|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Madrid.
JULIA FERNÁNDEZ
La cosmovisión de la prestigiosa civilización
maya, establecida en un territorio que abarcaba el sur de México, la
península de Yucatán, Guatemala, Belice, parte de Honduras y
El Salvador, era la de una sociedad imbricada con la naturaleza a la que hacía
máxima representación de lo sagrado. Sus símbolos, animales
como el jaguar y el quetzal, protegían a los humanos de los espíritus
del mal que acechaban todas las actividades de la comunidad. El arte, una
mimada manifestación cultural de los mayas, era el puente-medium en
la relación con las fuerzas espirituales y sus orfebres, los magos
que hacían posible la conexión.
Esta Guatemala prodigiosa, milenaria, extraña y bellísima está
presente en la muestra organizada por la Sociedad Estatal para la Acción
Cultural Exterior, "El país del quetzal", abierta en las
salas del Centro Cultural de la Villa, en Madrid. Sus objetos son los de una
historia de simbiosis y singularidad, de encuentros que provocan una auténtica
revolución en su visión del mundo: Guatemala maya e hispana,
milenios y siglos.
Cerámicas polícromas
Un enorme esfuerzo ha posibilitado la consecución de este recorrido
por la cultura de Guatemala, en el que han colaborado máximas instituciones
de este país y España y que ha sido comisariado por la profesora
de la New York University, Luisa Elena Alcalá, y el subdirector del
Museo Arqueológico Nacional, Félix Jiménez Villalba.
Dividida en dos grandes secciones, la dedicada a la época prehispánica
está concebida como una inmersión casi atmosférica en
una cultura desconocida para nuestros códigos occidentales: Códices,
mosaicos de concha, las tallas de piedras preciosas, los altares, estelas,
dinteles, jambas, figuras de bulto y marcadores de juego de pelota...y las
cerámicas polícromas, esa manifestación preferente del
mundo artístico maya que rara vez era utilizada fuera de la creación
funeraria.
Escultura y platería
La sección que ilustra la transición de la sociedad maya a la
hispana gira en torno al tema de la escritura y de las lenguas mayas como
punto de encuentro y señal de identidad del territorio. Entre sus códices
e inscripciones se exhibe también el manuscrito de la "Relación
de las cosas de Yucatán", de fray Diego de Landa.
La Antigua Guatemala, la primigenia Santiago de los Caballeros, una de las
más florecientes ciudades de la América virreinal del siglo
XVIII, con universidad, imprenta, casa de la moneda, catedral, 24 iglesias...plazas
y claustros, tiene una representación especial en esta exposición
con una selección de esculturas, relieves, lienzos y piezas procedente
de sus iglesias e instituciones.
La Guatemala colonial está además reflejada en la escultura
y la platería, a las que el recorrido dedica varias salas atendiendo
a los diferentes aspectos estilísticos, materiales, iconográficos
y comerciales. Sus obras son el cierre a esta magnífica concreción
de la múltiple e inasible historia cultural.
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|