La vida lograda, un libro para reflexionar sobre Ética y valores

Su autor es Alejandro Llano, profesor de Filosofía en la Universidad de Navarra
La aspiración de una vida plena y las claves para conseguirla es el tema que aborda el profesor y filósofo Alejandro Llano en su libro La vida lograda (Editorial Ariel), un texto especialmente dirigido, según su autor, a los adolescentes y, en general, a todos aquellos interesados por la Ética, el comportamiento moral y los valores.

Madrid.
Profesor de Filosofía en la Universidad de Navarra y miembro de la Academia Europea de las Ciencias y las Artes, Alejandro Llano plantea en su libro las dudas y confusiones que asaltan al ser humano en su aspiración de querer vivir una vida plena y completa. Llano, que ha sido profesor de Antropología en la Universidad de Valencia y catedrático de Metafísica en la Universidad Autónoma de Madrid, considera que esta obra puede ser una lectura útil "para todos aquellos que tienen inquietudes éticas y para estudiantes de Bachillerato y Universidad, que se están abriendo paso en una sociedad cada vez más difícil, donde no está claro el papel de la Ética".
Con epígrafes que llevan por título "Saber vivir", "Todo hombre tiene un precio", "Placer y realidad", "El poder corrompe" o "La verdad bajo sospecha", La vida lograda no es un libro de autoayuda, según dice Llano, sino una obra "dirigida a aquellos que puedan leerla en primera persona" y que quieran alcanzar el grado de "persona moral, que es aquella persona que sabe vivir".

El conocimiento y la excelencia

Para este filósofo, autor de libros como Ética y política en la sociedad democrática, El futuro de la libertad o Metafísica y lenguaje, el peligro de las nuevas generaciones es su conformismo y su desorientación: "detrás del botellón no hay ninguna cultura, no hay nada", dice. En este sentido, cree que los jóvenes de hoy "deben darse cuenta de que los valores superiores no son los valores utilitarios como el poder, el dinero o la fama, sino que las claves del saber vivir o de aspirar a una vida lograda pasan por bienes humanos como la verdad, la excelencia, el conocimiento o el amor".
En el epílogo del libro y a modo de conclusiones, el profesor Llano sugiere que para avanzar en la adquisición de la verdad, son necesarios otro tipo de hábitos distintos a los hábitos morales, que son las virtudes cognitivas o hábitos intelectuales. "Además de la prudencia, que es simultáneamente una virtud moral, se pueden considerar como tales el arte, la ciencia, el intelecto o hábito de los primeros principios, y la sabiduría". Y también señala: "las metas del vivir humano son el conocimiento y el amor. Si el conocimiento contemplativo es la operación más perfecta, el amor constituye aquélla en la que más plenamente me realizo como persona que sigue en el camino siempre inacabado y en la búsqueda constante".

 

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