La mitad de los adolescentes confiesa que le gusta leer pero sólo un tercio lo hace con frecuencia
El 36% de los adolescentes lee con frecuencia, mientras que un porcentaje similar se define como lector ocasional. Isabel Couso reveló los resultados de una encuesta del CIDE, en el Congreso Internacional sobre el inicio de la lectoescritura en Infantil, celebrado en El Escorial.

Isabel Couso se dirige a los participantes en este congreso, celebrado en la localidad madrileña de El Escorial . (Foto: Rafael Martínez)

Madrid. ROSAURA CALLEJA
Ante trescientos profesores de Infantil y Primaria y expertos internacionales, la secretaria general de Educación hizo públicos los resultados de esta investigación realizada por el Centro de Investigación y Documentación Educativa, durante el primer trimestre de este curso, con 3.600 escolares de 15 y 16 años, en 156 centros.
Casi la mitad de los encuestados afirma que le gusta leer mucho y que desearía hacerlo más, pero el 19% asegura que poco o nada. De este informe se desprende que la frecuencia de la lectura aumenta con la edad, ya que un 44% dice leer más que hace dos años. La mitad de estos alumnos lee entre una y tres horas a la semana y sólo uno de cada cuatro dedica más de tres horas a la lectura.
Estos confiesan que la falta de tiempo libre influye negativamente en el espacio que dedican a leer y apuntan que en vacaciones es cuando más tiempo le destinan.
Para Isabel Couso, "el libro constituye un pilar básico de las vivencias culturales, además de un instrumento de aprendizaje" y, a su juicio, "a través de la lectura se configura la inteligencia".

Biblioteca personal

Según este informe los alumnos de 4º de ESO no cuentan con una biblioteca personal mínimamente dotada, ya que la mitad posee menos de 25 libros y sólo uno de cada cuatro, más de 50 volúmenes; también, se demuestra que en más de la mitad de los hogares hay menos de 100 volúmenes. Comparados estos datos con los que figuran en el Barómetro sobre hábitos de compra y lectura de libros que el MECD llevó a cabo el pasado año, se constata que los adolescentes leen más que los adultos.
En cuanto a la elección de temas, la mayoría de chicos y chicas se decanta por obras de terror, aventuras, misterio y humor, mientras que sólo un 20% afirma que prefiere las clásicas, políticas, biografías o de ciencia y tecnología.
Los adolescentes escogen los libros porque les atrae el tema y uno de cada tres sigue las recomendaciones de sus profesores o familiares.
Este informe, que también analiza los factores relacionados con los hábitos lectores, confirma que las chicas leen más que sus compañeros, de 44% a 27%, respectivamente; así como, que el nivel de estudios de los padres influye en los hábitos lectores de los adolescentes.
Si el rendimiento académico y el hábito de lectura están asociados, esta encuesta no establece relación entre hábitat del alumno o situación económica familiar y la afición por los libros.
Isabel Couso se dirigió a los congresistas subrayando la importancia del desarrollo de las habilidades lectoras en edades tempranas y, a pesar de que la norma oficial comunitaria fija el inicio de este aprendizaje a los 6 años, se recomienda su anticipación a los 5 años y reveló que en el Reino Unido se desarrolla una experiencia con niños de 4 años.

Inicio de la lecto-escritura

Durante el acto inaugural de estas jornadas, presentó una investigación confeccionada por catedráticos de Didáctica de Lengua y Literatura Española de nueve universidades y profesores de Infantil y Primaria, donde se pone de manifiesto que la anticipación de la lectura y la escritura puede mejorar y consolidar los hábitos de aprendizaje de los alumnos. Más de 1.500 escolares de 75 colegios han participado en la muestra, en la que también intervienen padres y maestros.
La totalidad del profesorado considera importante que los padres lean con sus hijos en casa, mientras que el 96% se muestra partidario de aumentar la coordinación entre el centro y la familia. Alrededor del 70% de los padres asegura que la lectura en familia y las actividades con el ordenador favorecen el aprendizaje temprano de la lecto-escritura. Esta investigación concluye que las habilidades escritas de los alumnos son inferiores a las lectoras en Infantil y verifica que las niñas sobresalen más que sus compañeros en habilidades de comprensión y expresión escrita y en las destrezas de lectura.

Ley de Calidad

Los resultados de este informe y el anteproyecto de Ley de Calidad coinciden en el refuerzo de los pre-aprendizajes de lectura y escritura desde la Educación Infantil. Este documento especifica que el 78% de los maestros de Infantil pedían más apoyo legislativo para desarrollar el fomento de la lectura en este nivel, como recoge la nueva normativa. Asimismo, contempla la potenciación de las actividades de fomento de la lectura y escritura en todas las etapas del sistema educativo, siguiendo la tendencia de otros países europeos.
En esta línea, Isabel Couso manifestó que "el fomento de la lectura constituye hoy día uno de los desafíos más importantes que tienen planteadas las reformas de los sistemas educativos de nuestro entorno".
Los participantes en este encuentro rechazan que los aprendizajes de lectoescritura se realicen únicamente a través de procesos mecánicos y formalizados y se muestran partidarios de que estos aprendizajes deben emanar de los propios niños, que deben tener carácter significativo para ellos y que han de constituir un instrumento funcional de comunicación y expresión para el alumnado.
También destacaron la importancia de contar con todos los elementos y procesos del entorno escolar y del contexto social. En opinión de profesores y expertos, estos elementos y procesos de la cotidianeidad vital, en los que los niños se encuentran inmersos, resultan necesarios para garantizar las habilidades imprescindibles para conseguir una lectoescritura eficaz.


Profesores de Infantil y Primaria y expertos internacionales debaten sobre el inicio de la lecto-escritura a edades tempranas

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