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Madrid.
JULIA FERNÁNDEZ
El amor y la muerte han sido los dos grandes temas que han inspirado a
artistas y escritores de todas las culturas a través del tiempo.
Pero es a partir del siglo XV cuando los grandes pintores europeos, basándose
en obras literarias de la antigüedad clásica, del Renacimiento
y, sobre todo, en las Sagradas Escrituras, comienzan a generar obras de
extraordinaria belleza, en las que volcaron toda su sabiduría y
su genio, en torno al Amor y la Muerte.
Sus versiones
gráficas, salidas en muchos casos de la mano del propio creador,
lograron una extraordinaria difusión en la Europa de la Imprenta
y la renovación ideológica, logrando hacer de estas estampas
del amor y la muerte presencia cotidiana y familiar. Una idea trágica
y misteriosa de la muerte y una idea cálida y trágica del
amor, tejían las bases de la cultura del ser humano en la silenciosa
esfera del arte.
Artistas como
Durero, Ribera, Rembrandt, Tiepolo, Goya o Picasso fueron algunos artistas-grabadores
que plasmaron en sus estampas lo mejor de su arte, lo más nuevo,
lo más íntimo. Los grabados eran también su campo
de experimentación, un reto continuo del creador consigo mismo
y con las técnicas de grabar que terminan dominando y poniendo
al servicio de sus ideas. El resultado son auténticas obras maestras
dedicadas en su gran mayoría al amor y a la muerte, de extraordinaria
fuerza expresiva y belleza.
Símbolos
para la vida
Un
paseo por la evolución que estas dos grandes ideas matrices han
tenido en la creación artística es la propuesta que la Biblioteca
Nacional ha desarrollado, en colaboración con la Fundación
Caixa de Cataluña, en la muestra titulada "Del amor y la muerte.
Dibujos y grabados de la Biblioteca Nacional".
Seleccionadas
entre los ricos fondos de la Biblioteca –40.000
dibujos, 150.000 grabados y otro medio millón de grabados que forman
parte de libros ilustrados- y exhibidas casi todas ellas por vez primera,
las obras que reúne esta exposición son los mayores logros
de la simbología artística del amor y de la muerte realizados
a lo largo de más de cuatro siglos. Tres grandes secciones: El
Amor, El Amor y la Muerte, y La Muerte, con apartados dedicados a la Mitología
y literaturas clásicas, El amor humano, Los amantes, La muerte
de Jesucristo, La muerte del hombre y El triunfo sobre la muerte, van
desgranando la liada esfera de lo simbólico, para llegar a la esencia
de las pasiones ligadas al amor y a la muerte.
La propuesta
de sus imágenes son más allá de su extraordinaria
belleza formal una reflexión sobre nuestra propia existencia y
de la mano de artistas como Miguel Angel, Rafael, Tiziano, Durero, Hogarth,
Goya...o la larga lista de creadores expuestos. Una meditación
fabulosa del arte.
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