Ciclo sobre Política, Cultura y Educación

Victoria Camps, Emilio Lledó y Federico Mayor Zaragoza debaten sobre "Nueva ciudadanía y valores democráticos en un mundo globalizado"


Madrid.
Victoria Camps, Emilio Lledó y Federico Mayor Zaragoza han analizado el tema "Nueva ciudadanía y valores democrático en un mundo globalizado", dentro de la segunda mesa redonda del ciclo "Política, Cultura y Educación", que viene desarrollando la Fundación de Investigaciones Educativas y Sindicales (FIES), en colaboración con la editorial Práxis y el Círculo de Bellas Artes.
La catedrática Victoria Camps, se refirió a la necesidad de que la ciudadanía se adecué a nuestro tiempo y recordó que educar en valores democráticos es un principio constitucional, "y ahí está el núcleo de lo que debe ser el concepto de ciudadanía, formar a las personas de una forma integral, en la democracia, en los derechos fundamentales, en las normas de convivencia". Camps se preguntó sobre que concepto de ciudadanía implica todo esto y dijo: "pensamos en los griegos que hablaron mucho y bien del ciudadano, pero hoy no se puede compartir su principio de ciudadanía, que definía al hombre como animal político, como la esencia del hombre libre". Desde su punto de vista, hoy hay que ver al ciudadano no sólo como un sujeto de derechos, sino también como un sujeto de obligaciones y deberes. "La democracia significa demos, pueblo, gente unida en torno a unos valores comunes". En este sentido, señaló que en las democracias actuales se echan de menos unas corrientes políticas que sepan transmitir civismo hacia los demás. Camps abogó por una ciudadanía "que se sienta parte de un mundo cada vez más global", de una globalización "entendida desde la solidaridad positiva". Esa ciudadanía "solidaria y responsable" se debe adquirir siempre a través de la educación, "una responsabilidad en la que deben colaborar la escuela y la familia, con el respaldo de los medios de comunicación, de las políticas públicas y de las administraciones".

Existencia

Por su parte, el filósofo Emilio Lledó, formuló la pregunta de como hay que vivir, "una pregunta -dijo- que no siempre sabemos contestar cerrados como estamos en el estrecho círculo de la naturaleza y su angustioso mensajero, el egoísmo que nos acosa bajo diversas formas: el miedo, el engaño, la violencia...". Recordó que con frecuencia la filosofía había pretendido orientarnos en ese camino de la vida, en la que "se hace patente la tensión provocada por esa insociable sociabilidad que Kant definía como la paradoja de la existencia".Citó al mismo filósofo alemán cuando dijo "los hombres son tanto o más comediantes cuanto más civilizados", y precisó que como espectadores de la historia no nos queda más remedio que representar esos papeles, "con la conciencia de saber que son un puro juego, y que es un placer seguir jugando y especulando". Lledó recordó también a los griegos: "el descubrimiento que la democracia se sustenta en la educación constituyó la esencia del legado democrático griego, educación, fomento y ejercicio de la libertad para poder pensar". Destacó que el Estado que pretenda ser democrático "tiene que ser un Estado laico, que no permita las múltiples formas de manipulación, de corrupción intelectual". También apuntó que la mayoría de las aberraciones de los seres humanos "provienen de esa fanatización que se ha ido provocando con forma de educación amedentradora y falsificadora". Según sus palabras "sólo las sociedades que luchan por la igualdad son las que pueden conseguir más riquezas culturales y materiales, los pueblos marcados por grandes diferencias entre sus clases sociales son los más amenazados por la destrucción. El principio esencial de este sueño igualitario -finalizó- es la educación, y el más equitativo y generoso es la educación pública".

Pobreza globalizada

El ex director general de la UNESCO, Federico Mayor Zaragoza, bioquímico y científico, señaló en su intervención que tenemos que "formar a los ciudadanos del mundo en los valores democráticos de libertad, igualdad y fraternidad". "Cuando se habla de un mundo globalizado -dijo- lo único globalizado es la pobreza y situaciones que difícilmente se pueden considerar humanas". En este sentido, recordó que el 17% de la humanidad disfruta del 83% de los recursos de toda índole, incluido el conocimiento y que sólo la mitad de los 6.100 millones de habitantes del planeta ha hecho una llamada telefónica en su vida. Mayor Zaragoza recordó la frase Albert Camus: "los desprecio porque pudiendo tanto se atreven a tan poco", dirigida a "aquellos que pudiendo no se atreven y que callan cuando deberían hablar, cuantos silencios cuando se toman medidas absolutamente intolerables". Desde su visión no podemos hablar de globalización pero si de globalidad: "el mundo está formado por más de 6.000 millones de habitantes y cuando un grupo adopta unas mediadas que nos parecen excesivas para el conjunto de la humanidad no podemos guardar silencio". Para el ex director general de la Unesco la definición suprema de cultura es el comportamiento diario, "porque es un vértice de todo lo que hemos vivido y aprendido. Si hay algo importante en el terreno educativo es que los padres, los familiares no pueden ceder sus responsabilidades de educación a una escuela por muy fantásticos que sean los profesores. Estos -añadió- son la base del sistema, pero deben tener la colaboración permanente de los progenitores. Los padres no pueden ceder la educación a los profesores y estos a las herramientas", concluyó Mayor Zaragoza.

 

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