La escuela: un ámbito de la intervención en la prevención

(...) La educación como aventura colectiva que se vive en la familia, en la escuela, en el barrio... es necesariamente un proceso transversal de apoderamiento de la realidad. Que en la escuela sea un educador  u otro  quien  la  desarrolle, o que sea el

tutor, dependerá de variables coyunturales a las que en cada realidad habrá que encontrar respuesta. La vida no encuentra acomodo en una disciplina (aunque se la bautice con el nombre de "tutoría"), sino que despliega sus fluidos, sus olores, sus promesas, sus temores, por todos los pliegues de la realidad educativa.
Allí donde se encuentran un educador y un grupo de adolescentes, allí brota la vida como escenario y materia educativa. Que a este punto de encuentro le llamemos tutoría o transversalidad, es poco más que una cuestión semántica.Si educar es acompañar a niños y adolescentes en el proceso de descubrimiento y adaptación crítica a su realidad sociocultural, construyendo un proyecto de vida que permita el desarrollo óptimo de sus potencialidades y minimice el encontronazo fatal con situaciones de riesgo, prevenir el abuso de drogas es un proceso básicamente educativo.
Un proceso educativo orientado a que los actuales adolescentes sean más capaces que las generaciones anteriores de establecer con las drogas relaciones inteligentes. Para ello, la trayectoria educativa que haya que emprender deberá permitir el desarrollo de un estilo de vida que integre diversas dimensiones del sujeto, tanto personales como relativas a la relación con los otros. Veamos las más relevantes:

Información adecuada sobre las drogas. La experiencia ha ayudado a superar el sarampión informativo, de acuerdo con el cual si conseguíamos que los adolescentes y los jóvenes manejaran una información adecuada sobre los posibles riesgos del consumo de drogas, de manera espontánea se decidirían por no consumirlas.
Sin embargo, hemos estado a punto de caer en otra absurda epidemia, según la cual la información no serviría para nada (eso sí no podía tener efectos contrapreventivos, en una visión poco menos que mágica de sus efectos).
Como tantas veces ocurre, la verdad se encuentra en zonas intermedias: ni cabe esperar milagros de la información, ni resulta inútil conocer lo que está en juego en este terreno de las drogas. Eso sí, la información que haya que utilizar deberá ser:

  • Adaptada a la capacidad de asimilación de los escolares.
  • Significativa para los adolescentes, por referirse a sustancias y consumos que formen parte de su realidad vivencial.
  • Práctica, en el sentido de que ayude a orientar la toma de decisiones.
  • Veraz, sin concesiones al tremendismo.

Es el educador quien, conociendo a fondo al grupo de adolescentes con los que se encuentra, modula la información por compartir.
Bastará con que los adolescentes incorporen a su proceso evolutivo un mapa conceptual básico sobre las drogas, que les ayude a afrontar su presencia con la suficiente racionalidad: qué es eso de las drogas y cuáles son los efectos principales de las más consumidas en su entorno.
Que el ser humano no es sólo Homo sapiens, sino que su identidad integra otras dimensiones diferentes, cuando no ajenas, a la razón, es evidencia que nos ha de llevar a incluir otras dimensiones en la aventura educativa que la prevención propone (...)

Juan Carlos Melero
AULA de Innovación Educativa. Diciembre 2001.

Bush aprueba la ley que permite
despedir a los profesores de los colegios
con fracaso escolar

El presidente estadounidense, George Bush, ha aprobado la más amplia reforma en 35 años de la enseñanza primaria y secundaria. La norma permite el despido de la plantilla docente en los centros con alto y reiterado nivel de fracaso escolar. Washington, que cuenta en esta ley con el apoyo de los demócratas, ejercerá el control de los niveles de calidad en los colegios públicos mediante el presupuesto, premiando económicamente a los que mejoren y sancionando a los que incumplan los objetivos. El Gobierno medirá la calidad educativa con exámenes anuales de matemáticas y lectura.
(…) La reforma educativa es la principal victoria de Bush en el frente nacional y la ha logrado con el apoyo de los demócratas, y muy especialmente del senador Edward Kennedy.
La pieza clave de que se derivan todas las reformas es la implantación, por primera vez, de exámenes anuales de matemáticas y lectura en los grados tercero a octavo (alumnos de 7 a 12 años). De esa forma medirán el progreso de los estudiantes, la capacitación docente y la calidad del centro escolar.
Los maestros que no den la talla estarán sujetos a disciplina laboral, incluyendo el despido, aunque antes de llegar a ese punto se les dan varias oportunidades. Los padres recibirán informes periódicos con los cuales podrán sacar a sus hijos de ese centro y trasladarlos a otro o solicitar un subsidio para pagar a un tutor.
En última instancia, cada colegio será responsable de su futuro. Si en dos años consecutivos no mejoran los resultados, recibirán más fondos, pero si vuelven a fracasar, al cabo de cuatro años las autoridades educativas del Estado pueden imponer la renovación parcial o total de la plantilla. Eso ha suscitado preocupación en las asociaciones de profesores, que consideran injusto utilizar los exámenes anuales como el único rasero para determinar su cualificación profesional.
(…) Actualmente hay 3.000 colegios con un nivel docente muy inferior al requerido en la nueva ley, y otros 6.700 adicionales que caen en la categoría de suspenso. Los alumnos de esos centros pueden solicitar ser transferidos a otros colegios o pedir ayuda para contratar a un tutor privado.
Las estadísticas reflejan también el fallo de los anteriores intentos de reformar el sistema educativo: casi el 70% de los estudiantes de cuarto grado en zonas urbanas no alcanzan el nivel básico de lectura, y los alumnos de último año de secundaria (de 12 años) marchan por detrás de los de Chipre y Suráfrica en los exámenes internacionales de matemáticas (...).

Rosa Townsend
EL PAIS. 10-enero-2002.

 

arriba