionales cualificados que contribuyan al proceso de aprendizaje.
Para favorecer
la movilidad de estudiantes y trabajadores, las cualificaciones tendrán
los efectos establecidos en las Directivas Europeas, por lo que el sistema
de FP será homologable con la UE.
Con el desarrollo
de esta norma, se integrarán los tres subsistemas de Formación
Profesional: inicial o reglada; que impartían las administraciones
educativas; ocupacional, dirigida a los desempleados; y continua, para
actualizar la formación de los trabajadores y que organizaban los
agentes sociales. En palabras de la titular del MECD", esta norma "hará
realidad el principio de formación a lo largo de la vida, que garantizará
la igualdad de oportunidades y, en consecuencia, el progreso y la cohesión
social".
Grupos
desfavorecidos
Para
los mayores de 45 años, las mujeres, trabajadores temporales, autónomos
o con bajos niveles de cualificación y agrarios, que constituyen
grupos con especial dificultad de integración laboral, las administraciones
diseñarán ofertas formativas adaptadas a sus necesidades.
En su intervención
ante el pleno del Senado, la ministra aludió a los centros integrados
de FP, que posibilitarán la integración de las tres ofertas
de FP y constituirán un referente para las empresas de su entorno.
Una de las
novedades que introduce esta norma legal es el reconocimiento de la experiencia
laboral o de aprendizajes no formales, a través del Catálogo
de Cualificaciones que especificará los conocimientos requeridos
para cada puesto de trabajo.
Por otra parte,
determina los ámbitos de participación de la Administración
General del Estado y de las administraciones autonómicas y de los
agentes sociales en el Sistema Nacional de Formación Profesional
y Cualificaciones.
Información
y orientación
Este
texto recoge la creación de un Sistema de Información y
Orientación, para que trabajadores, empresarios, estudiantes y
familias conozcan las cualificaciones profesionales que demanda el mercado
de trabajo y los centros que imparten la formación correspondiente,
además de las ofertas de empleo y la movilidad profesional.
Para garantizar
la calidad del sistema de Formación Profesional y Cualificaciones
y que se adecue de forma permanente a las necesidades del mercado laboral,
se establece un sistema de evaluación y calidad externa, que realizará
los ajustes necesarios para mantener la eficiencia y credibilidad del
Sistema Nacional de las Cualificaciones Profesionales.
Ante las críticas
de los grupos de la oposición, que argumentan la falta de financiación
para la puesta en marcha de esta ley, Pilar del Castillo subrayó
que la dotación que se destina a la Formación Profesional
alcanza más de cuatro mil millones de euros (unos 670.000 millones
de pesetas), que aportan las diferentes administraciones y los fondos
comunitarios.
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