Gobierno central y Generalitat llegan a un acuerdo para la construcción del sincrotón

Madrid. El Gobierno ha aprobado la construcción de un sincrotón en el campus de la Universidad Autónoma de Barcelona. El sincrotón es una instalación que permitirá observar estructuras biológicas e inorgánicas a nivel molecular. Y se calcula que dará servicio a 160 grupos de investigación españoles, integrados por unos 750 científicos.
En total se invertirán 120 millones de euros, pagados a medias por la Generalitat y el Ministerio de Ciencia y Tecnología . En principio debe estar en marcha para el año 2008.
Básicamente el sincrotón será un acelerador de electrones de 250 metros de circunferencia y un rango de energía de 2,5 gigaelectrovoltios. Los electrones siguen una trayectoria circular y emiten rayos x en un rango de energías de hasta 25 kiloelectrovoltios. A esta radiación es a la que se denomina luz sincrotón y es la que permite a los investigadores "ver" la forma de las moléculas tanto biológicas como inorgánicas
Con este acuerdo se pone final a un largo enfrentamiento entre la Generalitat y el Gobierno central. El proyecto arrancó en 1992 y en enero de 1993 se presentó el primer proyecto de viabilidad. Este fue apoyado por el Gobierno del PSOE un año después. Sin embargo, su desarrollo chocó con la falta de fondos y el modelo de financiación. Ante esta situación, la Generalitat intentó llevarlo a cabo en solitario, sin que le fuera posible, por sus dimensiones. Finalmente ha logrado que los 120 millones de euros necesarios para construirlo sean aportados a partes iguales por el Gobierno Central y la Generalitat.

Estados Unidos aumenta su presupuesto
para ciencia y tecnología

Madrid. Estados Unidos ha aumentado su presupuesto total de Ciencia y Tecnología en un 8,3 % para el año 2003. Este se eleva a 111.800 millones de dólares (unos 128.500 millones de euros), los supone un aumento de 8.600 millones de dólares, un 8,3% respecto a este año. De este aumento, 4.000 millones de dólares, unos 4.600 millones de euros, son para los Institutos Nacionales de Salud (NIH), según explicó la semana pasada en Boston John Marburguer, director de la oficina presidencial de Ciencia y Tecnología, en la reunión anual de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia (AAAS).
Otra gran área beneficiada del incremento presupuestario es la de defensa, lo que ha provocado las protestas de científicos de otros campos. Peter Raven, presidente de la AAAS, reconoció que salud y defensa financia mucha investigación básica, pero pidió más dinero para las áreas excluidas de los aumentos, como física, ingeniería y matemáticas.

El mismo gen es responsable de la resistencia
a tres plagas del tomate

Madrid. El investigador del CSIC Mariano Muñiz Daza ha dirigido un trabajo en el que han participado también otros científicos, como Gloria Nombela y Yongxing Jian, del Centro de Ciencia Medioambientales del CSIC y del Instituto Valenciano de Ciencias Agrarias, como Francisco Beitia. Con este estudio se han obtenido resultados de Gran Transcendencia para el control de plagas de numerosos cultivos agrícolas.
Utilizando líneas de tomate cercanamente isogénicas, estos investigadores observaron que algunas líneas portadoras del gen Mi presentaban cierto grado de resistencia, basada en Antixenosis, a los dos biotipos (B y Q) de B.Tabaci existentes en España. En estudios posteriores demostraron que esta resistencia se debía a factores en la epidermis de las hojas que impiden o dificultan que los insectos alcancen el floema (tejido vivo de las plantas que transporta sustancias orgánicas e inorgánicas).
Recientemente, estos científicos ha podido confirmar, utilizando plantas transgénicas de tomate en las que se ha introducido el gen Mi mediante técnicas de ingeniería genética, que esta resistencia a ambos tipos de B. Tabacci se debe al citado gen.
El gen Mi está localizado en el cromosoma 6 del tomate y, desde hace unos años, se sabe que confiere resistencia a tres de las más dañinas especies de nematodos formadores de módulos (Meloidogyne spp). Más recientemente, el equipo de Valerie Williamson (Universidad de California), con el que colaboran los investigadores del CSIC, determinó que este mismo gen también regula la resistencia a otra plaga de interés agrícola: el áfido Macrosiphum euphorbiae.
La importancia de este último descubrimiento, sobre la relación entre el gen Mi y la resistencia a B. Tabacci, radica en el interés práctico de su aplicación en programas de lucha integrada para el conjunto de nematodos, pulgones y moscas blancas, que constituyen amenazas muy graves para el cultivo del tomate.

 
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