La convergencia de los estudios de doctorado, objetivo inmediato de la UE

Los directores generales de Enseñanza Superior y presidentes de las Conferencias de Rectores de Universidades de los países miembros de la UE han participado,
en Córdoba, en una Cumbre Universitaria Europea, promovida por la Presidencia española de la UE, y han alcanzado una serie de conclusiones y propuestas que serán elevadas al Consejo de Ministros de Educación de la UE en su próxima reunión.

Córdoba acoge la celebración
de la Cumbre Universitaria Europea, cuyas conclusiones y propuestas serán llevadas al Consejo de Ministros de Educación

Directores
generales de Enseñanza
Superior y presidentes de las Conferencias de Rectores de Universidades participaron en Córdoba en la Cumbre Universitaria Europea.
(Foto: EFE)

Madrid.
La Universidad de Córdoba acogió los pasados días 8 y 9 de abril la celebración de la Cumbre Universitaria Europea, una reunión de alto nivel, promovida por la Presidencia española de la Unión Europea, en la que han participado los directores generales de Enseñanza Superior y los presidentes de las Conferencias de Rectores de los países miembros de la UE.
Entre las conclusiones más relevantes alcanzadas en la reunión figuran las referidas a "impulsar la convergencia de los estudios de doctorado, y a reforzar la configuración del área universitaria europea", que culminará en esta década y será una pieza básica de la construcción europea.
Las conclusiones y propuestas alcanzadas en esta Cumbre Universitaria Europea serán elevadas por la Presidencia española de la UE al Consejo de Ministros de Educación.
Tras los estudios efectuados y los trabajos realizados en la reunión de Córdoba, la primera de las conclusiones establecidas por los participantes en la cumbre indica que "no existen diferencias sustanciales en la organización de los estudios de doctorado que impidan, a corto plazo, una convergencia europea que respete la riqueza de la diversidad existente".
Según se afirmó en la reunión, el sistema de enseñanza de los países de la UE está ajustado, de forma general, a los puntos acordados en la Declaración de Bolonia, y, entre los países que no se adaptan estrictamente a este esquema. Se advierten indicios claros de convergencia, concretados, por ejemplo, en la reciente aprobación de propuestas legislativas en este sentido.

Doctorados de preferencia académica

La orientación principal de los doctorados en casi todos los países de la UE es preferentemente académica, y los proyectos educativos que permitan la orientación de estos estudios hacia el campo profesional es todavía minoritaria.
Los programas de doctorado de los países siguen en los aspectos formales una misma estructura organizativa para todas las áreas y disciplinas, y en cuanto a los contenidos pueden apreciarse diferencias en los campos de Ingeniería y Ciencias de la Salud, y de forma menos general en Ciencias Aplicadas y Economía. Los estudios de doctorado son, normalmente, presenciales en más de la mitad de los países, constan de un único ciclo y se suele acceder a ellos sin prueba o examen previos.
Al plantearse por vez primera el tema de la calidad en el doctorado se constata que la mayoría de los países europeos no tienen implantado un sistema de evaluación regular de los estudios de doctorado. Por ello, en la reunión de Córdoba se ha acordado que "el establecimiento de sistemas de evaluación de la calidad, a nivel nacional y europeo, es un objetivo pendiente al que hay que dedicar esfuerzos importantes en un futuro inmediato".
Por otra parte, en la mayoría de los países no existen presupuestos específicos para apoyar los estudios de doctorado en función de su calidad; en este sentido, España es una excepción, y desde hace años se financian "doctorados de calidad" mediante convocatorias públicas y competitivas.
Por regla general, el reconocimiento económico-social del título de doctor para encontrar empleo sólo es apreciable en los ámbitos económico y de investigación pública. El sector privado europeo no reconoce, ni explícita ni implícitamente, el nivel académico del título de doctor, salvo en algunos países en determinados tipos de industrias. Las medias de empleo según el sector (51% en universidades, 16% en centros de investigación, 17% en empresas privadas y 16% en otros) son clarificadoras a este respecto.
Por tanto, según se concluyó en Córdoba, "es necesario un cambio en este contexto, que implique, por una parte, una formación de los estudiantes de doctorado diferente que los prepare para su incorporación a la gestión para la innovación en las empresas y, por otra, es necesaria una mayor apertura de las empresas hacia los doctores, a través de las universidades y centros de I+D".

Movilidad

Asimismo, en la Cumbre Universitaria de Córdoba se ha debatido sobre las principales dificultades que existen en Europa respecto a la movilidad de estudiantes y profesores en los estudios de doctorado, las posibilidades ofrecidas por los actuales programas comunitarios de movilidad y las opciones específicas para la movilidad, tanto en la fase docente como en la investigadora.
El debate de los participantes en la cumbre se centró en torno a tres propuestas concretas: el impulso al sello de "doctorado europeo" para los títulos de doctor, mejorando la situación actual; el establecimiento de un programa específico para los estudios de doctorado, y la creación de redes temáticas de universidades.
Estas tres propuestas encontraron amplio consenso entre los participantes en la cumbre, y en las conclusiones se recomienda el apoyo por parte de las autoridades nacionales y las universidades del "doctorado europeo" como fórmula o modo para impulsar su reconocimiento.
Respecto a la propuesta de crear un programa específico para los estudios de doctorado, en la reunión se ha acordado integrar las acciones que afectan a los estudiantes de doctorado en los diferentes programas comunitarios en un marco específico de actuación orientado a estos estudiantes.

Calidad

Durante la reunión de Córdoba ha tenido asimismo un papel destacado el debate suscitado sobre la calidad de los estudios de doctorado, y se ha resaltado la necesidad de abordar la aplicación de sistemas de garantía de calidad en el ámbito de los estudios de doctorado y de extender los procesos de valoración y de garantía de la calidad, todavía en estado incipiente en el contexto europeo.
Las posibilidades de expansión pasan por diferentes alternativas de potenciación de los mecanismos existentes de ámbito estatal, intra e interuniversitario. Una aproximación sistemática que permitiera establecer criterios comunes de calidad es un objetivo deseable en el futuro inmediato; en este proceso serían tenidas en cuenta las estructuras existentes y la experiencia alcanzada en las agencias de evaluación y acreditación.
La evaluación de los estudios de doctorado, según se expuso en la reunión, debe incluir, además de la valoración de las tesis doctorales, la evaluación de los procesos, ya que ambos aspectos son significativamente importantes para ser considerados.

 

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