Expertos y responsables autonómicos analizan la labor docente en el siglo XXI

El Consejo Escolar del Estado celebra un seminario sobre la relación de los educadores y la sociedad, la orientación y la formación del profesorado
Una vista general del seminario celebrado en el Consejo Escolar del Estado. (Foto: Rafael Martínez)
La conexión de la sociedad y el profesorado, orientación y acción tutorial y la formación docente son algunos de los temas que representantes autonómicos y expertos abordaron en el seminario "Los educadores en la sociedad del siglo XXI", organizado por el Consejo Escolar del Estado.

Madrid. R.C.
"Los educadores y la sociedad: expectativas mutuas" fue el tema de la conferencia de José Manuel Esteve, quien examinó las expectativas mutuas existentes entre los educadores y la sociedad. Este catedrático de Teoría e Historia de la Educación especificó las demandas que la sociedad reclama de los docentes, a quienes se solicita no sólo una elevada capacidad académica y técnica, sino también una serie de recursos y cualidades humanas de las que no siempre es fácil disponer.
A su juicio, para responder a estas demandas, el profesorado se enfrenta a dificultades que deben ser planteadas con seriedad. "En ocasiones, la sociedad demanda de la escuela la solución de problemas generados en el ámbito familiar y social. Incluso desde algunos enfoques se intenta delegar en la escuela la labor educativa que tradicionalmente ha sido desarrollada en el ámbito familiar y que las cambiantes formas de vida actuales convierte en tarea cada vez más ardua", afirmó.

Influencia mediática

Este profesor constata que las aulas han dejado de ser la única y exclusiva fuente de conocimientos de los alumnos y la creciente influencia de los medios de comunicación social en niños y jóvenes representa dificultades añadidas a la labor docente, donde no resulta sencillo luchar contra la idealización de moldes y modelos de conducta antisociales, presentes en estos medios.
Para concluir su intervención, verificó que este es el mejor momento educativo de nuestra historia, con una escolarización en los niveles obligatorios del 100%. No obstante, matizó que todo cambio de las normas genera inevitablemente nuevas situaciones y problemas, cuya solución es necesario acometer. La revalorización de la imagen social del profesorado y su satisfacción en el ejercicio de su función deben constituir los ejes de cualquier reforma que se emprenda en el sistema.

Orientación y acción tutorial

Por su parte, Sebastián Rodríguez Espinar abordó la orientación y la función tutorial como factores de la calidad de la educación. En la ponencia planteó las dos funciones asignadas en los sistemas educativos a la orientación educativa y profesional, como son la distribución de alumnos entre las distintas alternativas académicas y profesionales y una segunda visión de la orientación como instrumento educativo integrador que permita la obtención de la formación integral de los alumnos.
Desde esta segunda perspectiva, la orientación forma parte de la función docente y constituye uno de los factores que inciden de manera directa en la calidad de la educación, puntualizó. A través de la misma, se facilita el logro de adaptar y acercar la educación y las enseñanzas al alumno al que van destinadas, atendiendo de manera más cercana sus necesidades personales e intentando incidir sobre los problemas personales que supongan un obstáculo para su desarrollo personal y académico.
Para este catedrático de Orientación Educativa, "hablar de calidad en la orientación significa "hacer bien lo correcto", atender con eficacia las necesidades personales del alumno".
También señaló que, desde algunas perspectivas, se abogó por la consideración de la orientación como una práctica interdisciplinar, para lograr la formación integral de la persona, intentando potenciar la formación del profesorado para desarrollar la función de orientación y la función tutorial".

Formación del profesorado

En la segunda jornada, el catedrático de Didáctica Carlos Marcelo García basó su ponencia en la formación inicial y continua de los educadores, en la que puso de relieve los cambios operados en nuestras sociedades y la repercusión que los mismos representan en la labor docente desarrollada por los profesores.
Seguidamente explicó que "en las fases del procedimiento para "aprender a enseñar" sin duda representa un hecho de especial relevancia la "tradición transmitida", por la que existe una fuerte tendencia a reproducir moldes docentes captados a lo largo de muchas horas de observación previa como alumno en el sistema educativo".
En cuanto a los problemas que plantea una formación inicial insuficiente, sobre todo en el profesorado de Secundaria, donde el factor académico prima sobre el pedagógico, que no siempre se soluciona con los cursos de aptitud pedagógica, este catedrático defendió un "modelo secuencial" de formación inicial, donde la ciencia integrada primase sobre la excesiva especialización.
Asimismo, se mostró partidario de que la formación continua de los docentes debería estar basada en un aprendizaje derivado de las necesidades surgidas de los centros y no en cursos académicos formales, que difícilmente son trasvasados al ámbito del aula.
"En el momento actual, la autoformación, a través de las nuevas tecnologías, y el intercambio de experiencias representan medios formativos de primera magnitud y de eficacia superior a la tradicional formación académica", concluyó.

Mesa redonda

Por último, los participantes en la mesa redonda subrayaron una pluralidad de extremos que inciden directamente sobre los educadores y el desarrollo de sus funciones en el momento presente. Los problemas relacionados con la aplicación del sistema educativo, la función tutorial y su armonización con unos currículos cargados de contenidos, la adaptación de los centros y su autonomía decisoria, han sido elementos analizados por los participantes.

 

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